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Manuel Gómez

Manuel Gómez

Pensamiento

¿Crisis en el 'Little Miami' de Ayuso?

"La lideresa madrileña ha vivido esta semana su mayor crisis interna. Fulminó el lunes al consejero, Emilio Viciana, y a partir de ese momento se sucedieron las dimisiones y destituciones de jóvenes conservadores a los que en los pasillos de Sol se les conocía como “Los Pocholos”, por su estética de jóvenes “pijos” de barrio rico"

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En los últimos meses han surgido dudas sobre el futuro de “Little Miami”, el Madrid de los “pijos”. Paradigma de una derecha globalizada, amiga de los impuestos bajos y atractiva para las élites hispanoamericanas de alto poder adquisitivo.

El proyecto de la presidenta Ayuso está perdiendo credibilidad e incluso puede llegar a quedar cuestionado. No implica necesariamente una caída inminente, sino la aparición de tensiones políticas, sociales o judiciales
que podrían afectar a su liderazgo e imagen pública.

La principal obsesión de Ayuso como presidenta de la Comunidad de Madrid, sería desplazar a Feijóo y disputarle el liderazgo de la futura coalición: derecha extrema-extrema derecha. Su principal objetivo –diseñado por su mentor el “gurú” Miguel A. Rodríguez (MAR)– es construir y reforzar su perfil como lideresa liberal-conservadora en el escenario internacional.

Una lideresa que apuesta por la bajada de impuestos, la desregulación de sectores estratégicos, los recortes en los servicios públicos –la sanidad, la educación, el transporte –lo que supone debilitar lo común , a costa del riesgo de incrementar la desigualdad y reducir la cohesión social.

Su acercamiento y subordinación hacia la figura de Donald Trump, pretende subrayar su afinidad ideológica en lo económico (ultra- liberalismo económico) y en lo cultural (anti-progresismo agresivo).

En la disputa por el liderazgo de las derechas madrileñas y su proyección nacional, aparece un Vox con un tono de “giro obrerista” que intenta ampliar su base, con un discurso identitario, apelación a la clase trabajadora, activismo en los barrios populares… Todo ello acompañado de un “tufillo” populista que critica a las élites económicas y a la globalización, se proclama antisistema y defensor de los “desheredados”.

Ese movimiento busca disputarle el espacio al Partido Popular, anclado en un conservadurismo clásico, no actualizado. Algunas de las contradicciones de la presidenta Ayuso, surgidas en los últimos meses, generan dudas sobre su liderazgo y la oportunidad del momento.

Ofrecer la medalla de la Comunidad de Madrid a un Gobierno que es percibido como hostil hacia lo hispano y que ha puesto en marcha un proceso de persecución y exclusión de la lengua española en los EE UU, no es una buena idea para acercarse a una Latinoamérica que habla en español.

Ayuso, sencillamente prioriza su lealtad ideológica al ultraliberalismo de Trump, confiando en ser reconocida como la Milei europea. Desde la lógica estratégica del PP madrileño, la amenaza a lo “hispano” en la administración de Trump, no es relevante. Lo prioritario es la subordinación y dependencia de la política económica al “trumpismo” y su sintonía ideológica.

Al mismo tiempo, la obsesión “enfermiza” por la defenestración de Pedro Sánchez, sin importar los medios, así como la construcción desde las derechas más extremas de una alternativa al PSOE, es el sueño húmedo de la presidenta. 

Vayamos pues al fondo de lo que pretende la estrategia “ayusiana”. Lo que realmente está en juego es: ¿Qué modelo de derecha lidera la oposición en España? ¿Uno liberal-globalizador (Ayuso/PP)? ¿Otro nacional-populista con “visos” obrerista y anti-élites (Vox)?

Si Vox logra conectar con jóvenes y clases trabajadoras que se sienten “perdedores” y al “margen del sistema”, puede terminar erosionando al PP –partido de los “pijos”– a medio plazo. Ayuso se enfrenta por primera vez a una profunda crisis de gobierno, que afecta a su imagen de “gestora mandona” y eficaz... Las crisis actuales de Ayuso no son crisis estructurales que amenacen su liderazgo inmediato, pero sí generan desgaste mediático, suministran “munición” y argumentos para la oposición: PSOE y Más Madrid.

Generando una oportunidad para que Vox presione por su flanco derecho. Inesperada crisis en Educación y Universidades: los “pocholos”. Polémica derivada de nombramientos y gestión deficitaria en el área educativa y universitaria de la Comunidad de Madrid.

La lideresa madrileña ha vivido esta semana su mayor crisis interna. Fulminó el lunes al consejero, Emilio Viciana, y a partir de ese momento se sucedieron las dimisiones y destituciones de jóvenes conservadores a los que en los pasillos de Sol se les conocía como “Los Pocholos”, por su estética de jóvenes “pijos” de barrio rico.

Todo lo anterior ha proyectado una imagen de inestabilidad en un área sensible (universidades, cultura, sistema educativo). Otro elemento de confrontación: la apuesta de Ayuso por la privatización de la sanidad madrileña. El proceso de “externalización” sanitaria en la Comunidad de Madrid comenzó a partir de 2004-2008, bajo gobiernos de Esperanza Aguirre.

Se impulsó el modelo concesional: hospitales de titularidad pública, pero gestión privada. Grupos como Quirón Salud o Ribera Salud asumieron la gestión de varios centros. Durante los años de crisis económica se recortaron los presupuestos de la red sanitaria pública, lo que, según sindicatos y profesionales del sector, afectó plantillas, inversión y tiempos de reposición.

El resultado ha sido mayor presión asistencial en hospitales públicos, listas de espera más largas y consultas demoradas durante meses, generando un debate aún no resuelto sobre eficiencia, coste real y calidad asistencial del modelo concesional.

Para poner broche de oro a las tribulaciones de la presidenta, surge la acusación de acoso sexual y laboral por parte de una concejala del PP, al alcalde de Móstoles el “popular”, Manuel Bautista, muy próximo al entorno político de Ayuso. Aunque este caso no afecta directamente a la presidenta en términos jurídicos, genera desgaste reputacional por proximidad política.