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El pueblo medieval ideal para una escapada en octubre: 2.500 habitantes, 3,5 kilómetros de playa y una torre de 15 metros

Las marismas y los arrozales son otras de las imagenes típicas de este rincón natural de la Costa Brava

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Aunque parezca imposible, hay lugares de la Costa Brava que no destacan únicamente por sus playas. Pals es uno de ellos. El municipio reúne cerca de 2.500 habitantes, 3,5 kilómetros de litoral y uno de los conjuntos medievales más reconocibles del Empordà.

La localidad está formada por tres núcleos: Pals, Masos de Pals y Platja de Pals. Y aunque durante el verano buena parte de la atención se concentra en el Mediterráneo, octubre permite descubrir otra parte del municipio, con el casco antiguo, los arrozales y los paisajes del interior como protagonistas.

La Platja de Pals se extiende a lo largo de unos 3,5 kilómetros y está dividida en dos sectores. Al norte se encuentra la playa del Grau, mientras que hacia el sur aparece la Platja Gran, ambas abiertas al Mediterráneo y con las islas Medes visibles desde la costa.

El litoral también conecta con otros espacios de la costa del municipio. Hacia el sur aparecen la Platja del Racó y la Illa Roja, mientras que al norte se encuentran las Basses d'en Coll y su entorno de humedales.

Playas e historia

Pero el paisaje cambia cuando uno se aleja de la arena. Las marismas y los arrozales forman parte de la historia de Pals y explican incluso el origen de su nombre.

Una de las imágenes más reconocibles es la Torre de les Hores. Es la principal construcción que queda del antiguo castillo de Pals, mencionado por primera vez a finales del siglo IX.

Elementos defensivos de Pals

La torre actual tiene unos 15 metros de altura y 7,3 metros de diámetro. Su estructura corresponde a una construcción románica de mediados del siglo XII y principios del XIII, mientras que en el siglo XV se añadió el pequeño campanario gótico que le dio el nombre por el que se conoce actualmente.

Además, octubre ofrece una oportunidad concreta para conocer uno de sus principales monumentos. La Torre de les Hores mantiene horario de visita durante buena parte del mes y los días 10 y 11 de octubre de 2026 abrirá sus puertas con motivo de las Jornadas Europeas de Patrimonio.

Las murallas también forman parte del conjunto protegido. Tanto ellas como la Torre de les Hores están catalogadas como Bien Cultural de Interés Nacional, al igual que el barrio del Pedró desde 1973. Ese mismo año Pals recibió el primer Premio Nacional de Bellas Artes.

El paseo por el casco antiguo permite encontrar otro elemento menos conocido. Entre las calles de la villa se conservan sepulturas visigóticas, integradas en el recorrido por el barrio medieval.

Vistas sobre el pueblo

La iglesia de Sant Pere completa este conjunto histórico. El edificio actual es principalmente gótico, aunque conserva restos de una construcción románica anterior y elementos añadidos en épocas posteriores.

Desde la parte alta también se alcanza el mirador Josep Pla, desde donde se contempla la llanura del Empordà con el macizo del Montgrí y las islas Medes al fondo. El escritor dedicó diferentes referencias a Pals y a los paisajes de esta zona.

Uno de los más característicos es el de los arrozales. Las plantaciones se encuentran principalmente en la llanura próxima a la costa, dentro del paisaje de humedales de las Basses d'en Coll y su producto es muy querido y apreciado.

El arroz de Pals

En octubre el pueblo celabra la Sega Tradicional de l'Arròs donde los agricultores muestran cómo se realizaba antiguamente el trabajo, cortando las espigas con la hoz, formando gavillas y trasladándolas en una barca de madera arrastrada por un caballo.

Aunque si se quiere disfrutar de un buen arroz de Pals, uno de los platos más característicos del lugar, basta con visitar los restaurantes del pueblo.

Cómo llegar

Pals no dispone de estación de tren. Para llegar desde Barcelona, una de las rutas habituales pasa por la AP-7 y después por las carreteras C-35 y C-31 en dirección al Baix Empordà.

Desde Girona se puede acceder también por carretera hacia la zona de Torroella de Montgrí y continuar hasta Pals. Una vez en el municipio, los tres núcleos permiten combinar en una misma visita el litoral, los arrozales y el casco medieval.