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Theresa May, primera ministra de Reino Unido, a la salida del número 10 de Downing Street tras la votación del 'Brexit' / EFE

Theresa May, próxima primera ministra de Reino Unido

Su rival para sustituir a David Cameron en Downing Street, Andrea Leadsom, tira la toalla

Redacción
11.07.2016 13:43 h.
3 min

Theresa May tomará el relevo de David Cameron como primera ministra de Reino Unido. Su rival en el proceso, Andrea Leadsom, ha anunciado este lunes que tirará la toalla. De este modo, los 1922 miembros del partido conservador británico se ahorran ir a las urnas para decidir quién llevará el timón del partido y del país en un momento delicado en el que se debe negociar las condiciones de la salida de la Unión Europea.

“May es la persona más preparada para liderar el Brexit”, aseguró Leadsom a su círculo de colaboradores más estrecho, según han hecho llegar fuentes del partido a BBC.

Política dura y astuta

La hasta ahora ministra del Interior cumplirá 60 años el próximo octubre y en su país la comparan con Margaret Thatcher. Lleva en la Cámara de los Comunes desde 1992 y es la persona que más tiempo ha estado al frente del departamento que se encarga de coordinar los cuerpos de seguridad británicos. Inició la carrera sucesoria de Cameron con una ventaja destacada respecto a la responsable de Medio Ambiente, ya que su nombre hace tiempo que aparece como candidata a liderar a los tories

Es considerada una de las políticas más duras y astutas de Reino Unido, dos cualidades que sus partidarios remarcan activamente por lo dura que se prevé la negociación con Bruselas. Mantuvo un perfil bajo durante la campaña y ha defendido abiertamente que el resultado de la votación se debe respetar.

Renuncias por el ‘Brexit’

La renuncia de Leadsom llega después de la de Boris Johnson, la cara más conocida de los conservadores durante la campaña del Brexit. Renunció poco después del propio Cameron por la falta de apoyos dentro de la formación.

El resultado del referéndum también ha sido fatal para otros partidos. Ha abierto una crisis entre los laboristas, que critican que su líder, Ed Miliband, no se opuso con suficiente vehemencia a la salida de la Unión Europea. El político que más defendió esta opción, Nigel Farage, líder de UKIP, también dimitió de forma inesperada al asegurar que su ambición política ya se había cumplido.