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La Generalitat avala la convocatoria de huelga 'política' de cuatro sindicatos minoritarios

Los empresarios del centro de Barcelona temen desórdenes públicos el lunes, 2-O

Optan por dar libertad a sus empleados para que trabajen desde casa y eviten trasladarse hasta la zona, donde se esperan movilizaciones

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La convocatoria del referéndum del próximo domingo genera inquietud entre los empresarios catalanes por la gestión laboral. Los ejecutivos se han encontrado sin el paraguas de las patronales para organizar a sus efectivos tanto para el día de la votación como a lo largo de las siguientes jornadas por la falta de legalidad de la convocatoria. Temen desórdenes públicos en el centro de Barcelona el próximo lunes, 2-O, por lo que han preparado planes de contingencia para exponer sus plantillas lo mínimo posible.

Explican que el miércoles pasado, el día del macroperativo policial en dependencias públicas de la ciudad, sus trabajadores ya sufrieron las consecuencias de las manifestaciones que se organizaron para mostrar el rechazo a la actuación. Problemas básicamente de movilidad, más allá de atender a los empleados que solicitaron el día libre para unirse a las protestas.

Sólo por la previsión de que esta situación se repita deben tomar decisiones, explica uno de los ejecutivos consultados.

Trabajo desde casa o día festivo

Los negocios que atienden tienen clientes en toda España y han optado por dar libertad a los empleados para que trabajen desde casa. Indican que es lo más prudente si, de nuevo, es complicado entrar y salir de los edificios y tienen problemas con los transportes públicos que usan en sus desplazamientos habituales.

Algunos han decidido directamente dar fiesta a toda la plantilla. Mantienen que es una solución práctica que contenta a todos los trabajadores y que a ellos les evita posicionarse a favor o en contra del procés, ya que esta es otra de las cuestiones que inquietan a los ejecutivos. Explican que no entran a valorar las opiniones y preferencias políticas de cada uno, pero que no se pueden llegar a la paralización de las empresas catalanas por este motivo.

Huelga general

La petición de huelga general para el próximo 3 de octubre que han registrado Intersindical y CGT, con el apoyo de CNT, también inquieta. Los ejecutivos reconocen que tiene pocas posibilidades de que se autorice la convocatoria, que tampoco cuenta con el apoyo de CCOO, UGT y Usoc. Pero temen que también derive en desórdenes públicos.

Por todo ello, mantendrán sus planes laborales de contingencia hasta la próxima semana. Aseguran que es el momento de “gestionar con sentido común”.