Imagen de la 13 temporada de 'American Horror Story'

Imagen de la 13 temporada de 'American Horror Story'

Cine & Teatro

'AHS 13': Decadencia y caída

Disney + estrena una nueva temporada de 'American Horror Story', una trama caótica que no se mueve hacia ningún lado

También: 'La trampa': Mi querida hermana pequeña

Leer en Castellano
Publicada

Es muy triste cuando ves desmoronarse en tus narices una serie que, en tiempos, te pareció interesante y a la que cogiste cariño. Sobre todo, si se trata de una serie de terror, que es, sin duda alguna, el género más maltratado por quienes se dedican a él: cuesta el triple que en cualquier otro género del audiovisual encontrar a alguien con talento y que aporte algo de nuevo a la habitual sobredosis de sustos, gritos, músicas ominosas, sangre a cascoporro y demás tópicos de lo más trillados.

Por eso me enganché a American Horror Story en su primera temporada, emitida entre los años 2011 y 2012. Sus creadores, Ryan Murphy y Brad Falchuk, supieron emplear su tendencia al Grand Guignol para fabricar un producto francamente espectacular, tan fresco como divertido y perverso.

La serie funcionaba con compañía estable, con una serie de actores y actrices que siempre eran los mismos, pero iban cambiando de personaje de temporada en temporada. La gran Jessica Lange, ya bordeando la vejez, encontró en AHS un vehículo ideal para despedirse del oficio, unas historias de horror delirante que encontraron en ella a su maestro de ceremonias ideal.

Sí, unas temporadas eran mejores que otras, pero cuando eran buenas, eran muy buenas. Recuerdo con especial agrado la segunda, Asylum (ambientada en un manicomio controlado por unas monjas tan crueles como enloquecidas), la cuarta, Freak Show (que se desarrollaba en 1952, en el seno de uno de los últimos carnivals de los Estados Unidos, aunque, anacrónicamente, la señora Lange interpretara una versión espléndida de Life on Mars, de David Bowie, que no se grabó hasta 1971) y la séptima, Cult (sobre una secta destructiva en la Norteamérica actual, la de 2016).

La cosa empezó a flojear en la novena temporada y siguió decayendo hasta llegar a la número trece y titulada precisamente AHS 13, recién colgada en Disney + y que es un auténtico desastre. Yo ya entiendo que Ryan Murphy es un estajanovista obligado a cuidar de las 400 series que controla en la actualidad y que no le debe quedar tiempo para todas, pero el maltrato que ha aplicado a AHS es de juzgado de guardia.

Cartel de la 13 temporada de AHS

Cartel de la 13 temporada de AHS

AHS descarrilada

En los créditos, Murphy y Falchuk siguen figurando como creadores del engendro, pero no han participado en la escritura de ninguno de los capítulos, que, además, han visto reducida su duración de 45 minutos a menos de treinta. Viendo la última temporada de la serie, da la impresión de que no hay nadie al volante y de que se ha dejado todo en manos de unos curritos que hacen lo que pueden para que su temporada tenga algo que ver con las anteriores, pero sin mucho éxito.

La compañía estable sigue en su sitio, y cada miembro interpreta varios papeles. Jessica Lange hace todo lo posible por levantar la función, pero no hay manera humana de conseguirlo. Incomprensiblemente, AHS ha sido renovada para la temporada catorce, dando una oportunidad al señor Murphy de ponerse las pilas para que una de sus mejores creaciones no acabe en la infamia más absoluta, pero no sabemos si la aprovechará.

La cosa empieza con un fisioterapeuta de Nueva York que acepta trabajar a domicilio para un señor viejísimo al que cuida, a su manera, el ama de llaves que interpreta Lange. Al mismo tiempo, en un lugar indeterminado, un aquelarre de brujas comandado por Sara Paulson prepara algo terrible que no acaba de quedar muy claro. De repente, empiezan a aparecer famosos serial killers que confluyen en la casa del viejo, que a estas alturas ya hemos identificado como un vampiro.

Una trama convulsa

Uno aguanta los tres primeros capítulos pensando que ese caos llevará a alguna parte, pero solo conduce a más caos. El guion es espantoso, los actores hacen lo que pueden, el presupuesto es más que razonable, pero el conjunto es un espanto que no merece formar parte de la franquicia AHS. Ryan Murphy trabaja más de la cuenta, delega en el primero que encuentra y muestra un indudable favoritismo entre sus creaciones.

Dejando aparte los resultados, muy discutibles, puso todo su amor y su interés en The Shards, adaptación de la novela homónima de Bret Easton Ellis, descuidando, diría yo, proyectos más viejos de los que tal vez se había cansado.

De hecho, lleva haciendo lo mismo toda la vida: recordemos cómo se cargó su excelente serie Nip/Tuck, una de sus primeras producciones, con las últimas dos temporadas, que eran infames. Con respecto a AHS 14, tanto puede enmendarse como perseverar en el hundimiento de la serie. Wait and see.