La escritora Marguerite Duras

La escritora Marguerite Duras

Letras

La casa de Marguerite Duras

'La vida material', las memorias fragmentadas de Marguerite Duras, una recopilación de todos los objetos, relaciones y espacios que dieron lugar a su existencia

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Marguerite Duras nació en la primavera de 1914 en Gia Định, vivió en Vietnam con su madre —su padre falleció pronto, ella tenía cuatro años— sumidas en la pobreza, cuando aún pervivía el colonialismo francés. En 1932 se muda a París para estudiar derecho, matemáticas y ciencias políticas y trabaja un tiempo en el Ministerio de Colonias.

Durante la segunda guerra mundial se une a la resistencia francesa y al partido comunista, del que le terminan echando en 1950 por “ninfómana, arrogante y de moral ligera”. Su nombre en realidad era Marguerite Germaine Marie Donnadieu, así de largo. Lo de Duras viene de un pueblo francés en el que su padre tenía una casa.

Su primera novela la publicó en 1943 y la tituló Les impudents, desentrañando sus secretos, tensiones e infelicidad. En 1950 publica Un dique contra el pacífico, donde recopila los recuerdos de su vida en Indochina, que sigue a una familia francesa instalada en el sudeste asiático, sedientos por hacerse ricos y con la ferviente creencia de su superioridad respecto a las costumbres y los locales.

La realidad es que el dolor de la pérdida, la violencia y una convulsa relación maternal hizo que Duras nos dejase una obra abastecida de talento, no solo por sus muchos libros, también por los guiones y las películas.

Persiguió siempre la escritura y vivió enamorada de la literatura, con problemas de alcohol y adicta a los antidepresivos, lo único —junto a la escritura— a lo que había sido fiel, según la propia Duras. “El alcohol suplió la función que no tuvo Dios, también tuvo la de matarme, la de matar”.

Con 70 años, en 1984, escribe una de sus obras más destacadas, y polémica: El Amante. Una autobiografía, ambientada en la Indochina de preguerra, sobre el romance entre una chica francesa de 15 años —ella— y un comerciante chino de 26.

Portada de 'El amante' de Marguerite Duras

Portada de 'El amante' de Marguerite Duras Tusquets

Vivió su trayectoria entre clichés, apuntada y encerrada en el escándalo, por su libertad en el erotismo, el sexo y el deseo que permeaba en su escritura. Aunque su escritura también estaba atravesada por la política, el colonialismo moderno, el dolor, la espera —su marido, Robert Anelme, estuvo prisionero en el campo de concentración de Dachau— y el recuerdo de una infancia y adolescencia inestable.

En 1982, el escritor Yann Andréa grabó varias cintas junto a la periodista Michèle Manceaux acerca de su relación con Duras, 38 años mayor que él, que terminó cuando la escritora murió. En 2016, su hermana las transcribe y las publica. En ellas, Andréa habla de los maltratos y humillaciones sufridos por parte de la Duras, inmersa en una vorágine de alcohol y la violencia. El testimonio fue llevado a la pantalla en 2021 por Claire Simon en ‘Quiero hablar de Duras’.

Yann Andréa —cuyo nombre real era Yann Lemée antes de que la escritora lo rebautizase— era para Duras amante y secretario personal, a la vez. Una relación tóxica de la que era imposible escapar, fuera de ella parecía imposible vivir, prosperar. Y así fue para Andréa, porque tras la muerte de Duras, no consiguió salir de su apartamento en dos años.

Las obsesiones de Marguerite Duras

Hace unas semanas Alianza organizó un desayuno a causa del nuevo rumbo que iba a tomar la editorial a causa de su 60 aniversario. Más espacio para jóvenes y primerizos escritores, la cultura pop, un diseño cuidado, una selección de clásicos, con los que acercarte a la literatura, con paciencia y sentido... Y revisando su catálogo encontré La vida material de Marguerite Duras, el que dicen que es una buena opción para introducirse en el mundo de la escritora.

La vida material surge a partir de una serie de conversaciones de Marguerite Duras con el escritor Jérôme Beaujour, en él hay una primera persona dividida en textos breves y amenos. Son disertaciones, en ocasiones no ocupan más de media página, que utiliza para hablar de sus obsesiones.

Portada del libro 'La vida material' de Marguerite Duras

Portada del libro 'La vida material' de Marguerite Duras

Habla de la sociedad francesa, la burguesía y la relegación de la mujer al lado del hombre en casi todos los espacios. Habla del alcohol, de la moda, de cine, de teatro. Divaga sobre la escritura, sobre la suya propia, porque regresa a sus libros y a su contenido, y todo el espacio que ocupa el acto en su vida, y sobre la escritura en si misma, como un proceso con sentido.

"Cuando te pones a escribir, parece que entra en juego una especie de instinto. El escrito ya está en la noche. Es como si escribir estuviera fuera de uno mismo, en una confusión de tiempos: entre escribir y haber escrito, entre haber escrito y haber de escribir aún, entre saber e ignorar lo que es, partir del sentido pleno, sumergirse en él y llegar hasta el no-sentido".

Explora el deseo y el amor desde un lugar muy particular, y entra en la condición humana de forma muy honesta, sin querer rendir cuentas a ningún lector. Sobria, cruda y generosa, como en toda su escritura. Podría ser una especie de autobiografía o memorias, fragmentada, sin orden o linealidad aparente. Una recopilación de todos los objetos, relaciones y disposiciones que conforman su existencia.

La casa es un texto en particular, que rodea quizá el concepto del libro, o al menos como yo lo entendí. Duras habitó muchos espacios, con personas muy diferentes a lo largo de su vida. Donde pasó su infancia y adolescencia fue un lugar muy diferente al que le acompañó en su constitución como escritora y como mujer. Y al mismo tiempo, estuvo no solo habitando espacios, sino conviviendo con objetos y aspectos que se volvieron fundamentales, y que aquí quedan recogidos.

¿Cómo se crea un hogar? ¿Llevamos uno dentro siempre? La autora cree que sí, pero que no todos tenemos la capacidad de crear un hogar. Más concretamente, los hombres no tienen ese poder. Ellos pueden construir una casa, utilizar los materiales necesarios, elevar la estructura, pero jamás sabrán cómo crear un hogar. El texto confronta la idea de paternidad con la idea de maternidad. Y como se llevan estas dos condiciones de manera muy alejada entre sí.

"Quiero decir que mi madre era más que mi madre, era una institución (...). Era todo a la vez, la madre era la casa en torno a ella y era ella en la casa".

Ella habla de los espacios que ocupa el hombre de forma descuidada. De todo lo que pasará a su alrededor sin que él se inmute, de todo lo que se quebrará, arreglará, perderá su forma, envejecerá o dejará de tener sentido sin que él se dé cuenta en absoluto. Y esto es algo que jamás podría ocurrirle a una mujer.