Gerard Mateo y el director del SCT, Ramon Lamiel
Cataluña, más cerca de recuperar los peajes cinco años después de suprimirlos
"La recuperación de los peajes ni siquiera llega a propuesta, promesa o compromiso; está en la fase catalana por excelencia: la reflexión"
Acaban de cumplirse cinco años del fin de los peajes en Cataluña, pero estamos más cerca de recuperarlos.
No volverán mañana. Ni pasado mañana. Ni siquiera está decidido ni el cuándo ni el cómo –las barreras han pasado a mejor vida–. Pero se habla de ello. Algo se mueve.
Hace cinco años, retirar los peajes era poco menos que una cuestión de dignidad. Se levantaron las barreras y se acabó aquello de pagar por circular. Victoria. Fiesta. O no.
Este lustro nos ha enseñado que no se hicieron bien los deberes. Que nadie supo calcular cómo afectaría realmente el fin del cobro por circular. Toca deshacer.
El presidente Illa ya ha admitido que la decisión merece una revisión.
Su secretario de Movilidad, Manel Nadal, ha llegado a poner plazo a la posibilidad de recuperarlos: dos o tres años, si existe consenso político.
Y el Servei Català de Trànsit estudia modelos como el neerlandés, con un pago por uso que permitiría cobrar según la carretera, la hora o la congestión.
Todo está, pues, en el aire. La recuperación de los peajes ni siquiera llega a propuesta, promesa o compromiso. Está en la fase catalana por excelencia: la reflexión.
Y hay que reconocer que el Govern ha cambiado de actitud. Después de años de inmovilismo, ahora se revisa todo. Se estudia todo. Se debate todo.
Pero tras dos años de mandato, sin embargo, quizá ha llegado el momento de que el Ejecutivo de Illa empiece a hacer un poco más y a anunciar un poco menos.
De lo contrario, pueden pasar otros cinco años. No pasa nada. Illa quiere gobernar otros diez. Tiene tiempo si la aritmética se lo permite.
Además, tampoco hay prisa con los peajes, pues si se cumplen los plazos sugeridos por Nadal, la novedad llegaría peligrosamente cerca de las próximas elecciones.
La ciudadanía seguramente comprendería la recuperación del cobro, harta de la saturación de ciertas vías. Pero explicárselo a las puertas de las elecciones puede restar votos.
Sobre todo porque Aliança Catalana va como una moto. Las encuestas empiezan a situarla en unas cifras que hace no demasiado tiempo parecían imposibles.
De momento, Cataluña está un paso más cerca de recuperar los peajes. Pero solo un paso. El siguiente ya veremos quién se atreve a darlo.