Jorge Javier Vázquez está harto de todas las críticas que recibe haga lo que haga. Ante esta situación, asegura que va a tomar el ejemplo de Mila Ximénez, quien “tiene ganas de correrse una juerga de toma pan y moja”.

La colaboradora se molestaba en su día cuando la señalaban por “su gusto por el gin-tonic” y ahora, no tiene miedo de reconocer que tiene ganas de fiesta. “Cuántos sofocos nos hemos llevado por idioteces y cuando la vida nos da una hostia que nos cruje pensamos en la cantidad de energía que hemos desaprovechado por culpa del qué dirán”, señala el presentador.

Fotos polémicas

Él no ha sido una excepción, en su día, le molestó que se hicieran publica unas fotografías en las que se le ve “muy perjudicado” en una discoteca. Ahora que no puede hacerlo ya está pensando en montarse otra noche loca, confiesa. Todo para complacer a sus haters, subraya.

“Cada vez que las veo pienso que debo renovarlas, que cuando esto acabe haré como Mila: celebrarlo como si no hubiera un mañana encima de la barra de un bar. Sudado, con la ropa rota y los ojos mirando exactamente a Camboya”, adelanta.

Sarcasmo

El de Badalona asevera que no lo hará por gusto, sino por toda esa gente que quiere ridiculizarle y lo hace con las citadas fotos. “Necesito darles munición, fondo de armario, bibliografía. Soy un ser de luz y siempre pienso en los demás”, lanza con tono sarcástico en Lecturas.

Lo cierto es que, desde hace unos meses, el periodista no deja de fantasear en todo lo que va a hacer cuando pase la pandemia, que lo tiene desesperado. De hecho, subraya que lo más “excitante” que ha hecho recientemente desayunar un cruasán y un donut de chocolate. “Sí, lo sé, una temeridad”, concluye con humor.