David Pujol, el joven que ha denunciado a Transportes y Territori por los perjuicios causados por el funcionamiento de Rodalies

David Pujol, el joven que ha denunciado a Transportes y Territori por los perjuicios causados por el funcionamiento de Rodalies Cedida

Política

David, el joven catalán que exige al Gobierno 10.000 euros por el estrés que le causa Rodalies

El estudiante, que sufre de TOC, considera que el mal funcionamiento de la red ferroviaria ha impactado en su salud mental, ha vulnerado su derecho a la educación y ha forzado su traslado a otro municipio

Más información: Las nuevas Rodalies catalanas echarán a andar con 355 millones de euros

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Un joven ha reclamado al Ministerio de Transportes y a la Conselleria de Territorio de la Generalitat 9.211,35 euros por las afectaciones psicológicas que el mal funcionamiento de los trenes de Rodalies de Cataluña le han ocasionado en el último año y medio.

David Pujol, estudiante catalán de 19 años, ha presentado ante ambos organismos una reclamación de responsabilidad patrimonial "por el funcionamiento anormal del servicio público de Rodalies" que, asegura, ha tenido un grave impacto negativo en su salud mental, ha vulnerado su derecho a la educación y ha forzado un desplazamiento de su residencia habitual.

"Tengo un trastorno obsesivo compulsivo, TOC, por lo que necesito poder planear con antelación y tener una previsión de mi día, así que el mal servicio de tren y la falta de información son todavía más estresantes para mí", justifica en una conversación con Crónica Global.

50 reclamaciones

Su periplo con la R1 y la R7 se remonta a septiembre de 2024, fecha en la que Pujol ingresó como estudiante a la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y empezó a utilizar el tren diariamente.

Estación de tren Cerdanyola-Universitat

Estación de tren Cerdanyola-Universitat Wikimedia Commons

Desde entonces, el joven ha presentado alrededor de cincuenta reclamaciones a cuatro instituciones públicas distintas, sobre las que dice haber recibido "respuestas genéricas de copia y pega", antes de proceder al escrito de responsabilidad patrimonial firmada este martes.

Se trata de más de treinta reclamaciones físicas y otras diez digitales entregadas a Renfe, operadora del servicio de Rodalies, además de tres quejas formales ante la Síndica de Greuges, otra dirigida a la Agència Catalana del Consum y una última a Inspecció de Treball.

Desinformación

La reclamación, a la que ha tenido acceso este diario, recoge que "la desinformación sistémica ha actuado como una barrera cognitiva insalvable, provocando crisis de ansiedad recurrentes y ataques de pánico documentados médicamente", tal y como consta en más de un informe psicológico.

Pujol defiende, en este sentido, que "la estructura, la previsibilidad y la veracidad de la información son herramientas de salud esenciales" para una persona que sufre de TOC.

"La R7 va fatal y nunca hay información para el usuario sobre los trenes retrasados o suprimidos", añade. Pese a que asegura que esta línea no funciona demasiado peor que la R1, sí reconoce que en la que pasa por el Maresme hay una comunicación más detallada sobre este tipo de incidencias.

"Llego a la estación y nunca sé si mi tren va a pasar o no, me siento atrapado en medio del viaje porque no depende de mi poder salir de allí", apunta sobre cómo el uso de Rodalies ha agravado su ansiedad.

Educación

Pujol atestigua que la ineficiencia del servicio ha terminado atentando contra su derecho a la educación, pues ha supuesto "barreras de transporte infranqueables" que le han "impedido de forma reiterada el acceso al campus". En la ocasión más grave, terminó perdiéndose un examen por la suspensión de la circulación de varios convoyes.

Un usuario valida un viaje de tren con una tarjeta T-Mobilitat

Un usuario valida un viaje de tren con una tarjeta T-Mobilitat Europa Press

Además, asegura que el "estrés agudo previo al viaje" le habría causado "una merma significativa en la capacidad de concentración", impactando supuestamente en sus calificaciones académicas.

Residencia

El perjuicio más fácilmente cuantificable llegó este curso, cuando el estudiante se vio forzado a mover su lugar de residencia a Cerdanyola del Vallès, después de la interrupción de la R7 con motivo de unas obras de infraestructura que Adif lleva a cabo en la estación de Montcada Bifurcació desde noviembre.

La cantidad de transbordos que el joven debía hacer ahora cada mañana para llegar a la universidad desde su domicilio familiar en Pineda de Mar y la consecuente dependencia de la puntualidad de múltiples trenes y autocares le supusieron un nivel de estrés inasumible que le abocó a mudarse más cerca del centro de estudios.

Vista aérea de la estación de trenes de Cerdanyola-Universitat

Vista aérea de la estación de trenes de Cerdanyola-Universitat Wikimedia Commons

Igualmente, sigue dependiendo de la infraestructura ferroviaria para poder volver a casa de sus padres y a trabajar durante los fines de semana, así como para disfrutar de parte de su vida social.

9.211,35 euros

Pujol ha cifrado en 9.211,35 euros la indemnización económica que requiere para compensar los daños y perjuicios derivados de un año y medio de uso de la red de Rodalies. Los primeros 211,35 euros corresponden al gasto en abonos de transporte de tipo T-Jove que ha hecho durante este tiempo: "Pido que se me devuelva porque el servicio ha sido del todo deficiente", apostilla a Crónica Global.

De los otros 9.000, la mitad la pide en concepto de "impacto en salud mental y agravamiento del TOC", otros 2.500 euros por la "vulneración del derecho a la educación y pérdida de oportunidades" y los últimos 2.000 por "desplazamiento forzado y alteración del proyecto de vida".

Además de este importe, y "en concepto de reparación de daños continuos", ha solicitado al Estado que "asuma el coste o garantice la gratuidad de los títulos de transporte del reclamante" hasta que "se certifique técnicamente la normalización del servicio con un índice de puntualidad y fiabilidad superior al 95%".

Esperanza

El joven se muestra "esperanzado" de recibir una respuesta por parte de las administraciones antes de que termine el plazo de seis meses establecido por ley.

Como portavoz de la R1 en la plataforma de usuarios Dignitat a les Vies, llegó a reunirse con el ministro Óscar Puente en abril para abordar la situación de miles de viajeros. "Él sabía que el servicio en Cataluña es horrible y, al menos, me dio la sensación de que nos escuchaba", reconoce.

Aunque el reclamante ha apuntado al Gobierno y la Generalitat, fuentes de la conselleria de Territorio señalan en declaraciones a este medio que el escrito debe ser dirigido a la empresa Renfe, por lo que el Govern no prevé hacerse responsable de la queja hasta que no asuma las competencias de Rodalies.