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La furgoneta que transportaba a Carles Puigdemont entrando en la cárcel de Neumünster / EFE

"Puigdemont se ha adaptado a la perfección a la vida penitenciaria"

La directora de la cárcel de Neumünster explica que otros reclusos se preocupan por él y que "no recibe ningún trato especial"

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Carles Puigdemont cumplirá este domingo una semana como preso en la cárcel de Neumünster, tras su detención el pasado domingo en territorio alemán cuando intentaba llegar a Bruselas. Pese a las preocupaciones iniciales que supusó para el centro penitenciario tener que ingresar a un preso del perfil del expresidente catalán, la directora de Neumünster, Ivonne Radetzki, ha explicado que el líder de JxCat "se ha integrado de manera completamente normal en la vida cotidiana de la cárcel como cualquier otro preso".

La directora del centro ha destacado: "El señor Puigdemont no recibe ningún trato especial. Está en un edificio de la prisión completamente normal" y ha reconocido: "Al principio miramos un poco, naturalmente, si podíamos permitir que el señor Puigdemont participara directamente en el día a día de la cárcel" situación que se ha dado, pero "no demasiado, porque Puigdemont llama la atención". 

Normalidadad frente al resto de reclusos

Radetzki quiere que el día a día en la cárcel no cambie con la presencia del expresidente catalán y que no altere la vida de los otros reclusos. Pese a las primeras preocupaciones sobre la reacción de otros presos, Radetzki se ha mostrado sorprendida ante su actitud: "Se preocupan por él, lo cuidan, ven si tiene suficiente café e incluso también dicen: 'Hombre, pero si no es para nada como nosotros, él no debería estar aquí en realidad'".

Del mismo modo, la directora del centro ha analizado la actitud del nuevo inquilino: "El señor Puigdemont es muy agradable en el trato, relativamente reservado y se integra bien aquí", y ha añadido: "Se podría suponer que como es un político y cuenta con un cierto grado de notoriedad, que esto se note también aquí. Pero no es para nada así".Todo lo contrario, se muestra muy modesto y no ha tenido deseos especiales" ha concluido.

Además, también ha confesado que Puigdemont mantiene los mismos derechos que el resto de reclusos: solo cuenta con dos horas de visita al mes, a excepción de sus abogados y parlamentarios, que pueden visitarlo todas las veces que quieran. Asimismo, Puigdemont puede llamar por teléfono, pero no recibir llamadas. No puede usar Internet, pero está permitido el uso de Skype tras la mediación del personal de la cárcel. 

En manos de la Fiscalía alemana

El futuro de Puigdemont depende ahora de la Fiscalía General de Schleswig-Holstein, que debe decidir si abrir el proceso de extradición ante el Tribunal Superior Regional de ese estado federado. Algo que se espera que se conozca a partir de este martes, tras las festividades de Semana Santa. Puigdemont mantiene las acusaciones de rebelión y malversación de fondos públicos por la Justicia española.

Hasta entonces permanecerá en prisión preventiva en una celda que de menos de diez metros cuadrados con una cama, un lavabo, un armario, una estantería y una televisión.

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