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Pedro Sánchez y Carmen Calvo unos segundos antes del inicio de la tercera sesión de la investidura del secretario general del PSOE como presidente del Gobierno

Sánchez deberá esperar a septiembre para ser presidente con el riesgo de elecciones

La abstención de Podemos deja sin la presidencia al candidato del PSOE, que sí había logrado la abstención de Esquerra Republicana

25.07.2019 13:45 h.
6 min

A septiembre y con el riesgo de nuevas elecciones. Pedro Sánchez deberá esperar, al no contar con los votos de Unidas Podemos, que, tras una negociación de última hora, ha decidido abstenerse. Sin ese apoyo, y pese a la abstención de Esquerra Republicana, que ha ejercido un “acto de responsabilidad”, según su diputado Gabriel Rufián.

La legislatura ha resultado inviable. El PSOE quería otros actos de “responsabilidad” que no han llegado. Ni la abstención del PP ni de Ciudadanos. La negociación con Unidas Podemos no ha tenido, en ningún momento, los visos de llegar a un acuerdo real. Y con la posibilidad de convocar nuevas elecciones, una posibilidad que nunca ha descartado el equipo de asesores de Pedro Sánchez en la Moncloa, sólo quedaba el voto a favor del partido de Pablo Iglesias.

Los partidos de la izquierda independentista, Bildu y Esquerra, han dado un paso adelante y han anunciado, antes del inicio del segundo debate de investidura, su abstención. Sin embargo, no era suficiente para que Sánchez sea presidente.

Aplausos del PSOE

Sánchez ha asegurado que había ofrecido una vicepresidencia a Unidas Podemos, y tres ministerios, de carácter social: Sanidad y Consumo, Vivienda y economía social, e Igualdad. Pero eso ha sido rechazado, según Sánchez, por el partido de Iglesias. 

El argumento de Pedro Sánchez, para no ir más allá, para no aceptar otras demandas de Iglesias, es que no puede dejar en manos de una “formación joven” áreas como Hacienda, que había pedido Podemos en el último momento. “Se necesita un Gobierno, un Gobierno coherente, y yo le digo que prefiero ser fiel a mis convicciones que ser presidente del Gobierno”. En ese momento, los diputados del PSOE, puestos en pie, han aplaudido durante varios minutos.

El secretario general de Unidas Podemos, Pablo Iglesias (llevándose las manos a la cabeza) y el portavoz de ECP en el Congreso, Jaume Asens / EP
El secretario general de Unidas Podemos, Pablo Iglesias (llevándose las manos a la cabeza) y el portavoz de ECP en el Congreso, Jaume Asens / EP

La invitación de Casado

Con el rostro enfurruñado, Iglesias ha aguantado el chaparrón, a la espera de su intervención, con la idea de que ha sido el PSOE el que no ha querido, en ningún momento, llegar un acuerdo de coalición.

La réplica, con una muestra de que la situación política en España podría variar, hacia un retorno al centro político, con unas nuevas elecciones, la ha ofrecido Pablo Casado. El líder del PP ha pedido a Sánchez que colabore en “ampliar el centro” para que los dos partidos se puedan entender en el futuro.

Y eso es lo que el propio Sánchez podría plantear si se llega a unas nuevas elecciones. Con las encuestas en la mano, tanto el PSOE como el PP se podrían ver beneficiados, en detrimento de Ciudadanos, Podemos y Vox.

El intento de Iglesias

La segunda sesión del debate de investidura ha mostrado que las todas las posiciones se mantienen. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha seguido con sus acusaciones sobre la “banda de Sánchez”, una línea que ha seguido Santiago Abascal, el diputado de Vox, que ha cargado contra los que “quieren romper España”, en relación a los partidos nacionalistas e independentistas, pero también a Podemos.

Con todo finiquitado, ha sido el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, el que ha querido responsabilizar de todo a Pedro Sánchez, con una petición en el último segundo: la cesión de las políticas activas de empleo. Un intento para salvar la legislatura, que el PSOE ya no podía aceptar. Según Iglesias, renunciaría al Ministerio de Trabajo por esas políticas activas de empleo.

La posición de Esquerra

Los independentistas catalanes de Esquerra han mantenido la posición anuncia justo antes del debate de investidura: la abstención. El diputado Gabriel Rufián ha puesto el acento más en la crítica a Podemos, al recordar que son una fuerza política “con cuatro años de vida, y con cuatro posibles ministerios”. Rufián ha insistido en que en septiembre, tal vez, no habrá otra oportunidad para un acuerdo entre la izquierda, y que Esquerra no estará en ese momento, con la inminente sentencia del Tribunal Supremo sobre los dirigentes independentistas presos.

Finalmente, Sánchez sólo ha contado con los 123 votos del PSOE y el voto del diputado del Partido Regionalista de Cantabria, con las abstenciones de Unidas Podemos, PNV, ERC y Bildu, y los votos en contra de Ciudadanos, PP y Vox.