Oriol Mitjà salió propulsado del mejor centro de investigación de políticas en salud de España. El médico-héroe del independentismo catalán, que exige dimisiones en el comité de emergencia del coronavirus del Gobierno, y que ha dado combustible al presidente autonómico Quim Torra para enfrentarse a Moncloa, abandonó ISGlobal de forma polémica a finales de 2019, tras diez años.

 

Oriol Mitjà en un vídeo de ISGlobal (2016) / CG

En conversación con este medio, Mitjà ha admitido que pudo haber algún "desencuentro" cuando cambió de proyecto investigador a finales del pasado año. El epidemiólogo e infectólogo, formalmente, dejó casi todo su proyecto en ISGlobal, vinculado al Hospital Clínic Barcelona, el mejor hospital catalán y uno de los más premiados de España, para "crecer como investigador". Se marchó a la Fundación Lucha contra el Sida y las Enfermedades Infecciosas, ubicada en el hospital público --de la Generalitat de Cataluña-- Germans Trias i Pujol de Badalona, popularmente conocido como Can Ruti. Según él, fue una salida "amistosa, más allá de algunos cambios de criterio". Según sus críticos, en ISGlobal "aplaudieron cuando les dejó".

¿Qué dice ISGlobal? "Al profesor Mitjà le salió una nueva aventura profesional y cambió de puesto. Mantiene una pequeña parte de dedicación aquí", recuerdan.

"Me llevé la beca europea conmigo"

¿Qué pasó en realidad? El infectólogo ha querido dejar clara su postura a este medio. "No ocurrió nada relevante. Estuve diez años maravillosos en ISGlobal y, de hecho, aún retengo parte del proyecto allí [ver su ficha en el centro investigador aquí]. Lo que ocurrió es que me salió otra iniciativa con el doble de financiación y el doble de equipo en Germans Trias i Pujol. En la unidad del doctor Bonaventura Clotet (presidente de la Fundación Lucha contra el Sida). Fue una decisión de carrera, pues me ayudó a crecer como persona que practica la ciencia", ha indicado. En efecto, en Can Ruti Mitjà pasó a dirigir un programa de lucha contra las enfermedades de transmisión sexual (ETS) con su propio equipo. Recibió financiación privada y de la Unión Europea.

El equipo de Oriol Mitjà (c) en el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona / IGTP

¿Por qué la polémica? "Puedo entender que alguien en ISGlobal quedara descontento. En primer lugar, porque se marchó un investigador, yo, que ha publicado en revistas como The Lancet [ver artículos aquí y aquí] --la publicación científica más prestigiosa del mundo-- o en The Lancet Global Health [ver papers aquí y aquí]", ha señalado. Hay también un ángulo económico. "Podría ser que se levantara alguna ampolla porque me decanté por Germans Trias i Pujol tras recibir una beca ERC (Consejo Europeo de Investigación, por sus siglas en inglés) para investigar contra la sífilis en 2019 [ver noticia aquí]. A ningún centro le gusta que se le marche un becado ERC, pues es la ayuda comunitaria más importante de Europa, y tener personal becado con una ERC es un parámetro para conseguir financiación del Centro de Excelencia Severo Ochoa. Pero hay que recordar que esta subvención tiene una cláusula de movilidad: el investigador se la puede llevar a otros proyectos. Es personal", ha defendido.

Colegas: "Carácter difícil"

En ISGlobal, según fuentes internas, no es que "no gustara" la marcha de Mitjà, sino que causó un auténtico seísmo. Voces internas del mejor think thank en salud de España, según la clasificación Global Go to Think Thank, elaborada por la Universidad de Pensilvania [ver índice aquí], lo han puesto negro sobre blanco. El infectólogo que ahora brega contra la expansión del Covid-19 en España se las tuvo con el antiguo director médico del brazo investigador del Hospital Clínic. Es algo que él admite, aunque lo circunscribe a "un momento concreto y tras unas palabras del directivo que no consideré adecuadas". Alguno de sus excolegas de investigación discrepa, aunque exige hacerlo desde el anonimato. "Se endiosó. Se volvió muy mediático y trabajar con él se tornó complicado", han lamentado.

Oriol Mitjà (i), con la consejera catalana de Salud, Alba Vergés (d), presentando el ensayo contra el Covid-19 / CG

Desde el respeto entre profesionales de la ciencia, algo que todas las fuentes consultadas recalcan, excompañeros de Mitjà comparan la trayectoria del reputado infectólogo con la del oncólogo Josep Baselga. "Son gente muy brillante, aunque necesitan que los equipos giren a su alrededor. No paran hasta que se monta un centro o programa que pivota sobre ellos mismos. Y en investigación científica raramente se trabaja solo", alertan. Lo comparan también con otros colegas. "No son carácteres como el de [el oncólogo Joan] Massagué, discretos y al resultado. Su personalidad se asemeja a la de [Manel] Esteller --líder mundial en investigación en epigenética del cáncer y miembro de IDIBELL--, un poco estrellitas". Envían un mensaje cariñoso a Mitjà, que ahora pilota un ensayo contra el SARS-CoV-2 para la Generaltat de Cataluña [ver y donar aquí]. "Es una mente privilegiada, pero también lo era el oncólogo Baselga --ahora en la farmacéutica Astrazeneca--. Y éste acabó dimitiendo del Memorial Sloan Kettering de Nueva York por excederse en sus funciones --cobró de empresas farmacéuticas--. Esperemos que el trabajo de Mitjà dé resultados positivos, por el bien de todos, y él sepa siempre ser humilde, dejarse aconsejar y distinguir y no cruzar determinadas fronteras".