El Nitro y El Indio, cantantes del grupo ´La Plazuela'

El Nitro y El Indio, cantantes del grupo ´La Plazuela'

Músicas

Una forma de reinventar el sur

'La Plazuela': el sonido propio que celebra la cultura andaluza partiendo del flamenco llegando al rock, la electrónica y el new punk

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Las grandes historias han querido reinventarse. Se ha querido reescribir hasta la saciedad la Odisea, la Ilíada, las obras de Shakespeare o las melodías de Los Beatles. Lo hizo Alessandro Baricco dándole voz a cada uno de los personajes de Homero, se ha hecho con la mitología griega o la melodía que se te mete en la cabeza porque se repite de fondo en cada hit.

Lo ha hecho Rosalía con la música clásica, el reggaetón y el flamenco, Lola Índigo y Dellafuente transformando los poemas de Federico García Lorca en música. Son formas de darle a los clásicos una segunda vida. Una adaptada a los tiempos de hoy. Al sonido, a la estética. Cada forma arquetípica adoptando un nuevo ámbito, una nueva estructura.

Parece (y lo es) una necesidad, la de la reescritura, la del remix, el remake. Algunos lo hacen como homenaje a sus maestros, otros por nostalgia —que casi siempre tiene malos resultados—, El diablo viste de Prada, Sé lo que hicisteis el último verano o Los cuatro fantásticos, por hablar de algunos títulos recientes.

Encuentro la utilidad —y no el placer— cuando se hace como reivindicación por historias que no se contaron del todo bien. Por personajes esenciales —normalmente mujeres— que se relegaron a espacios secundarios sin tener en cuenta su papel.

Por ejemplo la brillante novela Hamnet, de Maggie O'Farrell —que cuenta cómo sin Anne Hathaway (Agnes en el libro), Shakespeare no habría podido ser el Shakespeare que conocemos—, La bola negra de Los Javis, que nace de la obra de teatro La piedra oscura de Alberto Conejero, La penelopíada de Margaret Atwood o la incomprendida y vilipendiada María Antonieta de Antonia Fraser y Sofia Coppola.

No hace falta escribir un libro o llevar al cine la historia de Federico García Lorca en la Guerra Civil Española para decir que estás reescribiendo la historia. Ahora puedes abrir Instagram y encontrarte con cientos de reels explicando cómo Holland ha reducido a Circe a una amante obsesionada y celosa, cuál es la importancia de tener un cuarto propio o quién era Eco y por qué se le castigó a ella, en vez de a Zeus (por infiel).

Esto también son reescrituras: cuestionar las historias que nos han vendido desde pequeños. Encontrar un lugar para los personajes que quedaron relegados, estereotipados o subestimados.

Reinventar lo de siempre

Aunque no siempre el pasado es malo y hay que cuestionarlo. A veces solo se desea redefinir “lo de siempre” para que encaje en los cinco sentidos del siglo XXI. O hasta que el creador se identifique con su arte. Y esto es exactamente lo que han hecho Manuel Hidalgo Sierra y Luis Abril Martín, más conocidos como El Indio y El Nitro. O como La Plazuela.

La Plazuela, Luis ‘El Nitro’ y Manuel ‘El Indio’, llevan por bandera su ciudad Granada y sus raíces. Parten del flamenco pero llegan a muchos sitios, llegan al rock, a la electrónica y al new funk. Con su Roneo funk club se popularizó su música pero todo empezó mucho antes.

Se conocieron con tres años, y desde pequeños soñaban con llegar tan alto como los Jonas Brothers. Crecieron entre Pereza, Beethoven, Alejandro Sanz, Los Delinquentes, El Manzanita y Pata Negra. Siendo todavía unos chavales se reunían en la cochera de El Nitro junto a otros colegas para versionar canciones, la mayoría de flamenco.

El flamenco electrónico

Para entonces se llamaban La Plazuela Techá —porque la decoración de la cochera les recordaba a una plazuela pero a una en la que no podía entrar la policía para echarles (tenía techo). Les gustaba ese flamenco con notas de rock, pero querían algo más. Empezaron a probar diferentes sonidos hasta encontrar el suyo propio y así es como surge en 2019 el primer EP del grupo —ya llamándose La Plazuela—, Yunque, clavos y arcayatas.

El título hace referencia a las herramientas que se utilizan en la fragua gitana, el lugar histórico donde nacieron muchos de los cantes primitivos del flamenco tradicional. Ya lo decía Camarón: “Cuando los niños en la escuela estudiaban para el mañana, mi niñez era fragua, yunque, clavo y alcayata”.

En cuarentena se van a vivir juntos y componen Campanas del olvido, esta canción —que no ve la luz hasta enero de 2022— será fundamental en su carrera porque es la primera vez que sienten que han conseguido integrar bien todos los arreglos —orgánicos y digitales— y géneros que querían hasta llegar a un sonido que se siga reconociendo como flamenco pero que fuese suyo.

En los siguientes años continuarán sacando música —como su segundo EP Jamila o su espectacular sencillo Tangos de copera, con el que empezamos a ver el camino que seguiría el grupo— que celebra y homenajea la cultura andaluza, en concreto la granaína. Se inspiran en la música popular, las raíces del flamenco, y hablan de la manera de vivir de “su gente”.

Es en 2023 cuando sacan el álbum que les lanza a la fama Roneo Funk Club —con canciones como Peiname Juana, El lao de la pena o La Primerica Helá— en el que continúan exprimiendo las formas de vivir andaluzas, sus costumbres y manías.

Portada del álbum 'Roneo Funk Club'

Portada del álbum 'Roneo Funk Club'

Más que una postal bonita

Ya en este álbum vemos esa necesidad de reivindicar lo olvidado de la tierra. Las ganas de que se escuche en el resto del mundo qué es ser andaluz de verdad, qué es Andalucía lejos de las postales que se venden a los turistas que solo mitifican las ciudades y a sus ciudadanos y su cultura. “Andalucía está ardiendo y España se va a quemar” o “Las modas de Madrid a Graná no nos llegan”.

Unos jóvenes que empezaron en un trastero buscando un sonido que les definiese, que se alejara de todo lo que habían escuchado antes pero que bebiese de cada una de sus referencias. Pasaron de ser dos chavales de Granada que hacían música para pasárselo bien a estar de gira durante dos años y mudarse a Madrid.

Irse para disfrutar la vuelta

De la exposición y la fama alcanzada nace en diciembre de 2025 Lugar nº0 (DLY) —Don´t Lose Yourself—, un disco que busca el descanso de volver a casa —al punto 0— y a tu gente. El disco habla del desarraigo, de estar lejos del círculo, de los vínculos, de las cosas que te hacen ser quien eres. El disco básicamente dice: para y mira patrás, mira de donde vienes y qué haces aquí.

Portada de 'Lugar Nº0' , el último álbum de 'La plazuela'

Portada de 'Lugar Nº0' , el último álbum de 'La plazuela'

“He querio comprimirme hasta dejarme tieso, siento que a mi casa no puedo volver, me parece raro tantos días malos si todo va bien”.

Hablan también de querer, de quererse, del mal de amores, de los sentimientos a quemarropa y el corazón desnudo. De ocultar la pobreza, poner buena cara. En Solo eres para mí, De mi pa ti o 18010. Entre guitarras, palmas, tangos y compases.

Hay ya en este álbum una mezcla de sonidos ritmos de jungle, pop o jazz, que se entrelazan con el R&B, el soul, la música disco, el city pop japonés y la salsa, con una base de ese flamenco electrónico y palmeado que bebe del rocanrol.

Aunque a ellos no les gusta delimitarse en un género, los suelen categorizar en flamenco fusión pero hacen mucho más que eso. Defienden la cultura del flamenco como algo a lo que debes acercarte y estudiarla, comprenderla para disfrutarla. Y eso es La Plazuela.