Publicada
Actualizada

Dos maneras de apreciar el mundo y contemplar Cataluña colisionan en la visita del Papa León XIV, Robert F. Prevost. De un lado, el independentismo que se niega a hablar en español (he ahí doña Míriam Nogueras y el señor Eduard Pujol hablando en inglés e italiano para no contaminarse el aparato fonatorio con la lengua de las eñes). Del otro, quienes pretenden mostrar una Cataluña plural, diversa y real.

El conflicto es histórico e inevitable. El idioma está en el centro de las pretensiones independentistas con el Papa, a quien consideran como una especie de prescriptor lingüístico cuya obligación es hablar en la llamada "lengua propia" de las piedras de la tierra. En la contraparte, mil maneras de entender Cataluña, la religión y la identidad.

Máxima expectación. La estancia en Madrid de Prevost ha sido apoteósica, un éxito coronado por la ausencia de incidentes y una organización a la altura de las circunstancias. Aquí el reto es mayúsculo, pues no sólo hay que hacer frente a la logística de un evento mundial sino que hay que lidiar también con los profesores en huelga, las protestas de los funcionarios municipales y las del independentismo.

Es el más difícil todavía que se impone Barcelona por defecto. El formato es otro. La ciudad no da para una misa ante un millón de fieles. Es otra dimensión. Tampoco el Estadio Olímpico (Lluís Companys) se puede comparar con el Bernabéu. A favor de Cataluña, la Sagrada Familia y Montserrat. En contra, esa propensión al ridículo de las fuerzas vivas del independentismo.

Chocan, pues, la pretensión de convertir la estancia del Papa en una explosión independentista y la intención de mostrar una imagen de Cataluña diferente, más aseada, menos crispada y más atenta a la realidad.

Portada La Razón 9 de junio La Razón

Es lo que cuenta Toni Bolaño en La Razón bajo este titular: "Illa quiere presentar al Papa una Cataluña cohesionada, solidaria y abierta al mundo".

Del texto de Bolaño: "Illa fue el primer político español que fue recibido en el Vaticano tras su nombramiento. Solo le ganaron Giorgia Meloni, Zelenski y los presidentes de Italia y Polonia. Invitó al Pontífice a visitar Cataluña y León XIV llega a Barcelona hoy. Salvador Illa, junto con el alcalde Jaume Collboni, lo recibirá a pie de escalinata en el aeropuerto de El Prat y mantendrá un encuentro institucional durante una visita que llevará al Papa a la Catedral de Barcelona, al estadio Olímpico Lluís Companys, Montserrat, Sagrada Familia y la Iglesia de San Agustín en el emblemático barrio del Raval de Barcelona".

"En esta iglesia, León XIV pondrá en valor la dimensión social de su visita. El templo está administrado por frailes agustinos, orden de la cual fue prior general el cardenal Robert F. Prevost antes de ser Papa, y es el lugar elegido para un contacto personal entre el Pontífice y las entidades que trabajan en este céntrico barrio barcelonés especialmente marcado por la vulnerabilidad y con una gran población inmigrante de la más diversa procedencia".

"Y un detalle que se antoja no casual teniendo en cuenta que el propio Salvador Illa está al frente del Comité Organizador de la visita –trabajando codo con codo con el Obispado y con el conseller de Justicia, Ramón Espadaler– En el templo de San Agustín se constituyó el 7 de noviembre de 1971 la Asamblea de Cataluña, el organismo unitario de oposición antifranquista donde surgió una consigna que perduró durante años a pesar de la represión: «Llibertat, Amnistía i Estatut d’Autonomia»".

Continúa el texto del diario de Planeta: "Salvador Illa ha diseñado el viaje al milímetro y no puede ocultar su entusiasmo y satisfacción como católico y como presidente de la Generalitat. «Cuando peligran los valores humanos, Cataluña estará al lado del Papa León XIV», dijo el día que se conoció la confirmación de la visita y subrayó que es «una gran oportunidad para demostrar al mundo entero que Cataluña es tierra de convivencia, es tierra solidaridad, es tierra de acogida y es tierra de dignidad de todas las personas»".

"Sabedor de la atención mundial, Illa quiere lanzar una imagen de Cataluña bien diferente a la de hace algunos años sin esconder los problemas que tiene como gran ciudad del primer mundo".

Líneas después, Bolaño escribe que "Illa quiere trasladar al Papa «la recuperación de la convivencia, de la cohesión y del progreso en Cataluña, en el marco de un modelo federal y solidario con el resto de nacionalidades y regiones que conforman España»".

"Es decir, una Cataluña que ha recuperado el pulso social, pero también el económico. Las inversiones extranjeras han vuelto, la industria recupera pulso exportador, la economía funciona y las tasas de paro se han reducido porque se está generando empleo. En un remake del clásico eslogan de José María Aznar se podría decir que «Cataluña va bien», pero el presidente catalán no quiere ocultar a León XIV los problemas como la vivienda, el aumento de la inmigración que tensiona los barrios o la exclusión social".

La crónica incluye una descripción porcentual del estado de la cuestión religiosa: "Cataluña se volcará con la visita. No en vano, según el último barómetro sobre religiosidad un 56,8% de la población se declara católica, el 16% seguidora de otras confesiones, hasta 14 diferentes –el 7% se declara musulmán– y el 26,3% se considera ateo o agnóstico. Aun así el 20% celebra fiestas como la Navidad y más del 80% son partidarios de que se ofrezcan servicios religiosos en centros públicos como residencias, hospitales o aeropuertos".

Portada ABC 9 de junio ABC

La otra Cataluña viene referenciada en este titular de El Confidencial: "El independentismo intensifica su victimismo a costa del poco catalán que hablará el Papa".

El texto es de Marcos Lamelas: "La última tormenta política en Cataluña a costa del uso del catalán que hará el papa León XIV durante su visita a Barcelona no amaina. Junts y ERC se han movilizado y culpado a la Generalitat de Salvador Illa. El motivo que vienen esgrimiendo como agravio desde hace semanas es por la bendición de la torre y la cruz que coronan la basílica de la Sagrada Família, un monumento conocido en todo el mundo y que preside el skyline de la ciudad. Dicha bendición iba a ser en castellano, una lengua que el pontífice Robert Prevost conoce y habla por su destino en Perú".

"Estamos hablando de una bendición de cuatro párrafos que se hará en castellano. A partir de aquí empezó toda una movilización de los sectores católicos del independentismo, que consideran que se trata de una afrenta doble porque además argumentan que Antoni Gaudí, el arquitecto autor de la Sagrada Familia, se negaba a hablar en castellano".

"El presidente del Parlament, Josep Rull, se ha puesto en marcha por esta cuestión. Se ha hecho una recogida de firmas en la que han participado todos los presidentes de la Generalitat y del Parlament. Se han llevado a cabo gestiones entre la Generalitat de Illa y el arzobispado, al final con resultado positivo, aunque vago. Las ha liderado el democratacristiano conseller de Justicia, Ramon Espadaler. Todo por una bendición".

"No es ajeno a una polémica absurda el clima que hay en Cataluña de retroceso del uso del catalán en zonas urbanas y entre la población más joven. Por ahora, el Vaticano no cede y la bendición se seguirá haciendo en castellano. El independentismo no quiere poner en contra al Papa y se culpa de la situación por este orden: a Salvador Illa, al cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, y a la Conferencia Episcopal Española, según ellos controlada por los sectores más ultramontanos de la derecha española. Puede parecer muy loco, pero este es un tema que estos días ha llenado minutos en las tertulias políticas en Cataluña".

"Carles Puigdemont resumió todo este malestar en un post en la red social X: “Si la Generalitat ‘de todos’ dice que no puede negociar para hacer valer los derechos de los catalanohablantes, tampoco tiene ninguna obligación de contribuir con dinero público a una institución que nos veja para satisfacer el delirio nacionalcatólico de Omella”".

Líneas después Lamelas escribe que "la iglesia catalana está dividida. Y determinados sectores siempre han culpado a Omella de “españolista”. Pero eso también son batallas menores, que carecen de una verdadera relevancia. Además, la cosa iba a ser peor, como explicó el obispo auxiliar de Barcelona y presidente de la comisión organizadora, David Abadías, a la directora de Catalunya Religió cuando declaró que el Vaticano había sido más considerado de lo previsto con la cuestión del catalán".

"Y luego está la realidad social y pastoral. El viaje a España del papa León XIV se produce en plena ofensiva de los evangélicos. Una batalla que se da en castellano. Además, esta lengua está sustituyendo al catalán en muchas parroquias, donde los nuevos sacerdotes vienen de América Latina ante la falta de vocaciones en España y donde el grueso de los fieles ya son inmigrantes latinoamericanos. Pero de nada de eso se habla. Sólo de que el independentismo ha encontrado una nueva afrenta para intentar movilizar a su particular grey".

Portada El Periódico 9 de junio El Periódico

Un poco de historia y antecedentes en El Periódico. "Los viajes papales a Barcelona: Juan Pablo II, diluvio y decepción de Pujol; Benedicto XIV, el gran salto de la Sagrada Família", destaca un titular del mencionado diario.

El repaso es de Toni Sust: "Nadie que siguiera la única visita del papa Juan Pablo II Barcelona, el 7 de noviembre de 1982, puede haber olvidado hasta qué punto se complicó, marcada por varios condicionantes, entre los que destacó la lluvia constante, que deslució la jornada y obligó a modificar la agenda prevista. Pero el aguacero no fue la única amargura que vivieron algunos de los que esperaban al Pontífice en la capital catalana".

"El polaco Karol Wojtyla llevaba cuatro años al frente de la Iglesia católica cuando hizo el que era el primer viaje a España de un Papa en ejercicio. Fue largo: 10 días. Había sido postergado a causa de la convocatoria de las elecciones legislativas que tuvieron lugar el 28 de octubre de aquel año, y en las que venció claramente el PSOE. España se preparaba para tener un Gobierno de izquierdas por primera vez desde la Guerra Civil".

"En Catalunya, Jordi Pujol llevaba más de dos años como ‘president’: fue investido en abril de 1980. El cristianismo era un eje decisivo en su vida y se diría que en su proyecto político, y estaba claro que consideraba que el Papa podía jugar un papel clave en el reconocimiento de Catalunya como nación".

"Pero ese empeño acabó en una frustración palpable. Pujol ya notó la frialdad de Juan Pablo II cuando este le recibió en audiencia privada, el 15 de enero de 1981. Ese día, en El Vaticano, el jefe del Ejecutivo catalán tuvo que esperar más de lo previsto, según relató en sus memorias".

"El Papa estaba con una delegación polaca encabezada por Lech Walesa y la reunión se alargó. Cuando llegó el momento, Pujol entregó al Pontífice la colección de 15 volúmenes de la Enciclopèdia Catalana. Le mostró un ejemplar abierto por la página de la entrada de Cracovia, antigua diócesis de Wojtyla. El ‘president’ notó que no contaba con la atención de su interlocutor".

"Y ya en Barcelona, la cosa no fue mejor. Para empezar, el Papa no pernoctó en la ciudad, lo que en sí mismo pareció un feo a muchos de los que le esperaban en la capital catalana. Luego, la lluvia fue decisiva para complicarlo todo un poco más. Juan Pablo II tenía que llegar en helicóptero a Montserrat el 7 de noviembre a las 8.30, pero el tiempo obligó a que aterrizara en El Prat y fuera en coche hasta la montaña, con un retraso de dos horas. Allí, miles de fieles llevaban horas o incluso días esperándole, algunos durmiendo donde pudieron. Dos chicas jóvenes murieron en un desprendimiento de tierra".

Y: "La lluvia impidió que se celebrara la misa prevista en el exterior, con lo que los que estaban entre el público, completamente empapados, apenas vieron pasar al Pontífice, que entró en la basílica. A su llegada a Montserrat, y pese a que saludó en catalán a los fieles, algo debió de torcerse para que la esposa de Pujol, Marta Ferrusola, pronunciara llorando, tras un breve diálogo con el Papa, las palabras que su marido desveló en sus memorias: “’Aquest home no ens entén, aquest home no ens estima’”".

Juan Pablo II era un hombre preclaro. De hecho, fue canonizado poco después de morir.

Portada El País 9 de junio El País

No todo el mundo espera al Papa, según El País. Hay otra realidad. "Ateos, agnósticos y no creyentes crecen y rozan el 40% de la población, pero el debate sobre la cuestión ha perdido peso", señala un sumario del mencionado medio.

De texto de Clara Blanchar: "No deja de ser una paradoja que las visitas papales a España sean el momento de mayor visibilidad de los ateos y los movimientos por la laicidad. Colectivos como Europa Laica, la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (AMAL) o Ateus de Catalunya presentaron manifiestos en vísperas a la llegada de León XIV y convocaron actos de protesta contra la visita, el gasto público que supone y lo que consideran “privilegios de la Iglesia católica”. Critican la intervención del Pontífice en el Congreso o la cesión gratuita, por parte del Ayuntamiento de Barcelona, del estadio Olímpico para celebrar una vigilia".

"En Madrid instaron a los partidos a ausentarse del discurso que el Papa dio en el Congreso de los diputados: Podemos y el BNG no han ido este lunes. En la capital, además, convocaron una protesta el pasado jueves por la tarde ante el Museo Reina Sofía, donde congregaron a un centenar de personas. En Barcelona, preparan una concentración la tarde del día 9, el primero de los dos que León XIV pasará en la ciudad. En Canarias, Canarias Laica ha denunciado el coste de la visita a las islas de Gran Canaria y Tenerife, y lo ha comparado con los índices de vulnerabilidad y pobreza en el archipiélago".

"Pero apenas salen a la calle: porque hay otras guerras más acuciantes (como la crisis de vivienda o los recortes en servicios públicos); y porque los posicionamientos de Francis Prevost contra las políticas de deportación de migrantes de Trump o la muerte de civiles en Gaza y a favor de los derechos humanos le hacen más amable que antecesores más conservadores".

Líneas después, Blanchar cuenta que "En Cataluña, la Fundació Ferrer i Guàrdia publica desde hace 15 años el informe La laicidad en cifras, a partir de datos sobre todo del CIS, el Centro de Investigaciones Sociológicas. El coautor del estudio de 2026, Joan Gorina, explica que la fundación busca “poner datos y mantener activo un debate público” que, admite, “ha perdido peso”. Los datos, subraya, indican que “España vive un proceso de secularización, donde, aunque las opciones religiosas siguen siendo mayoritarias, cada vez hay más gente adscrita a opciones de conciencia no religiosa”".

"Bajando al detalle, en 2025, el 55,1% de la población se declara católica (practicante o no), mientras las opciones no religiones sumadas (ateísmo, agnosticismo e indiferencia) roza el 40% (el 15,4% se declara atea, el 12,1%, indiferente o no creyente y el 11,8%, agnóstica). “En 1980, las opciones no religiosas eran solo el 8,5%”, señala Gorina".

Y: "El análisis territorial por comunidades muestra diferencias relevantes. Cataluña y el País Vasco, destaca el informe de 2025, son los territorios con más personas sin creencias religiosas. En el País Vasco son mayoría, con un 50,5% de respuestas en los barómetros del CIS. En Cataluña son el 47,6% y en Madrid el 45,2%. El informe también destaca que los jóvenes son los menos religiosos, aunque la no religiosidad muestra una ligera tendencia a la baja, añade".

Portada El Mundo 9 de junio El Mundo

Política pura y dura. Encuesta de El Mundo sobre Cataluña. "Illa se despeña y perdería la presidencia mientras Aliança Catalana se dispara 10 puntos en una Cataluña ingobernable", señala el titular principal.

En el sumario se abunda en que "El socialista perdería nueve escaños castigado por la corrupción socialista y no sumaría mayoría con las izquierdas ni con Junts. Tampoco lo harían los independentistas sin el concurso de Orriols".

Esta sería la distribución en escaños: PSC, 33-35 (42); Junts, 20-24 (35); AC, 19-22 (2); ERC, 19-21 (20); PP, 13-15 (15); Vox, 13-15 (11); Comuns, 5-6 (6); CUP, 3-5 (4).

El análisis de la encuesta corre a cargo de Víctor Mondelo: "La escalada de la corrupción socialista y el apoyo cerrado del president Salvador Illa a Pedro Sánchez, mientras el cerco de la Justicia se estrecha sobre el jefe del Ejecutivo, está castigando las proyecciones electorales del PSC, que sufriría un importante retroceso cuando aún no se ha alcanzado el ecuador de la legislatura y perdería toda opción de seguir gobernando Cataluña".

"Según la encuesta de Sigma Dos para El Mundo, los socialistas catalanes volverían a ganar las elecciones autonómicas con entre 33 y 35 escaños, pero perderían nueve respecto a los obtenidos en mayo de 2024. Esa circunstancia, unida al estancamiento de ERC y los Comunes, las dos fuerzas de izquierdas que apoyaron la investidura de Illa, impediría la reelección del primer secretario del PSC como presidente de la Generalitat".

"El sondeo, elaborado el pasado 26 de mayo, en pleno estallido del caso Zapatero y de las investigaciones sobre las cloacas socialistas, dibuja una Cataluña ingobernable, en la que no existen alianzas viables que permitan alcanzar la mayoría absoluta, que en el Parlament se sitúa en los 68 parlamentarios".

"El tripartito que ungió a Illa y que ahora está aprobando sus primeros Presupuestos únicamente llegaría a los 62 diputados, al quedar lastrado por el desplome socialista, que acumula un notorio desgaste dos años después de los comicios que expulsaron al republicano Pere Aragonès del Palau y pusieron fin al procés y a una década de gobiernos independentistas".

"Ese Govern no sería posible ni reclutando a la izquierda más radical de la Cámara catalana, la que representan los antisistema de la CUP; incluso convenciendo a sus cinco representantes, Illa se quedaría a uno de la mayoría necesaria para ser reelegido".

Y: "No habría ninguna otra combinación aritmética factible para tomar las riendas de la región, si hoy celebrara elecciones. Las formaciones separatistas sumarían 72 parlamentarios, superando con holgura la mayoría absoluta, pero sólo si contaran con el concurso de Aliança Catalana, y ni ERC ni la CUP estarían dispuestas a llegar a ningún acuerdo con la formación liderada por Sílvia Orriols, a la que impusieron un cordón sanitario al inicio del mandato por su sesgo xenófobo".

Eso habría que verlo si se dieran las circunstancias de volver a la turra del Procés.

9 de junio, día internacional de los Archivos, día del Pato Donald y fiesta autonómica en Murcia y La Rioja.

Santoral: Beata Ana María Taigi, Efrén de Siria, Columba de Iona, Diomedes de Nicea, José de Anchieta, Primo mártir, Feliciano mártir, Maximiano de Siracusa, Ricardo de Andria y Vicente de Vernemet.

Noticias relacionadas