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Varios usuarios del metro de Barcelona con mascarilla en plena desescalada / EP

La desescalada evidencia la gestión fallida de Colau en movilidad

Los expertos instan a la alcaldesa a repensar el uso del coche o la moto, vistos ahora como medios más seguros que el transporte público, a la baja debido al teletrabajo, el paro y el efecto contagio

11 min

Si el reto hasta ahora era hacer compatible la salud y la economía, un tercer factor irrumpe en esa ecuación: la sostenibilidad. Expertos en movilidad, en smart city, así como empresarios y economistas consultados por Crónica Global prevén un descenso del uso del transporte público debido al aumento del paro y el teletrabajo, así como el miedo al contagio, lo que puede traducirse en nuevos picos de contaminación en la desescalada.

Creen necesario repensar el uso del coche en Barcelona ante la posibilidad de que muchos ciudadanos, equivocados o no, lo consideren el medio de transporte más seguro. De ahí que pongan el acento en proyectos que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, haya relegado, como el coche compartido o la habilitación de aparcamientos en los accesos a la ciudad (park and ride).

 

 

Tráfico en la Ronda Litoral de Barcelona durante el confinamiento / CG

Lluís Puerto, director de la Fundación RACC, considera que el Ayuntamiento de Barcelona “debe definir sus posiciones. El futuro de la movilidad tras las pandemia no pasa por una sola solución, no se pueden poner todos los huevos en la misma cesta. Bici, moto y patinete eléctricos, pero también vehículos compartidos”.

El director técnico de la Fundación Racc, Lluís Puerto (i), y el presidente del Racc, Josep Mateu (d) / CG
El director técnico de la Fundación Racc, Lluís Puerto (i), y el presidente del Racc, Josep Mateu (d) / CG

Según el RACC, antes de la pandemia cada día entraban y salían de la ciudad de Barcelona más de 900.000 personas, y más de la mitad lo hacían en transporte público. Para suplir la pérdida de capacidad del transporte público, el club considera que hay que ofrecer un abanico amplio de soluciones multimodales que deben integrar la movilidad a pie, la micromovilidad en bicicleta y patinete eléctrico, el transporte público, el privado y el compartido.

También recomienda mantener el teletrabajo algún día a la semana y dar más flexibilidad horaria de entrada al trabajo, tanto para reducir el número de desplazamientos como para repartir la hora punta de la mañana.

"Hay personas que ven el coche como el medio más seguro"

“Como toda gran ciudad, Barcelona se compone de muchos movimientos internos y un transporte público que llega bien a su centro, pero no tan bien a su entorno metropolitano. Ese es el gran reto. Recorrer 10 kilometros en bicicleta o patinete eléctrico es posible dentro de la ciudad, pero no para hacer un intercambio con otras ciudades. La alternativa es el coche o el transporte público. Ahora mismo, hay personas que ven el coche como el medio más seguro, “lo que puede volver a incidir en la calidad del aire”. El director de la Fundación RACC explica a Crónica Global que el futuro pasa por la electrificación de las flotas de vehículos públicos y privados, así como los del sector e-commerce, cada vez más en auge.

Un coche de Respiro, la compañía adquirida por Seat para entrar en el 'car sharing' / CG
Un coche de Respiro, la compañía adquirida por Seat para entrar en el 'car sharing' / CG

Tanto el vehículo compartido como habilitar zonas de park and ride también forman parte de ese abanico de medidas. “Madrid tiene más desarrolladas esas zonas de parking en las estaciones de tren. En Barcelona hay pocas, hay poca información sobre ellas y no están bien señalizadas”, explica Puerto. Respecto al coche compartido, Puerto entiende que es una medida válida “siempre que se supere el miedo al contagio”

"La estrategia ideológica" de Colau

Pero ambos proyectos no forman parte de las prioridades de la alcaldesa Ada Colau. “Hay una cuestión ideológica en la política de movilidad de Colau. Solo hay que recordar las declaraciones de la concejal Janet Sanz sobre el sector de la automoción”, denuncia el presidente de Empresaris de Catalunya, Carlos Rivadulla. Se refiere a la responsable de Urbanismo, Ecología y Movilidad del Ayuntamiento, quien se mostró partidaria de evitar que ese sector se vuelva a reactivar tras el Covid-19.

“Colau aprovecha la situación para hacer una ocupación del espacio público ideológica. Era necesario hacer una intervención de urgencia, ampliar las aceras para garantizar la distancia de seguridad entre las personas y reducir calzadas. En Nueva York o Madrid se ha hecho. Pero se está aprovechando de ello”, afirma el empresario, quien ve "insuficiente" y "una oportunidad perdida" el reparto de 7.000 licencias de motosharing que ayer anunció el Consistorio barcelonés y que el sector rechaza por "inviable" e injusto para las empresas con mayor flota y experiencia.

Janet Sanz (d), responsable de Ecología del Ayuntamiento de Barcelona, con la alcaldesa Ada Colau (i) / EFE
Janet Sanz (d), responsable de Ecología del Ayuntamiento de Barcelona, con la alcaldesa Ada Colau (i) / EFE

Rivadulla considera que el coche eléctrico compartido es un tema pendiente “en el que Seat trabaja, pues ante el descenso de la venta de coches, la compañía ha trasladado su modelo de negocio a los servicios. Y aunque presentó un prototipo en el Mobile de 2019, Seat no ha encontrado ningún interlocutor en el Ayuntamiento”. Y comparte con otros expertos que “la soluciones a la movilidad deben ser metropolitanas”.

Así opina Manuel Gómez Acosta, ingeniero industrial y experto en infraestructuras, transporte y movilidad, vinculado al think tank Barcelona DF. “Un gobierno municipal debe ser capaz de planificar, gobernar y gestionar la realidad de un territorio. Y Colau no ha tenido en cuenta que el transporte público colectivo caerá por el desempleo, el teletrabajo y el efecto contagio”, afirma.

"Caída sin precedentes en el transporte público"

Un descenso común a otras crisis. Lo recuerda Gonzalo Bernardos, profesor titular de Economía de la Universidad de Barcelona. “Cuando hay más paro, toda la movilidad, tanto la de personas como de empresas, disminuye. Así sucedió en 2008 y 2013. La caída del PIB de este año equivaldrá a toda la observada entre esos dos años. Por tanto, el efecto será brutal. Si le añades el teletrabajo y el miedo al contagio por ir en transporte público, tenemos una caída de la utilización del transporte público sin precedentes”.

Bernardos cree que, por el contrario, “la caída en el transporte privado será inferior a la del transporte público. El primero se considera ahora mucho más seguro. La clave es el efecto contagio”.

A favor de la reducción del coche privado

Pilar Conesa, directora del Congreso Smart City Expo WorldCongress (SCWC), fundadora y CEO de la consultora Anteverti y miembro de Barcelona Global, coincide plenamente con Colau en su política de reducción del coche privado. El incremento del carril-bici en 21 kilómetros, así como la reducción de calzada en arterias importantes como la Gran Vía o la avenida Diagonal para propiciar la desescalada, son medidas que esta experta defiende, aunque admite que “la gran dificultad, el punto crítico, es cómo ir al trabajo. Es necesario aumentar la frecuencia de los servicios públicos para evitar que vayan llenos”.

Pilar Conesa, directora del Congreso Smart City Expo WorldCongress (SCWC), fundadora y CEO de la consultora Anteverti / TWITTER
Pilar Conesa, directora del Congreso Smart City Expo WorldCongress (SCWC), fundadora y CEO de la consultora Anteverti / TWITTER

Coincide con el director de la Fundación RACC en la necesidad de flexibilizar los horarios laborales para evitar las horas punta, así como en el enfoque metropolitano que se le debe dar a este asunto. “No tiene sentido abordar los temas de movilidad o de residuos sin una estrategia común”, afirma Conesa, quien ha sido invitada a participar en las mesas de debate organizadas por el Consistorio barcelonés para afrontar la etapa post-Covid.

Pone como ejemplo el modelo de la gran metrópoli londinense, donde “los superejecutivos se desplazan a la ciudad en tren, no utilizan el coche. Pero para eso, también hay que mejorar la red de Rodalies”.

La oferta de Renfe

En este sentido, Renfe también ha comenzado a incrementar su oferta. Desde el pasado 11 de mayo, la compañía ha incrementado el servicio catalán de Cercanías en un 90% en hora punta y de un 87% durante el resto de la jornada. La caída de la demanda ha alcanzado un -86%, lo que permite mantener un nivel de ocupación del 50%, lo que garantiza la distancia de seguridad. Asimismo, Renfe está mejorando la señalización en 39 estaciones de Rodalies de Barcelona para facilitar la movilidad interna y evitar las colas.

Ricardo Gómez Val, arquitecto y profesor de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC), también ve “animadversión” del gobierno de Colau hacia el coche, aunque “es cierto que en las ciudades mediterráneas cada vez hay menos espacio para los coches. Pero ahora, tras la pandemia, el ciudadano lo ve como el medio más seguro”. Por ello, apuesta por situaciones combinadas, es decir, los citados aparcamientos en las entradas a la ciudad. “Muchas ciudades del mundo se están replanteando cómo usar el coche, pues es un debate que se ha postergado. Movilidad y sostenibilidad. Pero hay que abordarlo sin connotaciones ideológicas”.