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Colau cobra el doble por enterrar en Barcelona en plena 'semana negra' del Covid-19

El Ayuntamiento de Barcelona endosa el recibo encarecido de la tasa de cementerios en los siete días más duros de la pandemia, con un repunte de muertos previsto por los expertos

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Negocio en tiempos de dolor. El Ayuntamiento de Barcelona, que comanda la alcaldesa Ada Colau, ha empezado a cobrar hoy lunes, 23 de marzo, la tasa de cementerios correspondiente al ejercicio 2020. El gravamen por tener un nicho en los ocho camposantos públicos cuesta el doble en comparación con la cantidad que se pagaba hasta 2019. Ello ha generado quejas de vecinos, que han lamentado que se suba el impuesto en plena pandemia de SARS-CoV-2, que está causando miles de muertes (más de 1.700 hasta ayer en toda España) por infecciones derivadas y, por lo tanto, un uso más intensivo de los equipamientos funerarios.

Ciudadanos de la capital catalana han aportado capturas de pantalla del cobro de recibos de la tasa de conservación que cobra anualmente Cementiris de Barcelona, la empresa municipal, por tener una sepultura en las instalaciones de titularidad municipal. Este gravamen cuesta el doble de lo que pagaban los ciudadanos hasta 2019: 27,80 euros sin IVA por 13,90 euros por nicho. Las sepulturas múltiples se cobran a 58,72 euros más IVA, cuando hasta el ejercicio anterior su tarifa regulada era de 29,36 euros más impuestos. Según ha avanzado Metrópoli Abierta, el ayuntamiento ha empezado hoy a cobrar el tributo para el ejercicio 2020.

Sin perdón en la 'semana negra' del Covid-19

El cobro de la tasa de mantenimiento de Cementiris de Barcelona, que aún preside el concejal de Transición Ecológica y Emergencia Climática, Eloi Badia [ver organigrama aquí], se produce en plena pandemia del SARS-CoV-2 y con un aumento continuado de muertes por infecciones derivadas de contagiarse con el patógeno. De hecho, los modelos matemáticos predicen que esta semana la curva de contagios se acelerará, provocando que se rebase la capacidad de respuesta del sistema sanitario catalán. Si ocurre, como prevén los especialistas en predicción de enfermedades, dejaría al albur de las infecciones a miles de personas.

Imagen de un bloque de nichos del Cementerio de Montjuïc, en Barcelona, de propiedad municipal / CG
Imagen de un bloque de nichos del Cementerio de Montjuïc, en Barcelona, de propiedad municipal / CG

En este contexto en el que, por ejemplo, las unidades de cuidados intensivos (UCI) de los hospitales no podrán tratar todas las infecciones respiratorias, el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido cobrar la tasa de cementerios. El giro del recibo incorpora, además, el incremento aprobado por el gobierno municipal de Barcelona en Comú y PSC con el apoyo de ERC en diciembre de 2019. Comunes, socialistas y republicanos dieron el visto bueno a las ordenanzas fiscales en el último pleno del pasado año. Ese paquete fiscal llevaba el aumento de la tasa que se cobra ahora a la ciudadanía.

Fuera de los alivios fiscales del ayuntamiento

El Ayuntamiento de Barcelona anunció la pasada semana un paquete de medidas fiscales para ayudar a las empresas de Barcelona que han perdido ingresos por el cortocircuito económico derivado de las medidas de estado de alarma. En esta batería de alivio fiscal figuran ayudas para tasas como la de terrazas, residuos comerciales o industriales en los comercios y la tasa turística. Sus beneficiarios son establecimientos de restauración, autónomos y empresas cuya actividad caiga en picado o se paralice por completo debido al confinamiento.

No obstante, nadie pensó en la tasa de conservación que cobra Cementiris de Barcelona, y que se ha empezado a cobrar hoy lunes. Dos meses atrás, Ciudadanos ya denunció el impuestazo que conllevaba la actualización de 2020 de las ordenanzas fiscales en la Ciudad Condal. Alertó el partido naranja del aumento del gravamen de cementerios, sí, además de otras cargas fiscales como el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI); la tasa de alcantarillado; la tasa de terrazas o la grúa municipal. Pese al aldabonazo de alerta que dio la oposición, el bipartito sociocomún no ha reaccionado a tiempo y ha visto como coincidía el recibo de cementerios con una de las semanas más duras de la pandemia.