El 'conseller' de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper
Miquel Sàmper: "La salud emocional de los niños está por encima del acceso a los ‘smartphones’"
El Govern sacará a consulta pública en noviembre el anteproyecto de ley de bienestar digital, que prevé llevar al Parlament en 2027
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El teléfono móvil, las redes sociales y, más recientemente, la inteligencia artificial han transformado la forma en la que niños y adolescentes se relacionan, estudian y ocupan su tiempo libre.
Una realidad que ha abierto también el debate sobre sus riesgos y sobre dónde debe situarse la frontera entre educar en un uso responsable de la tecnología y establecer límites.
La Generalitat ha decidido entrar de lleno en ese debate y trabaja desde hace más de un año, a través de una comisión transversal de 12 departamentos, en una estrategia de bienestar digital dirigida especialmente a la infancia y la adolescencia. Pero quiere ir más allá de las recomendaciones.
Por ello, el Govern prepara un anteproyecto de ley que saldrá a consulta pública este noviembre y que pretende llevar al Parlament en 2027.
La estrategia combina prevención, educación y regulación, con medidas para fomentar un uso saludable de las pantallas, acompañar a las familias, detectar de forma temprana posibles conductas adictivas y proteger a los menores frente a los riesgos del entorno digital.
Sobre cómo encontrar el equilibrio entre aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología y proteger a niños y adolescentes de sus riesgos, hablamos con el conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper.
Miquel Samper, 'conseller' de Empresa y Trabajo de la Generalitat BARCELONA
- ¿Qué significa exactamente para el Govern cuando hablan de “bienestar digital”?
El bienestar digital significa que debemos promover que nuestros niños y adolescentes tengan el máximo de comodidades.
Y con comodidades quiero decir que encuentren estabilidad educativa y que encuentren el equilibrio ante las cosas que van surgiendo, como la inteligencia artificial. Y nosotros tenemos el reto y la obligación de velar por ellos, como velamos también por la gente mayor en otras cuestiones.
"Lo que seamos capaces de transmitir como políticos a nuestros menores, a nuestros niños y a nuestros adolescentes, influirá en cómo serán cuando lleguen a adultos"
Las adicciones son todas malas. Es mala una adicción al alcohol, al tabaco, a las drogas o a comer compulsivamente; pero también lo es una adicción a las redes, al teléfono móvil o a la PlayStation.
Y estas últimas son adicciones que hemos detectado que se están produciendo en los últimos años y que pueden tener efectos muy nocivos, como la falta de sociabilidad entre la gente de estas edades o la falta de relaciones personales.
- ¿Cómo se traduce eso en la estrategia que está preparando el Govern?
Hace ya más de un año, desde nuestro departamento consideramos que debíamos generar un escenario transversal dentro del Govern que diera respuesta a todas estas inquietudes. Pero necesitábamos un instrumento y lo creamos desde Políticas Digitales y es una comisión compuesta por 12 departamentos.
Miquel Sàmper, conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, inaugura la tercera jornada del BCN Desperta!
Pero no solo hemos hecho esto, sino que esta comisión en el mes de noviembre de este año sacará a consulta pública el proyecto de ley que llevaremos en 2027 al Parlament de Cataluña.
Será el Parlament de Catalunya y, por tanto, todos los grupos parlamentarios, quienes podrán decir la suya al respecto. Nosotros queremos tener este instrumento preparado.
Evidentemente, lo haremos en el marco del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial y también teniendo en cuenta las regulaciones que están preparando tanto Europa como el Estado español para regular el acceso de los menores a las redes y al entorno digital.
- ¿Por qué se necesita una ley propia?
¿Por qué necesitamos este instrumento? Porque, por ejemplo, la inteligencia artificial debería estar limitada para los menores de 14 años. No podemos hacerlo en espacios que no sean nuestros, pero sí podremos hacerlo, por ejemplo, en las bibliotecas, en los centros educativos o en los centros deportivos.
"La inteligencia artificial debería estar limitada para los menores de 14 años. No podemos hacerlo en espacios que no sean nuestros, pero sí podremos hacerlo, por ejemplo, en las bibliotecas, en los centros educativos o en los centros deportivos"
También queremos facilitar, con este proyecto de ley, que los proveedores de inteligencia artificial tengan elementos para determinar si realmente la edad del usuario es de 14 años, de 15, de 18 o de 12.
Niños con ordenadores en el aula
- ¿Qué riesgos concretos han identificado?
Uno de ellos son determinados discursos de odio y actuaciones discriminatorias que se producen en ellas. Nosotros también queremos detectarlos para excluirlos de este circuito y que, por tanto, no puedan afectar a esta educación equilibrada que queremos para nuestros menores.
Aquí tenemos un plan piloto que se llama 'Xarxaneta', que pretende identificar estas actuaciones discriminatorias y estos discursos de odio que pueden encontrarse en el entorno digital, aislarlos y poderlos sacar para que no perjudiquen a nuestros menores.
- Después de tantos meses de trabajo, ¿qué les ha sorprendido de este proceso?
Pues que, igual que nadie duda de que el problema de la vivienda es el problema más grande que tienen Cataluña, España y gran parte de Europa, yo te diría que este es menos conocido socialmente, pero es uno de los problemas más importantes que tenemos como sociedad.
Todavía no está en la agenda en la que los medios deberían ponerlo. Pero si no somos capaces de regular este entorno digital, tendremos personas diferentes.
Y nosotros tenemos la obligación de conseguir que nuestros niños, niñas y adolescentes crezcan en un entorno que sea muy positivo para ellos; que sean grandísimas personas, que sean personas sociables, alegres, divertidas, buenas personas. Y esta adicción o posible adicción, como todas las adicciones, impide que puedas desarrollarte plenamente como persona.
"Esta adicción o posible adicción, como todas las adicciones, impide que puedas desarrollarte plenamente como persona"
- ¿Hemos llegado tarde?
- ¿Cree que ha cambiado también la percepción política sobre la necesidad de regular?
Cuando nosotros lo anunciamos, cuando decidimos hacer esto, nadie había alzado la voz todavía. Al cabo de cuatro días, Australia dijo que regularía el acceso, que prohibiría el acceso a las redes a los menores de 16 años.
Al cabo de unos cuatro días más, fue Alemania, después Francia, después el Reino Unido y después el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también dijo que quería regular por ley el acceso, limitar por ley el acceso a las redes de los menores de 16 años.
Bueno, a veces la política es reactiva y no propositiva. En este caso, yo he de decir que era complicado ser muy propositivo porque se trata de tomar medidas hasta cierto punto prohibitivas, muy regulatorias. Y esto nunca gusta.
Ahora, cuando se trata de limitar derechos fundamentales, has de ser capaz de encontrar un equilibrio y ponderar qué es mejor. Aquí es evidente que la salud emocional de los niños está por encima del acceso a los smartphones, a las pantallas y a todos estos dispositivos.
"Cuando se trata de limitar derechos fundamentales, has de ser capaz de encontrar un equilibrio y ponderar qué es mejor. Aquí es evidente que la salud emocional de los niños está por encima del acceso a los smartphones"
- Una de las novedades de la guía es precisamente la participación de los pediatras en la detección de posibles adicciones. ¿Cómo se hará?
Nosotros ya hemos definido 67 medidas. Estas medidas afectan a determinados sectores y uno de ellos, evidentemente, es el sector de la salud y, de forma especial, los pediatras.
Imagen de archivo de un ordenador
Efectivamente, han de tener una cierta formación para poder detectar esto. Seguramente no les hará falta gran cosa, porque es algo bastante evidente. Con cuatro preguntas yo creo que la respuesta ya se sabe. Con cuatro preguntas e incluso mirando el móvil: “¿Cuántas horas has utilizado el móvil?”.
Pero sí que es verdad que hemos de acompañar a nuestros médicos, en este caso a los pediatras, para que esta tarea la hagan muy bien.
- ¿Cómo se evita que esa intervención se perciba como una intromisión en el ámbito familiar?
Hemos de procurar que este trabajo no se vea como una intromisión ilegítima. En cualquier caso, que se vea como una intervención legítima, entre otras cosas porque el padre y la madre te lo piden.
Por eso, debemos ser capaces de que los padres, las madres, los progenitores y los familiares que acompañan a los niños tengan muy claro que esta adicción que hemos detectado en Cataluña y en todas partes la hemos de limitar.
- Si de aquí a cinco años nos volvemos a sentar, ¿qué debería haber cambiado?
De entrada, vuelvo al ejemplo que te he puesto antes de la vivienda: que la sociedad tenga muy claro, y también los políticos, sean del partido que sean, que este es un problema. Porque lo es.
Por tanto, primera cosa: me gustaría mucho que ya existiera una corriente en la que esto se tratara como un problema. Como la vivienda, como la seguridad, como la educación, como la sanidad.
Que digamos: “Es importantísimo que seamos capaces de educar a nuestros críos siguiendo unas pautas positivas y equilibradas”.
"Me gustaría mucho que ya existiera una corriente en la que esto se tratara como un problema. Como la vivienda, como la seguridad, como la educación, como la sanidad"
Al final, la respuesta es equilibrio. ¿Has de prohibir? Bueno, prohibir, no. La inteligencia artificial seguro que nos traerá muchas cosas positivas. Por ejemplo, en la medicina, pero hemos de utilizarla de forma limitada.
- ¿Y en términos legislativos?
Pues que Europa, España, Cataluña y el resto de comunidades hayan tomado medidas como las que estamos tomando nosotros. La nuestra, cuando salga, seguramente se tendrá que mejorar, precisamente porque será la primera.
Pero que ya tengamos este documento en el Parlament será muy importante. Y después, que no tengamos miedo a tomar medidas cuando los riesgos son tan importantes.
Imagen de archivo del Parlament de Cataluña
Evidentemente, las limitaciones y las hiperregulaciones no dejan de tener rasgos intervencionistas. Pero cuando tú detectas un problema de una cierta magnitud —y este es muy importante, por eso es necesario que la sociedad lo sepa—, se han de tomar medidas.
"No puedes dejar que esto se autorregule, porque no se autorregulará. Porque todos tenemos adicción"
- En definitiva, ¿la clave es aprender a convivir con la tecnología sin renunciar a lo que aporta?
Hemos de ser capaces de encontrar este equilibrio. Los nuevos dispositivos y las nuevas tecnologías nos aportan muchas ventajas, pero hemos de limitar un uso excesivo que nos pueda hacer daño.
Todos podemos utilizar el móvil, pero estamos perdiendo un poquito lo que es una cierta compostura social y educacional. Y como estamos detectando esta tendencia, nosotros queremos que las personas tengan la capacidad de, sin renunciar a las ventajas del mundo actual, no perder determinados valores educativos y de respeto.