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El director de la Oficina Antifraude de Cataluña, Miguel Ángel Gimeno, y la cesada Maite Masià / CG

La Oficina Antifraude culmina su purga interna

Tras la destitución del gerente, este organismo da carpetazo a la traumática etapa dirigida por Daniel de Alfonso, relevado por conspirar con el exministro de Interior contra el ‘procés’

24.12.2016 00:00 h.
4 min

La Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), organismo encargado de fiscalizar las cuentas de las administraciones catalanas, ha dado el carpetazo definitivo a una etapa traumática, culminando su proceso de renovación interna. El último cambio en la OAC ha consistido en el relevo de Josep Maria Sangenís, que ostentaba el cargo de jefe del Área de Administración, Recursos Humanos y Presupuestos. Sangenís se vio envuelto en una agria polémica tras ser investigado en 2010 por inflar dietas cuando trabajaba como interventor del departamento de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat. Posteriormente fue exculpado.

Con el despido de Sangenís culmina un proceso de renovación que arrancó tras el cese fulminante de Daniel de Alfonso, exdirector de la OAC y que hoy ejerce de juez de vigilancia penitenciaria en Santander. La publicación de unas conversaciones en las que supuestamente conspiraba con el exministro de Interior Jorge Fernández contra el proceso independentista catalán, dio lugar a que el Parlamento catalán –encargado de elegir al director de la oficina— le destituyera.

De forma provisional, cogió las riendas de la OAC la directora adjunta, Maite Masià. Pero sus días estaban contados, ya que el pasado de esta militante de CDC, que fue recomendada para el cargo por el exconsejero de Justicia Germà Gordó, estaba contaminado por su implicación en el sumario de las ITV. Pero antes de ser sustituida, Masià llevó a cabo un profunda remodelación que, a nivel interno, fue interpretada como una demostración de buena voluntad y de desmarque de la polémica etapa de De Alfonso.

Los esfuerzos de Masià

Así, Masià cesó al director de Investigación, Teodoro Franch, otra recomendación de Gordó, según confesó De Alfonso en una reunión con los trabajadores de la OAC. También fueron destituidos el director de Prevención, Rogelio Grajal, y el director de Análisis, Bruno González. A diferencia de Franch y Grajal, González no era cargo de confianza, sino que tenía plaza por oposición, por lo que fue nombrado jefe de Área de Análisis Particularizado del Gasto Público.

Pero estos esfuerzos de Masià por lavar la imagen de la OAC fueron infructuosos. Tras la designación, el pasado 28 de julio, del magistrado Miguel Ángel Gimeno como nuevo director de la OAC, la hasta entonces subdirectora fue sustituida por el juez Josep Tomàs Salàs. Gimeno prometió que sometería la oficina a una profunda remodelación, auditoría incluida, para pasar página de una etapa turbulenta pues, según dijo, su objetivo es garantizar una impoluta gestión.

Actualmente, la dirección de Prevención está ocupada por Óscar Roca, mientras que queda por designar a los nuevos responsables de Investigación y Análisis.