Así es el Palauet: el lujoso hotel modernista que alojó la fiesta VIP de los Goya

Así es el Palauet: el lujoso hotel modernista que alojó la fiesta VIP de los Goya EL PALAUET

+Economía

Así es el Palauet: el lujoso hotel modernista de tres plantas que alojó la fiesta VIP de los Goya de Barcelona

El inmueble de Passeig de Gràcia fue la sede de uno de los eventos más exclusivos de la noche del cine español

Más noticias: Carla Simón vuelve a salir derrotada de los Goya: 'Romería' se va de vacío

Llegir en Català
Publicada

Noticias relacionadas

La 40.ª edición de los premios Goya ya es historia. La noche que coronó a Sirat en el apartado técnico y alzó a Los domingos como la mejor película del año ha dado paso a un nuevo curso para el cine español. Y también a la fiesta.

Tras la ceremonia, celebrada en el Centre de Convencions Internacional de Barcelona (CCIB), empezaron las fotos y las celebraciones. La primera de ellas tuvo lugar allí mismo, en las instalaciones del Fòrum.

Uno de los salones del espacio se convirtió en una sala de baile, con varias barras donde se servían copas y comida. El grupo catalán Ladilla Rusa amenizó las primeras horas de la noche y luego varios DJ hicieron lo propio.

Pero no todo se quedó ahí. Los más VIP dejaron el Fòrum, cogieron sus taxis y vehículos oficiales y se desplazaron al corazón de Barcelona.

Dónde fue

El foco de la noche se trasladó a los Jardinets de Gràcia, allí donde se alza la lujosa Casa Fuster y donde un palacete se convirtió en el alojamiento perfecto para la fiesta más exclusiva de los Goya.

El Palauet Modernist Suites, un hotel que mezcla modernismo y lujo, abrió sus puertas a actores, cineastas, modelos y actrices para que disfrutaran con total discreción de una auténtica fiesta de cine.

Los invitados a la fiesta

Por allí pasaron Paco León, su hermana María, Dulceida, Miguel Herrán, Jedet, Natalie Poza, Macarena Gómez, Arturo Valls, Betsy Túrnez y Cayetana Guillén Cuervo, entre otros. Todos ellos bailaron al son de la música que pincharon Mygal y Luc Lore y se distribuyeron a lo largo de las tres plantas que el venezolano Orson Salazar, esposo de Paz Vega, había reservado para ellos.

Cinema Mansion by Bululú, del mismo empresario, fue el encargado de convertir este lujoso hotel en una exclusiva discoteca, una especie de arca de Noé del cine español, pero con música y buenas copas.

Paco León y Dulceida en la fiesta de los Goya

Paco León y Dulceida en la fiesta de los Goya INSTAGRAM

El lugar elegido no fue casual. El Palauet, conocido históricamente como la Casa Bonaventura Ferrer, es una obra maestra de estilo modernista proyectada en 1906 por el arquitecto Pere Falqués —diseñador de las farolas del Passeig de Gràcia— y muy apreciada por los visitantes más exclusivos de la ciudad.

Sin necesidad de entrar, ya se percibe que se trata de un lugar especial, y no porque lo indique una placa en la entrada. La fachada de El Palauet es casi una obra de arte.

Un hotel modernista

Basta con mirar esos balcones de hierro forjado y las tribunas acristaladas, elementos típicos de la burguesía de principios del siglo XX, para darse cuenta. No es tan sinuoso como La Pedrera ni tan colorido como la Casa Batlló, pero tampoco le hace falta.

Lo mejor es que, a pesar de ser una joya arquitectónica, está abierto al público. A quien esté dispuesto a pagar una noche de hotel de lujo o a quien sea invitado a alguna fiesta que allí se organice, como la de los Goya.

Tres plantas, muchos actores

Los asistentes pudieron disfrutar en exclusiva de las tres plantas del inmueble, que desde hace años albergan solo seis suites de 150 metros cuadrados cada una, todas de gran lujo. Algunos incluso se hicieron fotos allí durante la noche del cine español.

Es, se puede decir, una especie de residencia privada donde el patrimonio es el protagonista junto al lujo. Lo confirman sus techos artesonados y las molduras originales, con relieves únicos y detalles policromados restaurados a mano.

La riqueza decorativa se extiende a los suelos hidráulicos, donde los mosaicos de cemento pigmentado forman intrincadas alfombras geométricas que delimitan visualmente los espacios sin necesidad de muros y aportan una calidez histórica inigualable.

Solo los más trasnochadores de la fiesta pudieron apreciar, a primera hora de la mañana, otro de los elementos clave del palacete: la iluminación natural que entra a través de las vidrieras emplomadas que conectan el interior con el exterior.

Salones históricos

Por ellas se filtra la luz transformada en los colores de los cristales, con motivos florales y orgánicos propios de la época. La reforma del edificio integró discretamente sistemas de domótica y climatización, manteniendo intacta la esencia del espacio y su atmósfera cálida.

En la planta principal, invitados y huéspedes pueden conversar o bailar en los históricos salones que conservan sus chimeneas originales. Durante el evento, muchos de ellos sirvieron como puntos de encuentro.

Escalera del hotel El Palauet en la fiesta de los Goya

Escalera del hotel El Palauet en la fiesta de los Goya INSTAGRAM

También se utilizó como espacio de charla relajada la terraza superior. Allí se dejaron ver especialmente los fumadores de la noche y quienes no quisieron perderse las vistas sobre la Barcelona nocturna. Desde ese punto se contempla la silueta de las azoteas modernistas y se siente el pulso de la ciudad, todo desde la más absoluta exclusividad.

Además, la terraza está equipada con zonas de descanso y un área que incluye una sauna finlandesa y espacios de relajación.

Las habitaciones

Ya en su faceta hotelera, y no como escenario de fiestas y eventos, las suites son en sí mismas otra experiencia. Debido a su tamaño, funcionan como apartamentos completos, con amplios salones, comedores y cocinas de diseño.

El mobiliario interior combina piezas clásicas con diseño contemporáneo de vanguardia. Los dormitorios están pensados para el descanso absoluto, y los baños, revestidos íntegramente en mármol, no se quedan atrás: basta fijarse en sus bañeras y jacuzzis.

Entrada de El Palaut en la fiesta de los Goya

Entrada de El Palaut en la fiesta de los Goya INSTAGRAM

Todo está pensado para el huésped más exclusivo o para los invitados VIP de los Goya, que, antes de cruzar el portal señorial con puertas de madera maciza y vidrio, pudieron echar la vista atrás y recordar dónde estuvieron: un lugar con historia, como demuestra el ascensor de época meticulosamente restaurado, y con lujo, del que hace gala la escalera de madera noble que serpentea por el núcleo del edificio.