Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, en un acto en la sede de la entidad independentista / EUROPA PRESS

La ANC apela a la libertad de expresión para defender su boicot a las empresas no independentistas

La entidad nacionalista asegura que el veto judicial a su campaña 'Consum estratègic' supone una "interpretación restrictiva de los derechos civiles" y anuncia que recurrirá el auto

5 min

La Assemblea Nacional Catalana (ANC) ha apelado a la libertad de expresión para criticar la prohibición de la justicia de su campaña Consum estratègic --incluida la página web-- que llama al boicot a las empresas que no empaticen con el proceso independentistas.

En un comunicado, la entidad nacionalista ha criticado la decisión del Juzgado de lo Mercantil número 11 de Barcelona que este viernes ordenó el cese de toda actividad en esa línea, asumiendo de esta forma las medidas cautelares solicitadas por Foment del Treball.

"Campaña del miedo"

La campaña gira en torno a una página web lanzada el pasado verano en la que se ofrece a los consumidores un buscador de empresas --por nombre, código postal o ámbito-- que se han seleccionado en función de su afinidad al independentismo.

Las compañías deben estar "desvinculadas de las empresas del Ibex35 y de los poderes políticos del Estado español", deben ayudar a "potenciar la confianza y el compromiso de la gente en la economía catalana", deben "promover el respeto a las decisiones democráticas por parte del poder económico" y deben facilitar el "respeto a la lengua catalana". Entre los objetivos de la campaña destacan el de "potenciar empresas alternativas a las que participan en la campaña del miedo" (en referencia a aquellas empresas que han alertado de los riesgos de la secesión) y el de "crear masa crítica potencial, consumidora de bienes y servicios, que posibilite la implantación de empresas desligadas de la política".

Cese de la campaña

En su demanda, Foment alegó que se trataba "claramente en un boicot que ha de ser calificado como acto de competencia desleal". Un argumento que ha sido admitido por la jueza.

Foment reclamaba el cierre de la web; el fin de las campañas públicas y privadas que inciten a los consumidores y empresas a boicotear​ empresas y contratar las que promueve la ANC; acabar con la organización de "charlas, conferencias, ferias y procedimientos análogos para difundir y explicar su campaña de boicot"; impedir la "difusión de cualquier hoja, folleto o libro" impreso o digital de publicidad de esta campaña; y prohibir la "participación, por parte de los órganos directivos o de cualquier afiliado de la entidad demandada", en comparecencias públicas y en los medios de comunicación para promover la iniciativa.

Consumo "responsable"

La ANC, en cambio, se defiende asegurando que la campaña no pide ningún boicot sino que "promueve la libre competencia constreñida por los grandes oligopolios a los que Foment defiende" y que pretende promover el "consumo de empresas responsables y respetuosas con la vida política y social", especialmente en aspectos como "el respeto al medio ambiente, la economía circular, la responsabilidad social, la adopción de tecnología 4.0" o el catalán.

Para la entidad nacionalista, la resolución "supone un grave precedente" y una "restricción del concepto de consumo ético y responsable, ampliamente extendido en diversos sectores sociales e ideológicos de nuestra sociedad". Además, asegura que la jurisprudencia internacional avala su interpretación y considera que el auto hace una "interpretación restrictiva de los derechos civiles", por lo que anuncia que están estudiando una respuesta jurídica que no precisa.