El escritor Javier Cercas, en la entrevista con 'Letra Global'

El escritor Javier Cercas, en la entrevista con 'Letra Global' SIMON SÁNCHEZ SERRANO

Letras

Javier Cercas: “Lo que muestra 'Soldados de Salamina' es que el pasado es una dimensión del presente sin la cual estamos mutilados"

El escritor señala, tras 25 años de la publicación de la novela, que la literatura “se dedica a entender y eso no es justificar, es darnos los instrumentos para no repetir errores”

También: Javier Cercas, el ciudadano comprometido

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Un cuarto de siglo. Algo asombroso, porque aquel libro sigue muy vigente. No se ha dejado de leer ni de reeditar. Y ahora con una nueva edición, a cargo de Penguin Random House, que incluye un epílogo del propio autor. Es Javier Cercas, que se dio a conocer al gran público con Soldados de Salamina, y provocó un auténtico terremoto.

En solo dos años se publicaron 27 ediciones. La primera contó con una tirada de 6.000 ejemplares, algo inaudito para Cercas, a quien solo leían, como él dice, sus hermanas "y no todas". Los españoles descubrieron al jerarca falangista Sánchez Mazas, que se había salvado de la muerte porque un soldado no quiso disparar. Esa mirada entre los dos, entre el miliciano y el falangista, la búsqueda del soldado Miralles, --la recuperación de la memoria--, es el material que el lector se encuentra en una novela que rompió todos los moldes mucho antes de que se aprobara en España la ley de memoria histórica, en 2007.

Cercas, en esta entrevista audiovisual con Letra Global, reflexiona sobre aquel fenómeno, convencido de algo que ha centrado toda su creación literaria. “Lo que muestra Soldados de Salamina es que el pasado es una dimensión del presente sin la cual estamos mutilados".

El pasado forma parte “de nuestras vidas”, incide Cercas, que recuerda que a finales de 2000, cuando le entrega el manuscrito a la editora Beatriz de Moura, ella le advierte que la Guerra Civil “es un tema liquidado”, que sólo podrá interesar a los mayores de 70 años.

Pero se equivocó. Había algo latente en la sociedad española, que la llevó a devorar un libro lleno de matices, pero escrito también con la voluntad de llevar el pasado al presente.

El éxito masivo llegó por el boca a oreja, pero no por los críticos literarios. "Los grandes críticos, cuando llega un bestseller, empiezan a ser reticentes o a despreciarlo", explica Cercas, señalando un patrón que ha marcado su carrera: sus libros cosechan los grandes premios en el extranjero (como el Booker o el Foreign Fiction Prize) mientras que en España el reconocimiento institucional ha sido más esquivo.

Pero, ¿qué supuso Soldados de Salamina? ¿Qué papel reivindica para la propia literatura? "Vivimos en un tiempo en que la literatura se está volviendo otra vez pedagógica y propagandística. Y eso es la anti-literatura", sentencia el escritor.

Para Javier Cercas, la novela es el reino de la ironía y la ambigüedad. Y pone como ejemplo al Quijote: un loco que es, a la vez, el hombre más lúcido del mundo. "La literatura no se dedica a decirle a la gente lo que tiene que pensar. Si no te saca de tus casillas, no sirve para nada", añade.

Javier Cercas, en la entrevista con 'Letra Global'

Javier Cercas, en la entrevista con 'Letra Global' SIMON SÁNCHEZ SERRANO

El éxito de la novela se debe a una cuestión “azarosa”. Se trata de una conjunción que en 2001 se produjo de una forma llamativa: “Lo explica un autor norteamericano, y es que esos éxitos se deben a una conjunción que yo considero azarosa entre las obsesiones de un escritor y las necesidades públicas de una sociedad”.

Y eso sucedió: la mirada de un miliciano republicano que salva la vida a un ideólogo falangista. Eso obsesionó a Cercas, de la misma manera que se preguntó por qué tres hombres no se lanzaron al suelo durante el tiroteo del 23F, lo que dio pie a Anatomía de un instante, su gran obra sobre la transición.

Un instante durante la entrevista de 'Letra Global' con Javier Cercas

Un instante durante la entrevista de 'Letra Global' con Javier Cercas SIMON SÁNCHEZ SERRANO

Cercas se explica, razona, ofrece el matiz. Y hace suyo el reciente comentario del cineasta Pedro Almodóvar, quien ha asegurado que los que gozan de un altavoz público no pueden quedarse callados a la hora de hablar sobre la polis, sobre los asuntos públicos. Callarse sería, por tanto, “ser un colaboracionista”. Para el autor de Soldados de Salamina “la idea del escritor en la torre de marfil es una trampa para papanatas”. Por tanto, “la política es cosa de todos, si no dices nada sobre lo que pasa en Ucrania o Irán, estás colaborando con los que bombardean”.

Aquella novela que apelaba a la memoria histórica de los españoles, enfrentados en dos bandos durante la Guerra Civil, supuso un interés inusitado por el pasado que “siempre está presente”, a juicio de Cercas. No únicamente en España. En todos los países. “En España somos muy normalitos, somos como cualquier otro país, con una herencia mala y con una herencia buena. La cuestión es cómo digerimos esa herencia mala”, afirma.

La reflexión sobre Soldados de Salamina da pie a conversar de Anatomía de un instante, el libro sobre la transición. Cercas sugirió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que desclasificara los archivos sobre el 23F. Y lo conocido hasta ahora, tras esa desclasificación, no invalida para nada lo que él aportó en su obra. "La teoría de la conspiración del golpe de Estado es que quien lo montó fue el Rey. Mi trabajo se hizo bien y se ha demostrado que no hay nada oculto que cambie lo fundamental".

Javier Cercas, en la entrevista con 'Letra Global'

Javier Cercas, en la entrevista con 'Letra Global' SIMON SÁNCHEZ SERRANO

Tanto en un caso como en el otro, en esa indagación sobre el pasado, Cercas insiste en que “la literatura se dedica a entender y eso no es justificar, es darnos los instrumentos para no repetir errores”.

La posición firme, como creador literario y como ciudadano, lleva a Cercas a señalar una paradoja sobre la receptividad de su trabajo. "En 2009 me acusaron de antisistema por decir que el Rey había cometido errores; ahora me acusan de ser prosistema".

La nueva edición de 'Soldados de Salamina' para conmemorar sus 25 años

La nueva edición de 'Soldados de Salamina' para conmemorar sus 25 años

Para el escritor, la transición ha supuesto para la izquierda, o para una parte de ella, lo mismo que el 11M, con los atentados de Atocha, para la derecha. "Para la izquierda, el Rey tuvo que ver con el golpe de Estado, para la derecha lo que sucedió el 11M estuvo relacionado con Zapatero y Rubalcaba y por ETA". En los dos casos, alentar esas teorías, es para Cercas "una irresponsabilidad".

Pero, entonces, ¿dónde está España? ¿Es una democracia desde todos los aspectos? Cercas insiste en buscar la verdad. Se considera "insatisfecho" con la democracia española, pero entiende que todas son mejorables. "La democracia perfecta no existe, eso es una dictadura". Y reclama que toda la sociedad se implique en su mejora.

Si la obra de Cercas es la búsqueda del matiz, de "entender, lo que no significa justificar", la transición se debe ver hoy como "un empate de impotencias" donde ninguna de las dos partes tenía fuerza suficiente para imponerse totalmente a la otra.

Con Soldados de Salamina en primer término, Javier Cercas insiste en esa idea del pasado, como algo que forma parte de las vidas de los presentes. Y señala la impronta que dejó la Guerra Civil. Para el escritor duró mucho más que tres años. Duró hasta 1981, con el golpe de Estado. "Jurídicamente, el conflicto terminó en 1978, pero simbólicamente lo hizo en 1981, con el fracaso del golpe".