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El conseller de Interior, Miquel Sàmper / CONSELLERIA DE INTERIOR

El Govern defiende su apertura en Semana Santa: "No lo hacemos mejor ni peor que otros"

Los dirigentes de la Generalitat justifican no haber adoptado antes las restricciones y el 'conseller' Sàmper apunta que, si el estado de alarma no se prorroga, las medidas requerirán el aval del TSJC

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"Ahora toca dar un paso atrás". Con estas palabras ha definido el secretario de Salud Pública de la Generalitat, Josep Maria Argimon, el endurecimiento de las restricciones a la movilidad en Cataluña debido a la propagación de la pandemia de coronavirus. Los responsables del Govern han reconocido este miércoles su preocupación, en especial por el aumento de los ingresos en las ucis de los hospitales. Una tendencia que ha propiciado el retorno de medidas como el confinamiento comarcal, cuando ya ha pasado la festividad de Semana Santa.

A pesar de que este aumento de los ingresos de casos críticos empezó a ir al alza en marzo, los dirigentes del Govern han justificado su decisión de no dar marcha atrás hasta ahora al levantamiento de ese mismo confinamiento comarcal que aplicaron el pasado 15 de marzo. ¿Hubiera sido mejor hacerlo antes de la Semana Santa?, se les preguntó en su comparecencia ante los medios de este miércoles. Sus respuestas eludieron la autocrítica.

"No es cuestión de juzgar"

La consellera de Salud, Alba Vergés, ha recordado que, por esas fechas, esa opción era aún posible por la situación de la pandemia, y también importante desde el punto de vista "emocional" para la ciudadanía tras varios meses de encierro comarcal. "No es cuestión de juzgar. Ahora la situación y las tendencias son diferentes y hay que actuar para ver qué medidas son más adecuadas", ha afirmado.

En la misma línea se ha expresado también Argimon, a quien se le ha recordado que antes de Navidad ya ocurrió una situación similar: "No abrimos y cerramos pensando en dar aire por Navidad o Semana Santa", ha apuntado, advirtiendo asimismo de que la situación pandémica en otros lugares es peor: "No lo hacemos ni mejor ni peor que en Francia, Italia, Países Bajos o Reino Unido", ha indicado.

Cierre hasta el 19 de abril

"Cuando podemos dar aire, lo damos. Es importante para todos. No porque sea Navidad o Semana Santa", ha indicado, recordando, al igual que Vergés, la dificultad que entraña equilibrar el impacto de la pandemia en la sanidad y en la economía: "Gestionarlo es complicado. Lo sencillo a priori sería no hacer nada, quedarse todos en casa sin interacción y confinados y así seguro que se controla la infección. Pero otras cosas no tanto", ha indicado.

Por lo que respecta a las nuevas restricciones, vigentes a partir de las 00:00 h de este viernes y como mínimo hasta el 19 de abril, éstas conciernen a la movilidad, que quedará restringida al ámbito comarcal --salvo excepciones justificadas como ir a trabajar o las visitas médicas-- y al límite de reuniones de hasta un máximo de seis personas en exteriores e interiores.

Aumento "muy preocupante" de ingresados en ucis

Vergés ha reconocido que las unidades de cuidados intensivos están registrando "un crecimiento muy preocupante que no es asumible para el sistema sanitario", y ha dejado la puerta abierta a endurecer otras medidas "según cuál sea la evolución" del coronavirus. Los pacientes en estado grave por Covid son ahora en Cataluña 458 críticos en ucis, 13 más que el pasado martes, según los datos de Salud hechos públicos esta mañana. La cifra de nuevos contagios en la comunidad en las últimas 24 horas ascendió a 1.764 nuevos contagios y la de fallecidos, a 30.

Por ello, el Procicat ha decidido dar un paso atrás: después de tres fines de semana seguidos, Semana Santa incluida, en los que se ha permitido el desplazamiento libre dentro de la comunidad solo con la propia burbuja de convivencia, a partir de este viernes ya no será posible.

Medidas bajo revisión

Argimon, por su parte, ha dicho que existe una "discordancia" entre el aumento de personas ingresadas en camas de críticos y el número de nuevos infectados, y ha evitado opinar si Cataluña ha entrado ya en una cuarta ola del virus.

Al igual que Vergés, el responsable de Salud Pública de la Generalitat ha avisado que "como siempre, las medidas están sometidas a revisión" y que en base al "ritmo de crecimiento" de la epidemia en los próximos días se tomarán las "decisiones necesarias".

400 controles de los Mossos en las carreteras

En la misma rueda de prensa, el comisario de los Mossos d'Esquadra Joan Carles Molinero ha informado de que la policía autonómica, junto a las locales, efectuarán entre 350 y 400 controles al día a partir del viernes en las carreteras para garantizar que se cumple el nuevo confinamiento comarcal.

Las excepciones que ya estaban vigentes hasta el pasado 14 de marzo se mantendrán para casos de movilidad justificada y esencial, como los desplazamientos laborales, empresariales, institucionales, para cuidar de menores, ancianos o dependientes, participar en competiciones deportivas autorizadas y para actividades escolares, con pernoctación solo para las burbujas de alumnos.

Estado de alarma

Por su parte, el conseller de Interior, Miquel Sàmper, ha pedido un "último" esfuerzo a los ciudadanos, porque vaticina que no se tardará más de dos meses en lograr una "salida favorable" a la pandemia, por el ritmo de la vacunación y la llegada del verano, pues el calor facilita la interacción en espacios abiertos, en lugar de cerrados.

Sàmper, asimismo, ha recordado que si el Gobierno central no prorrogara el estado de alarma el próximo 9 de mayo --posibilidad apuntada por el presidente Pedro Sánchez--, desde ese momento las medidas restrictivas de la Generalitat requerirían el aval del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) si afectan a los derechos fundamentales de los ciudadanos, como es el caso del toque de queda nocturno.

Vergés, por otra parte, ha rechazado la petición de la alcaldesa Ada Colau de que el cierre en Barcelona sea metropolitano para evitar aglomeraciones, en lugar de comarcal.

Críticas por AstraZeneca

La consellera, por otra parte, no ha perdido ocasión de criticar de nuevo al Gobierno español asegurando que en su departamento están sorprendidos con el "ir y venir" del Estado en relación a las limitaciones de edad vinculadas a la vacuna del coronavirus desarrollada por AstraZeneca.

Así lo ha explicado después de que el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas hayan acordado este miércoles suspender la administración de la vacuna de AstraZeneca a los menores de 60 años, y que de ahora en adelante sólo se inoculará a las personas de hasta 65 años.

Esta medida se produce después de que el comité de seguridad de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) haya concluido que existe una "posible relación" entre esta vacuna y los coágulos sanguíneos con niveles bajos de plaquetas.

"Nosotros habíamos defendido siempre que este criterio de edad fuese el prioritario", ha reivindicado Vergés en relación a los límites de edad de la vacuna de AstraZeneca y a las reclamaciones del departamento de Salud desde su aprobación.

La incógnita de las segundas dosis

La consellera ha reiterado que estos topes de edad son "inadecuados" y, en su opinión, no ayudan a la estrategia de vacunación frente al coronavirus.

Sobre aquellas personas menores de 60 años que ya han recibido la primera dosis, fuentes del departamento de Salud han explicado a los periodistas que todavía se está estudiando si recibirán la segunda.

La reunión del CISNS, en la que también se ha acordado que sea la Comisión de Salud Pública la que estudie la vacunación con esta vacuna a partir de los 65 años, se ha producido después de un encuentro entre los ministros de Sanidad de la Unión Europea que ha sido convocado con carácter de urgencia.

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