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El expresidente de la Generalitat fugado y actual eurodiputado de JxCat, Carles Puigdemont, delante del actual vicepresidente del Govern, Jordi Puigneró / EUROPA PRESS

Puigneró copia a Puigdemont y se lía con el Corredor Mediterráneo

El vicepresidente repitió el mismo error que el fugado sobre la inversión del Gobierno en un proyecto que ahora recuperan los neoconvergentes tras diez años de procesismo

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Hacía tiempo que en el Parlament no se hablaba del Corredor Mediterráneo. El procesismo había dejado en segundo lugar un tema de calado como las infraestructuras. Junts per Catalunya (JxCat) ha marcado perfil en ese sentido, tanto en la defensa de la ampliación del aeropuerto de El Prat como con la candidatura de los Juegos Olímpicos de Invierno, visualizando así las divergencias existentes con ERC.

Por ello, el diputado de JxCat Ramon Tremosa presentó una moción en el pleno del Parlament en la que se instaba al Gobierno español a acelerar los trabajos del Corredor Mediterráneo, una de las prioridades ferroviarias del Parlamento Europeo para el transporte, con la finalidad de que las obras estén acabadas en 2030. El Parlament ya se había pronunciado por unanimidad a favor de ese proyecto en 2011. Y ayer, Vox y la CUP se desmarcaron de esa moción, aprobada con los votos del resto de grupos, previa negociación de enmiendas con PSC y ERC. Efectivamente, los neoconvergentes pulieron discrepancias con los socios republicanos de JxCat en el Govern.

Los eurodiputados Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí en la Eurocámara / EP
Los eurodiputados Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí en la Eurocámara / EP

Fue en el debate de esta iniciativa cuando afloró que los neoconvergentes no se habían preparado demasiado bien las cifras de inversión y ejecución del Gobierno. La moción era consecuencia de una interpelación previa al vicepresidente de la Generalitat, Jordi Puigneró, quien acusó al Gobierno español de infradotar económicamente el Corredor. Lo hizo repitiendo los datos que Carles Puigdemont y Toni Comín expusieron hace dos semanas en el Parlamento Europeo [la iniciativa de los diputados se pueden consultar en este enlace]. Aseguraron los fugados que el Gobierno no tenía interés en el proyecto:

“En la propuesta de Presupuesto del Estado español para 2022, el presupuesto ferroviario de alta velocidad del Corredor Mediterráneo asciende a 407,8 millones. En 2021, este presupuesto ascendió a 224,9 millones, con un importe anual total final de 12,4 millones”, aseguraron Puigdemont y Comín.

Se da la circunstancia de que ambos se equivocaron, pues esa partida de 12,4 millones corresponde al gasto en estudios y proyectos. Pero es que, además, el vicepresidente Puigneró repitió ese error en su intervención en el Parlament. Así se lo hizo ver el diputado del PSC-Units Jordi Terrades. “No sé quién le preparó los papeles, vicepresidente, creo que la misma persona que se los debió preparar al expresidente Puigdemont y al eurodiputado Comín, porque hicieron la misma pregunta con el mismo error en el Parlamento Europeo”, bromeó el socialista ante la perpleja mirada de Puigneró.

Licitaciones y ejecuciones

Según los datos aportados por Terrades, “desde junio de 2018 se han ejecutado en el Corredor actuaciones por valor de 1.193 millones, de los que 450 millones se han hecho en Cataluña, es decir, un euro de cada tres invertidos se ha invertido en Cataluña. En cuanto a licitaciones, desde junio de 2018 se han realizado por valor de 3.317 millones, de los que 889 corresponden a Cataluña, es decir, un 27%”.

El Corredor Mediterráneo es una antigua reivindicación de los empresarios catalanes, pero sometido a los vaivenes políticos. El Gobierno de José María Aznar no solicitó a la UE incluir esta vía en la planificación de infraestructuras estratégicas, pues los populares apostaron por un corredor central que repetía el tradicional modelo radial. En marzo de 2011, el entonces ministro de Fomento, José Blanco (PSOE), copresidió junto al presidente Artur Mas una reunión en Barcelona a la que acudieron representantes de los Gobiernos de Andalucía, Murcia y Valencia. En ella se presentó el estudio técnico del Corredor que la UE incorporó en sus infraestructuras estratégicas.