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El consejero catalán de Enseñanza, Josep Gonzàlez-Cambray (i), en una comparecencia pública / EP

El Govern arrasa con los defensores de flexibilizar la inmersión

Con la marcha de Maite Aymerich culmina una renovación en la Consejería de Educación a la medida de Cambray, que ha prescindido del equipo de Bargalló, favorable a ajustar el modelo lingüístico

8 min

Maite Aymerich era la última directora general de la época de Josep Bargalló que quedaba por reemplazar en el Departamento de Educación de la Generalitat. Su marcha permite al consejero de Educación, Josep González Cambray, completar un equipo renovado tras las elecciones autonómicas del 14F y que afrontará la difícil tarea de dar respuesta a las resoluciones judiciales que ordenan flexibilizar la inmersión lingüística. Léase, aumentar las horas de castellano en las aulas catalanas. Oficialmente, el Govern desvincula el adiós de Aymerich, con la orden de introducir de un 25% de horas lectivas en castellano, a pesar de que entra de lleno en el cargo que ocupaba: la dirección general de Currículum y Personalización de la Consejería de Educación.

Tal como explicó Crónica Global, fuentes municipales aseguran que la intención de Aymerich, exalcaldesa de Sant Vicenç dels Horts, es repetir como cabeza de lista por ERC en las elecciones municipales de 2023. Otras fuentes apuntan a las desavenencias entre la republicana y Cambray. Desde el sector educativo abundan en esas diferencias, así como en las esperanzas frustradas de la republicana de ascender dentro del departamento. Enmarcan esas tensiones en el duro carácter de Cambray, que ha logrado crear un equipo a su medida y prescindir de sus posibles rivales.

Sin desplegar la Lomloe

Aymerich dimite sin haber cerrado el despliegue de los decretos curriculares de la Lomloe --conocida como la ley Celaá, y que sustituye a la anterior ley educativa española--, pues corresponde a las comunidades autónomas con lengua propia determinar el 50% del currículo educativo. Y aunque portavoces de Educació sostienen que hace meses que se conocía la despedida de la exalcaldesa, su marcha ha sido, cuando menos, precipitada, y tiene lugar un mes después de que otra alto cargo heredada de la etapa Bargalló, la directora de Centros Concertados y Centros Privados, Pilar Contreras, fuera cesada. Contreras fue detenida en octubre de 2020 por su supuesta implicación en el desvío de fondos públicos para la financiación de los gastos en el extranjero del expresidente Carles Puigdemont. El motivo de su marcha, según el Govern, era su jubilación.

Maite Aymerich (d), alcaldesa de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona) por ERC, junto a Pere Aragonès, vicepresidente del Govern / EFE
Maite Aymerich (d), alcaldesa de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona) por ERC, junto a Pere Aragonès, presidente del Govern / EFE

Por tanto, seis meses después de las elecciones, Aymerich era la única directora general procedente del mandato de Bargalló que resistía. Ha sido sustituida, pues así lo ha acordado hoy el Consell Executiu, por Susana Naranjo, que ha ejercido diversas funciones en Educació hasta ser nombrada directora de los Servicios Territoriales de Educación en Barcelona comarcas, cargos que ocupaba hasta ahora. El desembarco de Cambray en el departamento estuvo marcado por una renovación casi total. Así, Patrícia Gomà fue nombrada secretaria general, en sustitución de Núria Cuenca, que pasó al Departamento de Presidencia con el mismo cargo. Y Núria Mora sustituyó a Carles Martínez en la secretaría de Políticas Educativas.

Dos opciones

Martínez ya se había anticipado a las sentencias lingüísticas y se reunió con cargos municipales para pedirles ayuda e informarles de que la consejería planteaba dos posturas: aceptar los porcentajes de un 25% en castellano y un 75% en catalán para, de esta manera, garantizar ese porcentaje mayoritario de lengua catalana en todos los centros, o elaborar una ley que permita al departamento ganar tres o cuatro años hasta que el Tribunal Constitucional se pronuncie, ya que la aplicación de cuota era considerada “una barbaridad pedagógica”.

Hoy, la opción de introducir cuotas lingüísticas parece estar descartada, si se atiende a los llamamientos de Cambray a la desobediencia. No obstante, desde el departamento se asegura que se barajan varios escenarios.

Martínez formaba parte del equipo del exconsejero Josep Bargalló, que en 2018 elaboró el documento El modelo lingüístico del sistema educativo en Cataluña. El aprendizaje y el uso de las lenguas en un contexto educativo multilingüe y multicultural. En el mismo se ponía de manifiesto la necesidad de reforzar en castellano en centros escolares donde el catalán tenía un fuerte arraigo social. Puede leerse en este enlace.

El consejero de Educación, Josep González Cambray (i) con su predecesor, Josep Bargalló, en el Parlament
El consejero de Educación, Josep González Cambray (i) con su antecesor, Josep Bargalló, en el Parlament

El documento que nunca prosperó

Ese documento nunca prosperó debido a la presión de entidades como Plataforma per la Llengua. En síntesis, recoge las posturas que ahora defiende el PSC, que acaba de presentar una moción parlamentaria a favor de "rehacer y reforzar el consenso" sobre el modelo lingüístico del sistema educativo de Cataluña y "mejorar el aprendizaje y uso de las lenguas en un contexto plurilingüe". Los socialistas exigen cumplir las sentencias judiciales que obligan a impartir un 25% del horario lectivo en castellano y defienden "el catalán como lengua vehicular del sistema educativo, sin excluir el castellano”.

Con la llegada de Cambray salieron de la Consejería Mar Camacho, sustituida por Joan Cuevas al frente de la dirección general de Innovación, Investigación y Cultura digital, mientras que Raquel Garcia Sevilla asumía la dirección general de Atención a la Familia y Comunidad Educativa en sustitución de Juan José Falcó.

Falcó, que procedía del sindicato Ustec hasta que, en 2004, se incorporó al Gobierno tripartito como asesor educativo, ganó cierta cuota mediática durante la pandemia. Hasta el punto de sonar como el nuevo Fernando Simón educativo, ya que ERC buscaba técnicos para lidiar con la imagen de caos del departamento en los momentos más duros del Covid. También sonaba para desempeñar ese papel el entonces director general de Centro Educativos, Josep González Cambray. Tras el cambio de gobierno, Cambray ascendió a consejero, pero Falcó fue sustituido por Raquel Garcia.