Fotomontaje de Alba Tobella, fundadora de Verificat, con el Palau de la Generalitat de fondo

Fotomontaje de Alba Tobella, fundadora de Verificat, con el Palau de la Generalitat de fondo

Política

Verificat, el fact-checking catalán ultrasubvencionado

Esta entidad privada ha recibido casi un millón de euros de la Administración en los últimos cinco años para decidir qué es verdad y qué no

Contenido relacionado: Digital Future Society afronta el reto de las 'fake news' en el Mobile

Leer en Castellano
Publicada
Actualizada

La verdad se encarece. En Cataluña, concretamente, el precio ha ascendido a 955.490 euros repartidos en cinco años. Esta es la cantidad de dinero público, al menos, destinado en este tiempo a financiar a Verificat, la entidad privada que decide qué es verdadero y qué es falso.

Se trata de un proyecto nacido en 2019 con el objetivo de "combatir la desinformación y fomentar el espíritu crítico", que se presenta como asociación sin ánimo de lucro, independiente y con reconocimiento de organismos internacionales en la materia.

Cuentan, en esta línea, con el prestigioso sello de la International Fact-Checking Network, así como el aval de la Unión Europea, que también les contrata para verificar y formar en fact-checking.

Según datos del Menjòmetre, que la política de transparencia de la entidad permite corroborar en su página web, Verificat roza la excelencia en dependencia económica de la Administración pública, con un 93,14 sobre 100, así como una recurrencia perfecta del 100%, que también se reparte en contratos por servicios ajenos a la propia tarea especializada de comprobar si un dato o una declaración corresponde a la realidad con exactitud.

Proyecto inviable

La entidad, naturalmente, defiende que no acepta injerencias en los procesos editoriales por parte de sus financiadores. Pero choca con, entre otros aspectos de este modelo ultrasubvencionado, el color de los gobiernos que financian a Verificat. En la actualidad, por ejemplo, tanto el Gobierno de España, como la Generalitat de Cataluña, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de la ciudad están en manos de los socialistas.

Y aunque Verificat insiste en que no recibe financiación directa para la tarea de verificación por parte de organismos locales, autonómicos o estatales, sí lo hace a través de otros tantos proyectos, comprometiendo así su imparcialidad, y chocando con la aparente superioridad moral que proyectan.

En esta línea, resulta evidente la contradicción de tener que desmentir —en el peor de los casos— a entes como las consejerías de Educación, Empresa, Cultura, Igualdad o Presidencia, que con sus ayudas sostienen un proyecto que, a todas luces, resulta inviable sin el apoyo de la Administración.

Y, es más, resulta paradójicamente inverificable que exista o no tal relación entre los entes públicos que contratan y subvencionan y una determinada línea editorial, incluso a la hora de priorizar contenidos en su página web o en sus redes sociales, donde se muestran muy activos.

"Alfabetización mediática"

Entre otros ejemplos, que rozan lo poético, se encuentra la contratación por 150 euros del Departamento de Presidencia de la Generalitat por una ponencia en un seminario relacionado con la Ley de Transparencia. Es decir, que la entidad que debe verificar la transparencia cobró de la consejería responsable de la misma para explicar cómo funciona.

Entre otros clientes de Verificat aparecen el Parlament de Cataluña o institutos públicos para impartir programas de "alfabetización mediática", con contratos menores, que suelen exigir menores controles, son más ágiles de adjudicar y resultan ser la mayoría de los que se beneficia la entidad.

Estructura

La estructura de la organización se compone de un equipo de hasta 15 periodistas especializados en distintos ámbitos, que se suman a los cofundadores del proyecto, Alba Tobella y Lorenzo Marini, que figuran, además, como directora y jefe de estrategia e impacto.

Ella fue corresponsal de las agencias Associated Press y France-Press en Colombia y Uruguay y reportera independiente en México, mientras que él fundó la startup Precept / YouCheck, según explican en la propia página web de la Newtral catalana.