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Así han reaccionado los 'fans' de Puigdemont a la visita de Arrimadas a su pueblo natal

Algunos vecinos de Amer, el pueblo natal del expresidente prófugo, han recibido a la líder de Cs con insultos de todo tipo

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Se habían conjurado a ignorar a Inés Arrimadas, pero no han podido aguantar. Poco más de una decena de vecinos de Amer, el pueblo natal de Carles Puigdemont, han acudido a la plaza del municipio para insultar a la líder de la oposición en Cataluña y a los compañeros de partido que le acompañaban.

"Hijos de puta", "fuera de aquí" han sido algunos de los muchos improperios que han dirigido a los miembros de Ciudadanos, que han ignorado los insultos. Los independentistas, visiblemente enfadados, también han coreado el nombre de Puigdemont en diversas ocasiones, una escena repetida por otros vecinos que han hecho lo mismo desde sus balcones.

Puigdemont, orgulloso de sus vecinos

Pese a los insultos, Puigdemont se ha mostrado "muy orgulloso de la gente de Amer" por su recibimiento a los representantes de la formación naranja. A través de un tuit, el expresidente prófugo de la justicia lo ha calificado como "una lección de seny y responsabilidad". "Si a los de Cs les importa Cataluña, les tendría que importar su gente. Hoy han querido provocar a un pueblo pacífico y convivencial. No se han salido porque Amer es muy, muy grande. ¡Gracias!", ha escrito en Twitter.

Por su parte, la líder de Ciudadanos en Cataluña le ha contestado en la misma red social que, con esta actitud, "no me extraña que no le dejen ni entrar en el Parlamento Europeo". 

Ignorar vs boicotear

Los hechos han ocurrido durante un acto de Ciudadanos en Amer, un pequeño pueblo de la provincia de Girona. La visita de Arrimadas al pueblo natal de Puigdemont fue considerado desde un primer momento por el independentismo como una provocación. Tanto es así, que el CDR de la localidad convocó una botifarrada como acto de protesta por su presencia. Sin embargo, la cita de los radicales independentistas fue cancelada para dar paso a una estrategia de boicot diferente: lo que denominan "hacer un Tortosa". 

Ésta consiste en ignorar los actos de los partidos constitucionalistas que hacen por los pueblos de Cataluña. Sin embargo, no todos los independentistas son partidarios de esta técnica. En su lugar, apuestan por boicotear cualquier tipo de presencia de las formaciones contrarias a sus ideas, sea PP, Cs, PSOE y ahora también Vox.