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Pedro Sanchez y Pere Aragonés, bajo las imágenes de Francesc Marc Àlvaro, Joan Tardà, Antoni Puigverd y Francisco Salazar / FOTOMONTAJE CG

Los gurús del deshielo entre Barcelona y Madrid

Fabricar un relato en favor del diálogo, una apuesta arriesgada para Sánchez y Aragonès, ha requerido del apoyo de estrechos colaboradores, politólogos y articulistas influyentes

8 min

Pedro Sánchez y Pere Aragonès solemnizaron el pasado martes el deshielo entre Gobierno y Generalitat. No obstante, resulta difícil determinar cuándo comenzaron a reconstruirse los puentes, esto es, en qué momento el procés quedó herido de muerte. En medios políticos se asegura que, con esa cumbre, culmina un camino que comenzó el 20 de diciembre de 2018 con la llamada Declaración de Pedralbes, cuando el entonces presidente de la Generalitat, Quim Torra, y Sánchez se comprometieron en una reunión en Barcelona a solucionar el conflicto secesionista mediante el diálogo y las soluciones políticas.

Desde entonces, y hasta la concesión de los indultos, PSOE y ERC han trabajado intensamente en sus respectivos relatos mientras ambos partidos afrontaban ciclos electorales y el azote de PP, Ciudadanos y Vox. Saber comunicar esa apuesta por el diálogo, arriesgada para sus protagonistas, ha requerido del esfuerzo de estrechos colaboradores, expertos en sociología política, así como de apoyos mediáticos. Es decir, de los llamados gurús del deshielo.

Los equilibrios de ERC

No ha sido fácil para los republicanos apostar por el diálogo con el “Estado opresor”, según la frase que ha hecho fortuna en el independentismo más recalcitrante, mientras revalidaba un pacto con Junts per Catalunya, formación rival donde la renuncia a la vía unilateral en aras a una negociación con el Gobierno genera fuertes discrepancias internas.

Cumbre en Moncloa
Cumbre de Pedro Sánchez y Pere Aragonès en Moncloa

Una estrategia no menos arriesgada para Sánchez, quien asumió personalmente el desgaste que podía ocasionar la excarcelación de los presos. De momento, y a la espera de que se reanude la mesa de diálogo en la tercera semana de septiembre, el panorama parece plácido para Sánchez, pero menos para Aragonès, obligado a hacer equilibrios entre gestión, reivindicación independentista y negociación.

Sector pragmático

En la estrategia republicana se ha volcado el sector pragmático de ERC, en el que se encuentran el expresidente del Parlament y actual consejero de Empresa, Roger Torrent; el consejero de Interior, Joan Ignasi Elena; la exconsejera de Justicia y actual delegada del Govern en Madrid, Ester Capella; o el portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián.

Obviamente, los enlaces del partido en Madrid han jugado un papel fundamental en ese deshielo, y la incorporación de Capella, jurista que fue diputada y senadora en las Cortes, supone un valor añadido según interlocutores republicanos. Prueba de ello es que la exjefa de gabinete de Capella, Helena Ricomà, asuma ahora esas funciones para el presidente Aragonès. 

La figura de Tardà

Pero fuentes próximas a ERC y PSOE consultadas por Crónica Global coinciden en señalar a Joan Tardà como un importante hacedor de esa reconexión entre gobiernos. El exportavoz en el Congreso está considerado como uno de los dirigentes republicanos que más pedagogía ha hecho a favor de la desescalada. Y aunque abandonó la primera línea política, ha seguido ejerciendo un papel de gurú en los conciliábulos de ERC.

Igualmente ha mantenido un importante ascendente en el partido Carles Mundó, exconsejero de Justicia, quien fue juzgado en el Tribunal Supremo por el referéndum del 1 de octubre. Fue condenado por desobediencia. Al igual que Tardà, ha publicado artículos en diversas publicaciones donde sentaba las bases de la nueva etapa republicana.

Todo ello bendecido por Oriol Junqueras, quien allanó las relaciones entre Sánchez y Aragonès con una carta en la que renunciaba la vía unilateral.

Articulistas

A modo de bisagra, articulistas y escritores como Antoni Puigverd y Francesc Marc Àlvaro, son mencionados por esas voces como piezas claves del apoyo mediático a ese cambio de rasante. Los dos son influyentes en la prensa catalana y en algunos ámbitos políticos fueron acusados de fomentar el procés, pero en ellos confían PSOE y ERC para divulgar la necesidad de pasar página de esas etapas más tumultuosas: las que acabaron con una declaración unilateral de independencia y la aplicación del artículo 155. Esas fuentes aluden también al historiador y ensayista Joaquim Coll, colaborador de Crónica Global

Profesores universitarios como Oriol Bartomeus o Gabriel Colomé, expertos en el análisis de la sociología política, también han contribuido a hacer pedagogía sobre una evolución en las tendencias electorales que avalan esa negociación entre ambas partes. Sus trabajos sobre la evolución de voto o la actitud de los catalanes ante el procés demuestran, con datos, que la fatiga se ha apoderado del votante, también del independentista, y que se extiende el convencimiento de que la solución al conflicto secesionista pasa por un acuerdo.

La 'cocina ' de Moncloa

¿Y quién hay en la cocina de Moncloa? La apuesta de Sánchez por los indultos y la mesa de diálogo, apuntan expertos consultados por este medio, es personal. Es decir, que el presidente ha asumido en primera persona los riesgos de esas medidas, sin delegar responsabilidades en ningún ministro. De momento, ha logrado superar un comité federal del PSOE sin críticas explícitas, tras calmar los ánimos de los barones que rechazaban el perdón.

Y aunque atribuir esa estrategia al todopoderoso Iván Redondo suele ser el recurso fácil, lo cierto es que uno de los principales gurús del líder socialista es Francisco Salazar, director adjunto del gabinete de Sánchez. El sevillano, exalcalde de Montellano, forma parte del círculo de leales al presidente del Gobierno desde antes de que éste ganara las primarias de mayo de 2017, que le devolvieron a la Secretaría General del partido.

Atribuyen a Sánchez un afán de construir su figura como el presidente de la concordia, el diálogo y el consenso, tal como hizo José Luís Rodríguez Zapatero tras el proceso negociador con la banda terrorista ETA. ¿Lo logrará?