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Primeras planas

La nota de la CIA, alcaldes que se rajan y el caso Morán

'El Periódico' publica la nota de la agencia americana con la advertencia a los Mossos del riesgo de atentado en Las Ramblas. Deserciones municipales ante el 1-O. Gregorio Morán acusa

31.08.2017 09:52 h.
10 min

Se impone una comisión de investigación sobre los atentados de Barcelona y Cambrils. Cuando el 11-M, el PSOE impulsó el procedimiento en el Congreso y por ahí tuvieron que pasar Aznar, Ángel Acebes, el portero de una finca de la calle Serrano, un montón de policías y hasta el entonces jefe del CNI y luego embajador en la Santa Sede, Jorge Dezcallar, que solazó a los diputados y la prensa presente con un pormenorizado relato sobre las orgías con prostitutas de los terroristas en una casa de Morata de Tajuña muy parecida a la de Alcanar.

Entonces no se tenía ni idea del takfirismo, la variante salafista que permite a sus seguidores beber alcohol, comer jamón, fumar porros y fornicar sin tasa a fin de camuflarse entre los infieles en la retaguardia cruzada.

El Periódico exhibe en portada la nota de la CIA sobre el riesgo de atentado "específicamente en la Rambla" de la que informó poco después del primer ataque. Puigdemont, el conseller Joaquim Forn y el mayor Josep Lluís Trapero desmintieron al diario con saña y sorna, toda vez que el despótico Estado español prohíbe a los Mossos cualquier contacto con el exterior. Dos semanas después del infausto 17-A, el aviso de la CIA descuadra, otra vez, el idílico relato de la Generalitat. El papel fue recibido por los Mossos el 25 de mayo. Original o copias fueron remitidos también al CNI, la Guardia Civil y la Policía Nacional, que se puso en contacto con los Mossos respecto al particular.

La prensa digital soberanista ya ha respondido. En El Nacional expresan ciertas reticencias sobre la autenticidad del papel. Julian Assange tiene dudas y el gran experto en todo y más Xavier Sala-Martín dice que la noticia es fake.

Portada de 'El Mundo' del 31 de agosto de 2017 / CGDe lo que no hay duda alguna es de la carta de la Policía instando a la instalación de bolardos en Navidad, ni respecto a la consulta de la policía belga a los Mossos en torno al imán así como tampoco sobre los considerandos de una juez de Amposta en los escombros de Alcanar. Si por la supuesta Operació Catalunya se ha montado una comisión parlamentaria con sesiones en agosto, el caso que nos ocupa tiene más sustancia. Ya de entrada hay víctimas reales, no presuntas y políticas.

Mariano Rajoy abordó ayer una sesión parlamentaria dedicada a comentar su testifical comparecencia judicial sobre el caso Gürtel, palabra que ni mencionó. El presidente no cortó orejas, pero tampoco salió del ruedo por la enfermería. Irene Montero le dijo a Pablo Iglesias que estuvo bien en la tribuna. Cuestión de gustos. Rivera prometió que presentará una proposición de ley para limitar a dos los mandatos presidenciales y el esponjoso y peluchito Joan Tardà, el teletubbie negro, citó una canción infantil del Club Super 3, "no tenim por", para establecer la determinación con la que se prepara el referéndum. Rajoy flipaba.

En El País firma la crónica del suceso parlamentario Juan José Mateo, que escribe: "Mariano Rajoy se ha escudado en los retos urgentes que a su juicio afronta España para no dar detalles ni explicaciones sobre los casos de corrupción que afectan al PP en el pleno extraordinario del Congreso sobre el caso Gürtel. Convocado por la oposición para dar cuenta de sus responsabilidades políticas en esa trama, el presidente ha pedido unidad política para combatir el terrorismo yihadista, superar el reto de los independentistas catalanes y consolidar la recuperación económica. "Contra la corrupción son más efectivas las reformas que los reproches", ha dicho Rajoy, que hace un mes declaró en la Audiencia Nacional como testigo del caso Gürtel y que este lunes se ha dicho sometido a "un juicio político" por el "celo inquisitorial" de la oposición, a la que ha retado a presentar otra moción de censura (ya superó la planteada por Unidos Podemos en junio)".

Mientras tanto, el comandante Puigdemont (Oriol Junqueras no está muy de acuerdo con lo del ejército catalán) viajó a Copenhague de visita internacional para inaugurar la estupenda embajada que ha organizado Francesca Guardiola. El Mundo mandó a Raúl Piña a informar in situ. Su nota arranca así: "Cataluña cortó salchichón de Vic y descorchó su vino con denominación de origen para atraer a su causa independentista a Dinamarca. Conquistar a los nórdicos por el estómago. Y también con la música de Lluís Llach. Y los castellers -castillos humanos-. Producto 100% catalán, de raíces profundas, en un esfuerzo en vano. El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, viajó este miércoles hasta Copenhague para inaugurar la nueva embajada del Govern en esta ciudad. Una oficina, quiere el Govern, para intensificar su relación económica con los países nórdicos. Pero apenas un centenar de personas lograron llenar un coqueto patio interior. La mayoría, residentes catalanes en la capital danesa. No asistió ningún representante político destacado de los países nórdicos. Cero guiños. Un revés al procès a sólo un mes de la fecha señalada para celebrar el referéndum".

Se tendría que haber llevado a Trapero y seguro que se peta la recepción. En la contraparte, la vicepresidenta Sáenz de Santamaría tiene los deberes hechos y los recursos a punto. Se da por descontado que el bloque soberanista aprobará la ley del referéndum y la fundacional en el mismo pleno de la semana que viene. Sin embargo, comienzan a flaquear algunos alcaldes pedecatos, según la información de María Jesús Cañizares en Crónica Global con un listado de primeros ediles que no lo tienen claro con la alcaldesa de Sant Cugat y presidenta de la Diputación de Barcelona, Mercé Conesa, a a cabeza de los tibios.

Periodismo. Entrevista en El Español con Gregorio Morán, fulminado de La Vanguardia tras un artículo no publicado y un infarto. Anna Grau pregunta:

-¿Es porque se metía con el director del periódico con nombres y apellidos?

-No. Es porque lo que era válido hace unos meses ahora ya no lo es. Han cambiado ellos, no yo. Lo que antes se permitía, ahora no se consiente. Yo creo que todo esto responde a que la dependencia de las subvenciones subterráneas de la Generalitat es absoluta. El hecho de que los dos periódicos fundamentales de Cataluña, La Vanguardia y El Periódico, tengan como fondo de recursos la edición en catalán que no puede ser más minoritaria, porque los catalanistas leen otros rotativos (Punt Diari, Ara…), que en la práctica se edite un churro en catalán y un doble churro en castellano sólo se explica por eso, por la subvención. Los ejemplares en catalán hay que confesar que se regalan. Si tú estás en un hospital a las once de la mañana, ves que llega un señor y deja un gran paquete de vanguardias en catalán. En esta situación, mantener una posición crítica respecto a la Generalitat y todo lo que cada día se les ocurre -la última ocurrencia es que quieren crear un ejército-, es muy complicado. Y La Vanguardia ha optado por matar al mensajero.

31 de agosto, santoral: Ramón Nonato.