Detalle de la portada de la novela de Brugués Mitjans, Los herederos de la codicia
La relación adicta y peligrosa con el dinero de una familia de la burguesía catalana
La escritora Brugués Mitjans plasma en 'Los herederos de la codicia' una historia de una saga familiar con un pasado oculto en la Barcelona de los años de la pandemia
Una relación de adicción al dinero, de codicia, con el ardor de quien no ve más allá, una historia de una saga familiar en la Barcelona de los años de la pandemia con un secreto que, tras desvelarse, lo cambiará todo.
Es lo que ha planteado la escritora Brugués Mitjans en Los herederos de la codicia (en castellano y en catalán en el original, ‘Els hereus de la cobdícia’, en RBA) con una trama tejida con precisión, que mantiene la tensión y atrapa al lector, con giros inesperados a la manera de un thriller de altura.
Brugués Mitjans (Gavà, 1964) es abogada de la Generalitat, miembro del Cos d’Advocacia de la Generalitat, coautora de libros especializados en temas jurídicos, pero acaba de publicar su tercera novela, Los herederos de la codicia, después de su debut como novelista en 2015, con El ventall finès (Tres i Quadre), y una segunda novela en 2021, Quan el destí conspira a favor teu (Europa Ediciones).
La escritora y abogada Brugués Mitjans
La indagación de Brugués Mitjans es profunda. Plantea esa relación complicada con el dinero. ¿Cómo nos relacionamos con ello, qué estamos dispuestos a realizar para conseguirlo? La trama de la escritora funciona como un reloj, con personajes con una enorme fuerza, principalmente los femeninos, como Maite y Carmen, que dejan entrever la influencia de escritoras como Jane Austen.
La burguesía catalana, una familia de renombre, aparece retratada con exactitud en la novela. Esas sagas que han acumulado un enorme patrimonio, primero con industrias solventes, que aportaron unos recursos con los que se podía entrar en otros ámbitos, como el inmobiliario.
Administrar una patrimonial
Las generaciones posteriores viven de las rentas de esas inversiones, y aparecen las luchas por alcanzar una parte más grande del pastel, los recelos y los odios, que incitan, incluso, a querer asesinar al patriarca para resolver ya la parte más suculenta de la herencia.
Sin embargo, la autora compone un mosaico más complejo. Las relaciones de poder se mezclan con los sentimientos, con las relaciones de amor, que siempre surgen sin avisar.
La autora de Los herederos de la codicia, como abogada de la Generalitat, conoce bien el paño: la arquitectura legal de una herencia, los trámites para salvaguardar una sociedad patrimonial, los requisitos que puede pedir un banco suizo para permitir una determinada transferencia.
El lector verá colmados sus deseos: ver a través del agujero de la cerradura cómo se maneja una familia con un enorme patrimonio para cesar al administrador de una patrimonial, porque ha traspasado dinero a otra empresa y quiere adquirir, por ejemplo, un yate para su satisfacción personal.
Portada de la novela de Brugués Mitjans
Pero, ¿qué sucede en la novela, qué revela su autora? La codicia, ¿es algo que todos persiguen? ¿Quién es el codicioso, aquel que no tiene nada, o el que cree que no tiene nada, que su vida no le ha llenado nunca, que se siente insatisfecho, y quiere más y más dinero?
Los miembros de esa familia, que controla el patriarca, Carles Torras, buscarán ese dinero, a pesar de gozar de una vida regalada. Viven de la sociedad patrimonial que explota los inmuebles adquiridos. Pero sucederán hechos inesperados, con homicidios y suicidios.
Y con drogas y alcohol, todo en la Barcelona más burguesa de los años de pandemia, con la presencia, todavía, de mascarillas.
Gestionar un patrimonio
El dedo en la llaga que coloca la autora guarda relación con un asunto de clase. Esa burguesía, ¿cómo ha tratado al servicio? El paternalismo surge en la novela, pero también la entereza y el aplomo de unas generaciones que, desde posiciones económicas modestas, saben cómo manejar determinadas situaciones. Es el caso de Carmen, una mujer joven que vive en la Zona Franca, que muestra determinación, que sabe dónde está y cómo quiere estar.
Una mujer angustiada por su hermano, Pedro, que será clave en la novela, una especie de héroe antisistema fascinado también, como la alta burguesía, por el dinero.
Con reminiscencias de Mirall trencat, de Mercè Rodoreda, y con trazos de Jane Austen, Brugués Mitjans incide en lo perverso que supone la codicia, y en la forma en la que cada personaje se relaciona con el dinero.
El patriarca gestiona el patrimonio con inteligencia, ayudado del nieto de su hermana, Josep, que mantiene ese criterio, y que tiene claro que el dinero debe servir para poder compartir experiencias, para disfrutarlo, pero con sensatez.
Otros personajes, los primos de Josep, como Jordi o Glòria, gozarán de un dinero que siempre han tenido y el exceso será algo común. Josep es el hijo de Enric, que, a diferencia de sus hermanos, Jordi y Glòria, tendrá claro que en la vida hay que tener un cometido, y acabará siendo catedrático de Historia, sin dilapidar la parte del patrimonio del que goza.
Rico, pero vacío
Pero el padre de todos ellos, Manuel Miralles, que es el cuñado de Carles, --casado con Eulàlia, fallecida y hermana de Carles, aunque esa relación familiar será distinta al final de la novela--es el símbolo de la codicia, de alguien que quiere aparentar, y que sólo aspira a aprovechar al máximo todo el patrimonio de la que fuera su mujer.
La novela sube de temperatura, con el último tercio de un enorme interés, con relaciones familiares inesperadas. Todo está orquestado, tejido con cautela y con enorme precisión por parte de la autora.
El otro personaje de altura será Lluïsa, la ex mujer de Carles, con un pasado turbio, que mantiene una relación con Manuel, quien sólo la quiere como trofeo para exhibir y para alcanzar una parte del patrimonio del patriarca, Carles Torras.
Presentación en Casa del Libro
¿Quién es el más codicioso? La novelista constata que, en realidad, es quien se siente en falso, aunque pueda vivir de forma cómoda, quien tiene la necesidad de aspirar a más, y maniobra para alcanzar sus objetivos, con una vida vacía, sin ningún sentido.
A través de esos personajes, --con el misterio de un nombre, María, que cobra sentido en la parte final y que ordenará todas las relaciones familiares-- la historia engancha al lector.
Brugués Mitjans retrata de forma magistral una familia poderosa de la burguesía catalana, con prácticas muy comunes: de la industria al inmobiliario, y a vivir de los alquileres de esos edificios, repartidos por toda la ciudad, y siempre con secretos del pasado que acaban emergiendo.
La novela de Brugués Mitjans se presenta este miércoles 11 de marzo a las 19.00 horas en la librería Casa del Libro, en Rambla Catalunya 37.