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Una imagen de Guillem Bota con una foto de Pere Albó de fondo

Una imagen de Guillem Bota con una foto de Pere Albó de fondo Crónica Global

Pensamiento

Ver la paja en el ojo ajeno

"Masturbarse es asimismo un acto muy propio de los partidos independentistas catalanes, si bien es verdad que suelen hacerlo metafóricamente, cerrando los ojos e imaginando un estado catalán idílico, envidia del mundo mundial, en lugar de hacerlo literalmente como Pere Albó"

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Me queda la duda de si a Pere Albó, exalcalde socialista de Sant Feliu de Guíxols y exdiputado de Junts, lo detuvieron por exhibicionista o por colarse en un hotel, que de ambas cosas se le acusa. Cambiar alegremente de partido para pasar del PSC al independentismo, no, eso no es delito, de hecho, es una tradición de los catalanes, si no le hubieran detenido, lo más probable es que estuviera a punto de pasarse a Aliança Catalana, que es lo que se lleva ahora entre quienes saben moverse en el proceloso mundo de la política catalana. El caso es que Albó se fue hasta Santa Susanna, se coló de matute en un hotel y se puso a masturbarse tranquilamente al lado de la piscina, para que nadie -ni siquiera los menores que por allí andaban- se perdiera detalle.

Tuvo Pere Albó el buen gusto de no elegir su propia ciudad para masturbarse en público; allí había ostentado durante unos años la vara de alcalde, y no era cosa de que quienes le tuvieron como primer edil le vieran ahora sacando lustre a la otra vara, la suya propia. Determinados pasatiempos es mejor llevarlos a cabo donde lo conozcan a uno, en caso de que se renuncie a ejercerlos en privado, como hace la mayoría de la gente, yo el primero. Ahora bien: ¿por qué precisamente en Santa Susanna, cuando hay cientos de poblaciones costeras que disponen de hoteles con piscina, que al parecer es el decorado que requiere Albó para ponerse a tono? La razón hay que ir a buscarla en el nombre de la población, consagrado a una virgen y mártir, de nombre Susana, que fue decapitada por negarse a contraer matrimonio con el hijastro del emperador Diocleciano, ya que la chica había jurado mantenerse virgen para consagrar su vida a Jesús. Es decir, que Pere Albó no hizo más que rendir homenaje a la santa, regando la tierra de la población que lleva el nombre de aquella con el fruto de su propio cuerpo, como diciéndole al hijastro de Diocleciano que, si quiere sexo, se lo puede procurar con su propia mano en lugar de obligar a Susana a compartir lecho. Darle al manubrio en público en un sitio de nombre tan heroico fue un grito de libertad dirigido a Santa Susana e incluso a todas las mujeres en general. Un acto, por tanto, de auténtico feminismo.

Pere Albó podía haber elegido un sitio más discreto que la piscina de un hotel en verano y en plena ola de calor; no han de faltar lugares recónditos en aquella población del Maresme. Si optó por darse al onanismo ante una muchedumbre en hora punta, fue precisamente para que quedara constancia de su acción reivindicativa. No hay que olvidar que, como exdiputado de Junts, Albó sabe mucho de reivindicaciones inútiles, ya que es a eso a lo que dedica todo el tiempo esta formación política. Además, masturbarse es asimismo un acto muy propio de los partidos independentistas catalanes, si bien es verdad que suelen hacerlo metafóricamente, cerrando los ojos e imaginando un estado catalán idílico, envidia del mundo mundial, en lugar de hacerlo literalmente como Pere Albó. Es más inofensivo este último, claro.

Los agentes declararon que en el momento de la detención, Albó estaba bastante fuera de sí. Imagino que con eso se referían a que continúa afiliado a Junts; hay que saber leer entre líneas los atestados policiales. Lo suyo sería que ahora Pere Albó retornara a la política activa. Con su actuación ha demostrado tener buena mano. Nadie mejor que él para liderar un nuevo proyecto, como mínimo, placentero. Aunque seguro que no van a faltar los envidiosos que van a usar en su contra la acción reivindicativa: en Cataluña hay mucha gente que ve la paja ajena y no ve la viga en su propio ojo.