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La alcaldesa Tortosa, Meritxell Roigé, en el momento de la votación de la moción para quitar el monumento franquista / ERC TORTOSA

JxCat vota en contra de retirar el águila franquista de Tortosa

Meritxell Roigé se apoya en Ciudadanos y el PSC para tumbar la propuesta y alega que el consistorio carece de competencias para quitar el polémico monumento

10.09.2019 13:04 h.
3 min

La alcaldesa de Tortosa, Meritxell Roigé (JxCat), vota en contra de la retirada del monumento franquista de Tortosa (Tarragona) apoyada con los votos de los concejales de Ciudadanos y el PSC. La moción presentada por Esquerra Republicana pedía la retirada del águila que desde forma parte del paisaje de la ciudad desde la segunda mitad del siglo XX. 

La explicación que ha dado Junts per Tortosa por Twitter aclaraba que "el Ayuntamiento no es competente para retirar simbología franquista que no esté en dependencias municipales". La formación que lidera Roigé asegura que tienen "el compromiso de elaborar un catálogo de vestigios franquistas y así lo hemos hecho".  

Pelota contra ERC

Los posconvergentes aseguran que la retirada está en manos de la consejería de Justicia, que preside la republicana Ester Capella: "Restamos a la espera de conocer los detalles de la anunciada Ley de Memoria Histórica que el departamento ha anunciado y que este gobierno municipal desconoce". 

Los dos partidos gobernaron juntos durante la anterior legislatura, primero con el convergente Ferran Bel y después con Meritxell Roigé. Las elecciones municipales fueron un frasaco para Esquerra Republicana, puesto que se estancó en sus resultados de 2015 y quedó en la oposición al apoyarse JxCat en el PSC.

Consulta popular

La polémica por el monumento viene de lejos. El anterior equipo muncipal formado por CiU y ERC con Ferran Bel al frente aprobó una polémica consulta popular para preguntarle a la ciudadanía si había que retirar el monumento y llevarlo a un museo o recontextualizarlo. Con una participación inferior al 30%, ganó la propuesta de mantener el obelisco franquista en el centro del río Ebro. 

La consulta generó gran controversia entre los colectivos a favor de la Memoria Histórica, que llegaron a tachar de "perversión democrática" que se sometiera a votación popular algo que "humillaba a las víctimas del franquismo". La CUP se opuso a la consulta al considerar que iba contra la ley, también lo hizo el PP pero por un motivo radicalmente contrario.