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El líder del PP Alberto Núñez Feijoó, junto al presidente de los populares en Cataluña, Alejandro Fernández / EP

Cataluña se cae de la agenda de problemas de Feijóo

El nuevo líder de los populares, consciente de que las injerencias de Génova perjudicaron al PPC, ha dado margen de maniobra a Alejandro Fernández para definir su propia estrategia

6 min

En la agenda de Alberto Núñez Feijóo no figura Cataluña. No por desinterés o desapego, sino porque el nuevo presidente del PP debe dar prioridad a otros problemas territoriales. Y también porque Feijóo es consciente de que hay que dejar margen de maniobra a las agrupaciones periféricas, que las injerencias de Génova en la estrategia han hecho más mal que bien. Y, sobre todo, es consciente de las particularidades de una plaza tan complicada como la catalana. De ahí que, hoy por hoy, el liderazgo de Alejandro Fernández, a diferencia de otras etapas, no está cuestionado.

No se prevé, por tanto, que el congreso que los populares tienen previsto para este otoño se adelante, aseguran a Crónica Global fuentes del partido. No obstante, los sectores que apoyan a Dolors Monserrat como futura líder han comenzado a movilizarse. Se indica que el recién elegido presidente del PP es un hombre muy discreto. “Más que Rajoy incluso”, apunta un dirigente del partido.

La crisis del PP

Lo dijo un alto cargo del PPC cuando la pugna entre Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso abrió el partido en canal: “El tema es demasiado relevante para que tenga efectos en Cataluña”. En efecto, la crisis sin precedentes vivida por los populares superaba cualquier capacidad de análisis local. Sin embargo, el desembarco de Feijóo en la cúpula del partido sí ha tenido consecuencias en la formación de Fernández. Y en un sentido positivo, según apuntan desde la militancia y la ejecutiva de la formación.

Dolors Montserrat, en una imagen de archivo
Dolors Montserrat, en una imagen de archivo

La entrada de cinco dirigentes catalanes en los órganos directivos del PP nacional ha supuesto un revulsivo. Alejandro Fernández, la europarlamentaria Dolors Montserrat, el concejal del Ayuntamiento de Barcelona Óscar Ramírez y la exdelegada del Gobierno María de los Llanos de Luna forman parte del comité ejecutivo nacional de los populares, mientras que Jordi Roca, exdiputado por Tarragona, se ha incorporado a la junta directiva de la formación.

“El partido tiene más representación en la cúpula nacional y no más que otras comunidades autónomas”, indican desde el PPC. Nadie entendió nunca que Casado excluyera a Fernández de su núcleo duro, tratándose de uno de los mejores parlamentarios que tiene el PP. Tal como explicó este medio, en realidad era Teodoro García Egea, ex secretario general, quien había cortocircuitado las relaciones entre Fernández y Casado. Hasta el punto de que, tras los malos resultados obtenidos en las elecciones autonómicas de 2021, tanto Xavier García Albiol como Alicia Sánchez-Camacho movieron sus contactos para instar al relevo de Fernández. Ambos son expresidentes de la formación en Cataluña. 

El vuelco del PP

Un año después de esos comicios, el partido ha dado un vuelco. “Feijóo es muy consciente de las necesidades de cada territorio, de las injerencias de Génova y de la obligación de que, en Cataluña, el partido tenga su propia estrategia, porque es una plaza muy diferente a las demás”, aseguran fuentes populares.

Ese voto de confianza supone también un balón de oxígeno para la militancia. Y eso se notó en el XX Congreso Nacional celebrado el pasado fin de semana, donde se oficializó la designación de Feijóo, en el que las bases catalanas se volcaron. “Todo el mundo quería ir a Sevilla. Vuelve a haber ganas y Alejandro Fernández está haciendo mucho territorio”, explican los mismos interlocutores. 

Por todo ello, en la agenda del nuevo líder del PP no aparece Cataluña. La situación en Madrid o Extremadura, así como el previsible adelanto electoral en Andalucía sí que centran las prioridades de Feijóo, que acaba de comenzar a perfilar su organigrama. El PPC tiene previsto celebrar su congreso en octubre o noviembre y, hoy por hoy, nadie apuesta por un adelanto que sería símbolo de tromenta interna. Eso no implica que los sectores que apoyan a Dolors Montserrat como relevo de Fernández se movilicen con la vista puesta al otoño. Y si Feijóo es discreto, también lo es la eurodiputada. Su entorno asegura que sus preferencias pasan por quedarse una legislatura más en Bruselas. Pero ya se sabe que hay ofertas que no se pueden rechazar. “Harán lo que les digan”, sentencian sus allegados.