La zona alta de Barcelona espera, con ansias, la llegada del Papa León XIV. El color amarillo y el blanco de la bandera del Vaticano presiden muchos bloques de pisos ante el inminente arribo del Pontífice.
Este martes, sobre las 12 del mediodía, el máximo mandatario de la Iglesia Católica aterrizará en el Aeropuerto de El Prat-Josep Tarradellas. Tras dos días cargados de actividades, abandonará la ciudad en la mañana del jueves, cuando pondrá rumbo a las Islas Canarias.
Ilusión por la llegada del Papa
Crónica Global se ha desplazado al upper Diagonal para conocer el parecer de los vecinos. El evento es acogido con suma ilusión y alegría devota: "Estamos agradecidas de que venga", celebra una mujer, acompañada de su hija y su nieta.
Un edificio de la zona alta de Barcelona con varias banderas del Vaticano en los balcones
El deseo de la llegada del Santo Padre se nota en el ambiente. Solo hay que dar un paseo por el barrio de La Bonanova, mirar hacia arriba y ver numerosas banderas del Vaticano en los edificios. Todo asunto es secundario ante el clímax del cristianismo.
Sonrisas al hablar del Pontífice
Al preguntar a los ciudadanos por el inminente evento, las sonrisas se dibujan en sus rostros. Incluso aquellos más tímidos, avergonzados ante la presencia de un micrófono de un medio de comunicación, disfrutan al hablar del tema mientras rechazan ser filmados.
La fe no entiende de edades, pues hombres y mujeres de todas las edades esperan la llegada del Papa León XIV. "Tengo bastantes ganas de que venga el Santo Padre", explica un joven que advierte que estudiar para la PAU podría privarle de ver al clérigo en Barcelona.
Sociedad polarizada
El anhelo de estar cerca del Vicario de Cristo es grande. Además, ante la inestabilidad política que se vive, tanto a nivel nacional como internacional, puede suponer un respiro. "Es muy conveniente que venga, nos ayudará a contrarrestar ideas y actuaciones que, por desgracia, respetan poco a las personas", comenta un vecino del barrio de la Sagrada Familia.
Una bandera del Vaticano colgada en el balcón de un domicilio de la zona alta de Barcelona
La polarización de la sociedad es un tema que preocupa a los residentes de la zona alta de Barcelona. Ruegan que esta visita cristiana suponga el nexo de unión entre las personas.
"Estará petado"
La ilusión de poder estar cerca de León XIV choca frontalmente con un viejo conocido de la Ciudad Condal: la masificación. "No sé si podré verlo, porque sé que estará petado de gente", reflexiona una chica. Otros vecinos sostienen que acudirán a la cita, a pesar de la cantidad de feligreses que coparán las calles de la capital de Cataluña.
Los Mossos d'Esquadra preparan un dispositivo especial en la Sagrada Familia para la llegada del Papa León XIV
Otros privilegiados celebran que podrán ver el recorrido desde casa: "Simplemente saldré al balcón, que da a una de las calles por las que pasará la ruta".
Primer día en Barcelona
La expedición del Pontífice, formada por 80 personas, aterrizará en el Aeropuerto de El Prat-Josep Tarradellas sobre las 12:25 de la mañana. Comenzará sus actos oficiales en Cataluña a la una, con un rezo en la Catedral de Barcelona.
El papa León XIV pronuncia su discurso el hemiciclo del Congreso de los Diputados
El segundo evento público del día será a las ocho de la tarde, con una vigilia de oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys.
Actos en Montserrat
El Papa arrancará el miércoles con una visita a las 10.50 al centro penitenciario Brians 1. Posteriormente, a las doce del mediodía, ofrecerá una oración en la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat. Cerrará la mañana con una comida con la comunidad benedictina de Montserrat.
Por la tarde, a las cuatro y media, tendrá un encuentro con las realidades de caridad y asistencia diocesanas en la iglesia de San Agustín. Por último, a las siete y media, oficiará una santa misa en la Basílica de la Sagrada Familia e inaugurará la Torre de Jesucristo.
El jueves, por la mañana, dejará la Ciudad Condal para poner rumbo a las Islas Canarias.
