Jason Lee Beckwith, empresario estadounidense, con el cartel de Salto de Castro

Jason Lee Beckwith, empresario estadounidense, con el cartel de Salto de Castro JLB FB

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Un empresario americano compra un pueblo en Zamora por el mismo valor que un piso de 80 metros cuadrados en el Raval

Jason Lee Beckwith, patrono estadounidense, ha adquirido la población abandonada de Salto de Castro, en Castilla y León

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El mercado inmobiliario actual esconde contrastes que desafían por completo cualquier tipo de lógica financiera. Las grandes capitales exigen esfuerzos titánicos para adquirir propiedades que apenas logran cubrir las necesidades básicas de espacio.

Frente a esta asfixiante realidad urbana, la España vaciada ofrece oportunidades que parecen sacadas de la pura ficción. Un mismo presupuesto puede significar una vida muy apretada en la ciudad o adquirir un auténtico imperio rural.

Dura realidad

En pleno corazón de la capital catalana, vivir a dos pasos de lugares emblemáticos tiene un coste prohibitivo. Adquirir una vivienda céntrica requiere hoy un desembolso económico al alcance de muy pocos bolsillos en la ciudad.

Un claro ejemplo es un piso a la venta entre La Rambla y la conocida Filmoteca de Cataluña. Se trata de un inmueble situado en una quinta planta real de una finca clásica que no dispone de ascensor.

Contraste abismal

Esta luminosa propiedad cuenta con apenas 80 metros cuadrados de superficie construida, según refleja el catastro oficial. Su valor en esta zona peatonal ajardinada ronda los 310.000 euros, un precio que refleja la tensión del sector.

El anuncio de Idealista de un piso a la venta en el Raval por 310.000 euros

El anuncio de Idealista de un piso a la venta en el Raval por 310.000 euros

Con esa misma y exacta cantidad económica, la realidad da un vuelco espectacular a cientos de kilómetros de distancia. Ese dinero es más que suficiente para comprar, literalmente, toda una localidad entera en otra comunidad autónoma.

Cambio radical

Así lo ha demostrado Jason Lee Beckwith, un visionario empresario de origen estadounidense afincado en el sector turístico. Este patrono ha pagado exactamente esa abultada cifra por el pueblo abandonado de Salto de Castro.

Vista aérea de Salto de Castro

Vista aérea de Salto de Castro Wikipedia

Este enorme complejo rural en ruinas se encuentra situado en la provincia de Zamora, justo en la frontera con Portugal. El inversor descubrió la propiedad por internet y sintió rápidamente que era un interruptor que cambiaría su vida.

Pasado histórico

El inmenso enclave fronterizo fue levantado por la compañía eléctrica Iberdrola entre las décadas de 1940 y 1950. Su función original era alojar a todos los trabajadores de las inmensas instalaciones hidroeléctricas de la presa.

La población cuenta con 44 casas, iglesia, escuela, un bar, áreas recreativas y cuarteles de la Guardia Civil. Sin embargo, quedó deshabitado en el año 1989 y llegó a figurar en listas de vigilancia de monumentos en riesgo.

Detalles urbanos

Mientras en Castilla y León se compran decenas de edificios, en Barcelona el presupuesto ofrece una zona de día diáfana. El piso barcelonés incluye un salón con salida a un balcón y vistas despejadas hasta la montaña de Montjuïc.

El salón del piso del Raval

El salón del piso del Raval

Una de las dos habitaciones del piso del Raval

Una de las dos habitaciones del piso del Raval

La vivienda catalana suma una distribución funcional con una habitación individual ideal como pequeño despacho personal. También dispone de una moderna cocina abierta, un baño con bañera y una habitación doble con gran alcoba.

Proyecto faraónico

Para poder financiar su sueño rural, Beckwith ha vendido su propia casa de huéspedes situada en California. El estadounidense planea mudarse físicamente a Salto de Castro para poder supervisar la gran transformación en persona.

Su ambicioso plan convertirá el viejo pueblo en un resort vacacional con lujosas villas y elegantes apartamentos. Además, construirá un enorme albergue que dispondrá de un total de 184 camas para atraer a los excursionistas.

Nuevos horizontes

Frente a las paredes de ladrillo visto del piso del Raval, el pueblo zamorano tendrá su propio spa y polideportivo. El empresario creará un espacio multicultural en la antigua iglesia e impulsará el turismo enológico desarrollando un viñedo y una bodega.

Esta inmensa revitalización rural espera generar unos 35 empleos de calidad y acoger futuros eventos de cine y vino. La esperada apertura de los apartamentos iniciales, las dos piscinas y la cafetería está prevista para finales de 2026.

Buscando hogar

La vivienda de Ciutat Vella conserva elementos originales que le aportan gran carácter, como los techos con vigas de madera. Es un entorno ideal para quienes desean estar rodeados de todo tipo de servicios y perfectamente comunicados.

Sin embargo, la inyección de inversiones extranjeras en el entorno rural abre un debate sobre el valor del espacio. Atraer capital para combatir la despoblación y la masificación de las ciudades chocan frontalmente en este inusual cruce inmobiliario.