Fotomontaje de Pau Relat, con Barcelona desde el Tibidabo y los logos de Fira, Junts y CiU

Fotomontaje de Pau Relat, con Barcelona desde el Tibidabo y los logos de Fira, Junts y CiU

Política

Pau Relat 'conspira' con la vieja guardia convergente para refundar Junts

El presidente de Fira de Barcelona ha participado recientemente en al menos dos cenas privadas con destacados líderes políticos de la antigua CiU y disidentes internos del partido de Carles Puigdemont

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El presidente de Fira de Barcelona, Pau Relat, ha sido recientemente protagonista de al menos dos cenas con destacados líderes de la antigua Convergència i Unió. Tenían el objetivo, según detallan algunos de los presentes, de "discutir el futuro de Junts en Cataluña y en Barcelona".

No es la primera vez que empresarios vinculados a la histórica derecha catalana y políticos tanto retirados como en activo se reúnen en restaurantes de la zona alta de la ciudad para criticar la deriva del partido de Carles Puigdemont y ofrecer "soluciones" a Waterloo a través de Toni Castellà, actual vicepresidente de la formación, o Jordi Sànchez, expresidente de Junts y la ANC.

Pero sí destacan la presencia de Relat que, explican las fuentes consultadas, ha causado malestar en un PSC que gobierna tanto el Ayuntamiento de Barcelona como la Generalitat. Dos entes de los que depende, junto a la Cámara de Comercio, la elección del presidente de la Fira.

Relat fue nombrado por primera vez en 2018 como un perfil de consenso en tiempos de crispación, y ha sido renovado hace poco más de un año, con los socialistas ya en el poder y poniendo en valor su papel institucional, además de su "notable gestión" al frente de la organización ferial.

Refundación de Junts

Mientras algunos veteranos como Xavier Trias optan por cuestionar el liderazgo de Puigdemont en público –tiene a la cúpula de Junts enfadada con él–, otros como Artur Mas lo hacen más discretamente. "Casi en la clandestinidad", explican los presentes en las mencionadas cenas.

El objetivo compartido por la vieja guardia convergente, otros destacados miembros del empresariado –como el expresidente del Cercle d'Economia Jaume Guardiola– y militantes relevantes de la formación como Victòria Alsina –concejal en Barcelona y también presente en la cena del pasado jueves en el restaurante La Venta, junto al Tibidabo– es reformular el proyecto.

Una idea que ya impulsaron sin demasiado éxito antiguos miembros de CiU, como Marta Pascal o Germà Gordó, que preside el partido Convergents. Y que se pretende hacer desde dentro; cuando regrese Puigdemont, pero antes de que Aliança Catalana arrase con la mitad del electorado.

La operación es "compleja", en cualquier caso, y algunos miembros de la propia ejecutiva de Junts admiten que sin el expresident, las siglas que fundó "no tienen más recorrido".

Integrar al partido en una plataforma más amplia, con otro nombre, es otra alternativa de las muchas que se comentan. Pero lo único acordado, por ahora, es que "hay que hacer algo".

El candidato en Barcelona, urgente

Una de las preocupaciones más inmediatas en estos cenáculos, si no la que más, es, no obstante, el candidato que representará a su espacio en las próximas elecciones a la alcaldía de Barcelona.

Por ahora, está previsto que los concejales de Junts Jordi Martí Galbis y Josep Rius se midan en unas primarias. Puigdemont le propuso el puesto al exconseller Quim Forn y al propio Mas, pero ambos rechazaron; y luego pasó a sondear a perfiles externos como Tatxo Benet, que tampoco aceptó.

En estas cenas se da por hecho que el resultado de los comicios locales "con cualquiera de los dos candidatos" será "peor que las encuestas", que ya son per se demoledoras. Y sondean algunos nombres como el de Santi Vila, que dijo que no in situ, "aunque con la boca pequeña".

Quien fue conseller de Territorio en el Govern del referéndum se libró de la cárcel al dimitir tras la declaración unilateral de independencia, y ahora forma parte del sottogoverno de Jaume Collboni en Barcelona. Su relación con Puigdemont está completamente rota desde hace años y critica a menudo al partido públicamente, por lo que se trata de una opción inviable.

Relat, el más discreto

Del presidente de la Fira, uno de los asistentes a una de las cenas de la semana pasada destaca que "está en todas las salsas", aunque "siempre parece que no está". "Forma parte activa de la voluntad de refundar Convergència", añaden.

Aunque su nombre no aparece en ninguna quiniela política, nadie duda, en este sentido, del valor de una "figura clave para el impulso económico" de la ciudad y su área metropolitana, apostando por el Mobile World Congress hasta 2030, impulsando la ampliación del recinto de Gran Vía y la remodelación del histórico pabellón de Montjuïc, además de la diversificación temática lograda.

Las críticas llegan por participar de operaciones políticas, aunque sea de forma privada, mientras ostenta un cargo al que se presupone neutralidad. Y más, cuando se trata de revitalizar al principal partido de la oposición a los gobiernos –local y autonómico– que le han mantenido en el cargo.