El interior del Museo Thyssen-Bornemisza

El interior del Museo Thyssen-Bornemisza Archivo fotográfico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

Artes

La expansión de la Thyssen hacia el futuro

Un esfuerzo de inteligencia operativa y visión de futuro: el Thyssen se expande al Palacio de Cristal y Franceska Thyssen le regala más de un centenar de obras de su colección

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La noticia de la semana, en términos de cultura, es la expansión sin precedentes, tanto en espacio como en volumen de obras de alta calidad, del museo Thyssen, ubicado en el paseo del Prado de Madrid. Así lo recoge estos días la prensa generalista.

Claudio Tornamira explicaba ayer en El independiente que “el ecosistema cultural madrileño asiste a lo que ya se describe como una de las operaciones culturales más importantes de Europa en los próximos años, un movimiento tectónico que redefine el eje museístico del paseo del Prado”.

La Fundación Thyssen, creada a partir de la caudalosa colección particular del barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza (a “Heini Thyssen”), que a finales de los años ochenta del pasado siglo la prestó y luego vendió al Estado, valiosa no sólo por sí misma sino también por los huecos que venía a cubrir en la oferta del museo del Prado y el Reina Sofía, es ya un museo perfectamente consagrado y autosuficiente de pintura histórica y del siglo XX.

Pero “museo” tiene una rima demasiado fácil con “mausoleo”. Para darle vitalidad y pulso a la Thyssen le faltaba —además de espacio físico— una fuerte proyección hacia las inquietudes, las estéticas y los retos de la contemporaneidad que estuviera a la altura de su patrimonio.

Esto último era bien difícil, entre otros motivos porque los estatutos del museo vetan la incorporación de obra que no proceda precisamente de la familia del difunto barón. La operación que se anunció esta semana salva elegantemente este escollo.

Un generoso regalo

Para que este complejo “movimiento tectónico” llegase a buen puerto ha habido que conciliar intereses diversos, o, dicho de otro modo, se han tenido que alinear varios astros. La mayor hacedora del proyecto es la misma Franceska Thyssen (hija del barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza y de su tercera esposa, la modelo neozelandesa Fiona Campbell-Walter).

Que, si ya tiene prestadas gratuitamente al museo numerosas obras de arte clásico de su colección particular, ahora regala al Estado, sin retribución económica de ninguna especie, buena parte de la fabulosa colección de arte contemporáneo de su Fundación (TBA21), que sigue en expansión mediante el mecenazgo, las compras y los encargos, y presta otra buena parte a largo plazo, también gratis et amore.

Ha sido fundamental para hacerlo contar con la sintonía y complicidad de Tita Cervera, viuda del barón, y de su hijo Borja, figuras decisivas en el patronato del museo.

Segunda sede

Al mismo nivel de responsabilidad ha estado el valenciano Arcadi España, ministro de Hacienda del actual Gobierno: Hacienda es la propietaria del suntuoso edificio que albergará la segunda sede del museo, conocido —entre otros nombres— como “Palacio de Hielo”, situado detrás el hotel Palace, a tres minutos de aquel y que llevaba muchos años cerrado, sin utilidad pública y deteriorándose.

El ministerio también correrá a cargo de la rehabilitación (que se prolongará durante cinco años) del edificio, que simultáneamente albergará la sede de la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

La verdad es que el origen físico de los mandatarios es un dato de relativa importancia, y si me apuras puede ser hasta estúpido comentarlo, pero a título de curiosidad reseñamos que dos de los catalizadores fundamentales de esta operación museística tan madrileña como española y europea son barceloneses.

El ministro de Cultura y diplomático en excedencia Ernest Urtasun, y su brazo derecho Jordi Martí, que antes de ocupar la subsecretaría en el ministerio había sido teniente de alcalde del área de cultura en el ayuntamiento de su ciudad natal.

El trabajo del periodista a menudo es áspero y —especialmente en épocas tan convulsas—, centrado en la crítica a las autoridades y a los poderosos; por eso mismo no podíamos dejar pasar la ocasión de celebrar un esfuerzo de inteligencia operativa y visión de futuro como el que han protagonizado las personas arriba mencionadas.