Salieron de las trincheras para construir un espacio de diálogo. Y no quieren volver a ellas. Dos protagonistas de la Transición, Miquel Roca y Felipe González, han coincidido en asegurar en un debate organizado por la Delegación del Gobierno con motivo del 40 aniversario de la Constitución, que el problema existente actualmente no está en la Constitución de 1978, sino en la política, que ha fallado. “Ya me dijeron que no se dejarían moderar”, ha respondido con resignación la moderadora, Mònica Terribas, insistente en el rechazo que genera la Carta Magna entre el independentismo y en la existencia de una mayoría a favor de un referéndum sobre la autodeterminación. Fue en vano.

Muy duro, el expresidente socialista se refirió con preocupación a los días 6 y 7 de septiembre de 2017, cuando el Parlament aprobó con el rodillo independentista las leyes del referéndum y de transitoriedad jurídica: “Si eso mismo se hubiera producido en los años 30, nos habría costado mil muertos”.

Buscar un culpable exterior

González ha quitado importancia a la irrupción de Vox en el Parlamento andaluz. “Cuando las sociedades envejecen, solo miran al suelo y no miran al horizonte y son pastos de los que alimentan temores, como ha hecho Bolsonaro en Brasil. Buscar un culpable exterior es lo fácil”, ha dicho.

El expresidente socialista y el ponente de la Carta Magna han protagonizado un cara a cara invitados por la Delegación de Gobierno, que este año ha sustituido el clásico brindis que ofrecía el PP. La delegada del Gobierno, Teresa Cunillera, que ha presentado el acto, ha asegurado que la mejor forma de rendir homenaje a los 40 años de la Constitución, es “hablar sobre ella. No es dando la espalda al diálogo como se trabaja a favor de los demás”.

El coloquio, titulado "La Constitución española de 1978. Vigencia y futuro", entre los dos protagonistas de la Transición ha estado moderado por la periodista Mònica Terribas.

Asistentes

Ha asistido la plana mayor del PSC, con su primer secretario el frante, Miquel Iceta; el expresidente catalán José Montilla; los alcaldes de Tarragona y Badalona, Josep Félix Ballesteros y Àlex Pastor, respectivamente; así como representantes de la cúpula militar y policial en Cataluña. Por parte del PP han asistido el exdelegado del Gobierno, Enric Millo, y el líder popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández. Ciudadanos ha estado representado en el diputado Ignacio Martín Blanco. También estaba presente el alcaldable Manuel Valls.

Terribas ha arrancado su intervención recordando que existen más de dos millones de personas que no se sienten representadas por la Constitución. “Tenemos un problema desde el 2010”, ha dicho la periodista en referencia al recorte del Estatut por parte del Tribunal Constitucional.

Roca ha valorado positivamente que la Carta Magna sea un tema de debate. “Los problemas que tenemos hoy no tienen su origen en el texto constitucional. El espíritu constituyente de 1978 ha quedado tocado. ¿Qué hacemos? Yo me apunto a restituir ese espíritu. El problema no es reconocer la diferencia, sino hacerla posible”, ha dicho el padre de la Constitución. En este sentido, ha dicho que “no vale decir que la vía del pacto es muy difícil. ¿Y la vía del no pacto?”.

Roca es pesimista respecto a una reforma: “No veo una coincidencia sobre lo que tiene que ser la reforma; si la viera, me apuntaría”.

"Utopías regresivas"

González coincide en que el problema no es la Constitución y que lo que ha fallado es la política. El expresidente español se ha definido como reformista, más que Miquel Roca, y ha cuestionado que se pueda avanzar sin una reforma del Senado o la cesión de competencias a la Unión Europea que esté contemplada en la reforma constitucional. Ha rechazado debatir sobre “utopías regresivas y problemas que no existen” y ha criticado a quienes se presentan como “garantes de que no se tocará ni una coma. No estamos hablando de las tablas de la ley, sino de un marco de convivencia. Es lo menos malo que nos ha pasado desde 1812. No hemos sido capaces de reformar constituciones, sino que se ha eliminado una para contentar a la mitad de las partes”.

“¿Alguien cree que se puede convivir con posturas irredentas que se intentan imponer? --ha añadido el socialista-- Me irrita quienes todavía dicen que se renunció a muchas cosas por aprobar la Constitución. Renunciamos a las trincheras. Pues bendita sea la renuncia”.

Terribas ha recordado que existen mayorías parlamentarias en contra de ese marco constitucional. “Eso da igual. Eso sirve para gobernar, pero una minoría no puede cargarse el Estatuto, la Constitución y todas las normas de juego”, tras advertir de las consecuencias de no respetar la ley, “pues se da pie a que todos lo hagan”.

Roca, en este sentido, ha dicho que “no podemos ser generadores de frustración. Nadie debe hacerlo. Ante un problema, en democracia, existe la necesidad de acercarte, de dialogar, es imprescindible. Todos estamos obligados a soportar a los insoportables. Democracia es eso”.

No a la autodeterminación

González ha rechazado rotundamente una reforma constitucional que reconozca el derecho a la autodeterminación. “No quiero meter el germen de la autodestrucción en la Constitución en la que yo participé”, ha dicho. Por su parte, Roca ha avisado de que “nunca se llega a un acuerdo por el final. Hay que hacerlo por etapas”.

Respecto a la irrupción de Vox en el Parlamento andaluz, Felipe González le ha quitado importancia. “Hemos regalado muchas anomalías a Europa, ahora hemos añadido una más. ¿Cuánto de reacción de nacionalismo español ha habido en eso que está pasando? ¿Cuántas veces hemos pensado en nuestros fallos para alentar el populismo? ¿Cuándo hemos perdido la centralidad?”, se ha preguntado.

Ha añadido que “cuando las sociedad envejecen, solo miran al suelo y no miran al horizonte y son pastos de los que alimentan temores, como ha hecho Bolsonaro en Brasil. Buscar un culpable exterior es lo fácil. Aquí se teme la entrada de millones de inmigrantes. ‘Nos invaden’, dicen. ¿No serán menos?.

Por su parte, Roca se ha mostrado muy preocupado por la crisis de Europa.  Ha afirmado que “España tiene todavía una alta convicción europea. ¿Lo aportaremos enfrentándonos los unos a los otros? España es el Estado más descentralizado de Europa”.