Barcelona se prepara para una cita histórica. Mañana, martes 9 de junio a las 12.25, el avión papal tomará tierra en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
Rompiendo con 15 años sin visitas pontificias a Cataluña, la llegada de León XIV ha movilizado uno de los mayores dispositivos de seguridad organizados en la ciudad en los últimos años.
Su puerta de entrada a Barcelona será la Terminal Corporativa, una instalación reservada para autoridades, delegaciones oficiales y usuarios de aviación ejecutiva, que conserva buena parte de la estética institucional con la que fue inaugurada en 2008, apartada del trasiego comercial de la T1 y la T2.
El minuto a minuto de León XIV
El aterrizaje del avión, pilotado para la ocasión por el comandante de Iberia Pablo Martínez Núñez, activará un protocolo milimétrico coordinado directamente en el edificio corporativo.
Tal y como ha podido saber Crónica Global, el engranaje en tierra comenzará a funcionar muchas horas antes de que la aeronave asome en el cielo de Barcelona; a las siete de la mañana ya se habrá montado el operativo oficial de seguridad.
Una vez que el avión se detenga en la plataforma asignada, el desembarque seguirá un orden jerárquico establecido.
El séquito papal, compuesto por unas 80 personas, abandonará el aparato en primer lugar utilizando la puerta posterior del avión.
El Papa León XIV
Solo cuando este grupo haya bajado por completo a la pista, el Papa León XIV hará su aparición para descender de forma solitaria por la puerta delantera de la aeronave.
El recibimiento clásico
A pie de pista se ha organizado un acto protocolario de bienvenida, en el que participarán las principales autoridades políticas y militares de Cataluña para darle la bienvenida oficial.
Tras este breve encuentro, la caravana partirá de inmediato hacia la Catedral de Barcelona, donde el Pontífice presidirá una oración programada para la una del mediodía.
Firmado por Artigues y Sanabria
Presentada discretamente por Aena en diciembre de 2008 —apenas medio año antes del estreno de la macroterminal T1—, la Terminal Corporativa nació para dar respuesta al imparable crecimiento de la aviación ejecutiva en la ciudad.
Hasta ese momento, los usuarios de vuelos privados debían conformarse con unos pocos metros cuadrados sobrantes en la planta baja de la antigua terminal del puente aéreo.
Para solucionar esta carencia, el gestor aeroportuario encargó a la ingeniería Aertec y a los reconocidos arquitectos Artigues & Sanabria un edificio sobrio, luminoso e independiente del resto de terminales y concebido para gestionar vuelos privados y desplazamientos institucionales.
18 años después de su inauguración, conserva buena parte de su estética original, marcada por los suelos de mármol, la madera oscura y un largo pasillo flanqueado por banderas oficiales; una imagen institucional alejada de los diseños aeroportuarios más contemporáneos, como el de la misma T1.
Interior de la Terminal 1 del Aeropuerto de Barcelona El Prat
El resultado fue una estructura de dos plantas y 2.100 metros cuadrados de superficie ubicada justo entre la antigua torre de control y el colosal hangar de Iberia Mantenimiento, apodado popularmente como el 'Caprice des Dieux' debido a que su diseño redondeado coincide visualmente con el de la caja del famoso queso francés.
Todos los grandes nombres
El edificio se divide en cuatro áreas independientes y salas de espera que miran directamente a las pistas.
Su diseño permite que los pasajeros completen los trámites de embarque y desembarque sin pasar por los circuitos habituales de las terminales comerciales.
Los usuarios habituales de este espacio —que van desde miembros de la Familia Real y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hasta astros del deporte como Leo Messi, magnates y celebridades internacionales— disponen de servicios de catering de cinco estrellas, salas de trabajo y áreas de descanso específicas para las tripulaciones de los reactores privados.
En función de la capacidad de cada aeronave, los vip son trasladados por la propia pista hasta el edificio a bordo de berlinas Audi A8 o furgonetas Mercedes de alta gama.
El recuerdo de Benedicto XVI
Fuentes de El Prat recuerdan a este medio que la última vez que Barcelona despidió a un Papa —Benedicto XVI, en noviembre de 2010— la logística tuvo que adaptarse debido a las limitaciones físicas del espacio.
Aunque las autoridades se concentraron en el entorno corporativo, las reducidas dimensiones de sus salas vip interiores impidieron albergar un acto de masas.
El hangar de mantenimiento de Iberia en el Aeropuerto de Barcelona
Por ello, la despedida oficial junto a la Familia Real y el Gobierno central tuvo que trasladarse al interior del hangar contiguo de Iberia, cuya estructura diáfana sin columnas permitía reunir a un mayor número de asistentes.
Sin afectación para el pasajero común
Una de las grandes preocupaciones operativas ante eventos de esta magnitud es el posible impacto sobre la operativa aeroportuaria.
Fuentes aeroportuarias y policiales consultadas por este medio aseguran que la llegada de León XIV no alterará en absoluto el funcionamiento ordinario ni los filtros de seguridad de las terminales 1 y 2.
El Papa León XIV en Nápoles, a inicios de mayo
Según estas fuentes, esta situación será posible gracias a la ubicación aislada de la Terminal Corporativa, que dispone de aparcamiento propio y de accesos independientes para vehículos.
El acceso habitual al edificio permanecerá cerrado al público durante las horas centrales del operativo.
Operación policial masiva
Para garantizar la integridad del Papa en su condición de Jefe de Estado, se ha diseñado una "cápsula de llegada" compuesta por múltiples capas de protección superpuestas.
Al anillo de seguridad interno propio del Vaticano —formado por la Guardia Suiza Pontificia y la Gendarmería Vaticana— se le sumará en Barcelona un despliegue local masivo integrado por 5.600 efectivos de los Mossos d’Esquadra y 500 agentes de la Guàrdia Urbana.
Este dispositivo forma parte de la fase crítica de un plan nacional que moviliza a cerca de 13.000 agentes en toda España a lo largo de la semana.
