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Alex Ramos, José Rosiñol y Miriam Tey, de la dirección de SCC, en una imagen de archivo / EFE

SCC destituye a su presidente, al que acusa de irregularidades económicas

La junta directiva remueve a José Rosiñol y a otros tres miembros de la dirección de la entidad por haber generado gastos muy importantes no autorizados

20.12.2018 08:10 h.
4 min

La entidad constitucionalista Sociedad Civil Catalana está en pleno cisma. Ayer, en la reunión de la junta directiva, José Rosiñol y tres miembros de su dirección, fueron removidos de sus cargos por la mayoría de la dirección que nombró a Alex Ramos como nuevo presidente.

Según ha podido saber Crónica Global, la nueva mayoría acusa a José Rosiñol, Ferran Brunet, Miriam Tey y Sixto Cadenas de “tomar acuerdos y decisiones al margen de la junta” y de “irregularidades administrativas”.

Asamblea general de urgencia

Rosiñol, amparándose en los estatutos, ha convocado esta madrugada pasada una asamblea general de SCC para el 17 de enero con un orden del día que solicita a los socios la “ratificación de los cargos de la junta y del presidente”, la “aprobación de los presupuestos y las liquidaciones de 2017 y 2018” y nuevos nombramientos. La batalla está servida.

Hace unos meses, el sector crítico envió dos requerimientos --el primero firmado por José Domingo, Maribel Fernández y Núria Plaza, y el segundo por Alex Ramos, Xavier Marín, Óscar Uceda, Manuel G. Bofill, Manolo G. Acosta e Irene Álvarez-- en forma de burofax reclamando aclaraciones sobre “los contratos suscritos por el presidente que no hayan sido aprobados por la junta” porque parecen detectar “conflicto de intereses” en los mismos, además de reclamar “cuentas claras y auditorías”.

Conflicto de intereses

Según los datos que maneja el sector encabezado por Alex Ramos “se evidencia un conflicto de intereses” del presidente Rosiñol: la facturación de 584.000 euros en 2017 de la empresa Manifiesto que ascendió en 2018 a 620.000. Se da la circunstancia que Rosiñol trabaja en esta empresa. Estos pagos representan el 51% del total de gastos de SCC en 2017 y el 60% de 2018. Asimismo, se detecta una transferencia de 21.000 euros al mes a la misma empresa “sin que se haya informado a la junta ni se tenga un retorno conocido a SCC”.

El sector crítico explica que viene reclamando explicaciones al presidente Rosiñol desde julio pasado, pero la junta directiva dejó de reunirse a pesar de que “la entidad tenía una deuda superior a los 500.000 euros”.

Retirar la confianza

La junta se reunió finalmente ayer, 19 de diciembre, y decidió “retirar la confianza al presidente, a la vicepresidenta Miriam Tey, al tesorero Ferran Brunet y al vocal Sixto Cadenas”. En esta misma reunión se procedió al nombramiento de Alex Ramos como nuevo presidente y de Maribel Fernández como vicepresidenta.

Rosiñol y su entorno en la junta de SCC se sitúan cerca del Partido Popular mientras que el sector crítico tiene otras adscripciones políticas: Alex Ramos es militante del PSC al igual que Xavier Marín, mientras que otros miembros de la junta están cerca de Ciudadanos o son independendientes.

La mayoría que apoya a Ramos es de nueve miembros mientras que Rosiñol cuenta con cinco adhesiones. El 17 de enero la asamblea general se augura tormentosa y puede ser el primer paso para que SCC acabe rompiéndose en dos facciones. A lo largo del día de hoy, los críticos informarán sobre la decisión de la junta y Pepe Rosiñol hará lo propio. Esta crisis es, sin duda, la más grave de esta organización anti independentista desde su fundación.

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