El castillo medieval del siglo XIV convertido en una masía tradicional catalana, el castillo de Vilarnadal

El castillo medieval del siglo XIV convertido en una masía tradicional catalana, el castillo de Vilarnadal EMPORDÀ TURISME

Historia

El castillo medieval del siglo XIV convertido en una masía tradicional catalana: guerras, saqueos, incendios y cultivos

La fortaleza protege ahora cultivos y cosechas en el interior del Empordà

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Fue levantado para resistir la guerra, sufrió saqueos e incendios a lo largo de los siglos y terminó encontrando su razón de ser lejos de las armas, entre campos y cultivos.

La historia de esta fortaleza medieval catalana es también la de un territorio marcado por los conflictos y la capacidad de adaptación. Un castillo del siglo XIV, situado en el interior del Empordà (Girona) que dejó atrás su función militar para convertirse en una masía tradicional, integrada en el paisaje y en la vida rural.

Durante siglos, el edificio fue testigo directo de enfrentamientos armados, ocupaciones extranjeras y episodios de violencia propios de una tierra fronteriza.

Hoy, del Castell de Vilarnadal solo queda su silueta, un relieve que habla de continuidad agrícola y de una transformación silenciosa que ha permitido que llegue hasta nuestros días.

Una casa fuerte

Lo curioso es que, aunque se le conoce como castillo, nada recuerda a una fortaleza clásica. Su aspecto es más bien el de una casa fuerte fortificada, una tipología habitual en determinadas zonas de Cataluña entre los siglos XIV y XV.

Es cierto que nunca fue una gran fortaleza roquera, sino más bien una residencia señorial. Eso sí, siempre estuvo pensada para proteger a sus habitantes, controlar el entorno inmediato y asegurar la explotación agrícola en tiempos de inestabilidad.

Fortaleza original

La estructura original del Castell de Vilarnadal presenta una planta rectangular, ampliada y reformada con el paso del tiempo. Conserva dos torres circulares con troneras y espilleras, adaptadas al uso de armas de fuego tempranas, así como una torre rectangular integrada en el cuerpo principal.

La entrada original, situada en el lado de poniente, estaba protegida por un matacán y coronada por un escudo heráldico con seis cruces, tres en la parte superior y tres en la inferior.

El conjunto estuvo rodeado por un recinto exterior defensivo, hoy desaparecido o absorbido por construcciones posteriores, que reforzaba su carácter militar en un contexto de conflictos recurrentes.

El castillo de Vilarnadal

El castillo de Vilarnadal WIKIPEDIA

Orígenes nobiliarios

La construcción del Castell de Vilarnadal se sitúa entre los siglos XIV y XV, aunque el lugar aparece documentado con anterioridad, lo que apunta a la existencia de un dominio señorial previo.

La fortaleza se vincula probablemente a la familia Rocabertí, uno de los linajes nobiliarios más influyentes del Empordà medieval, que habría impulsado una función más residencial que estrictamente defensiva.

Reformas

Las principales reformas se produjeron en el siglo XV, en un período marcado por la llamada Guerra Civil Catalana (1462-1472), cuando se erigieron y reforzaron buena parte de las estructuras defensivas.

Aunque no hay constancia de ataques directos contra el castillo, el clima de inseguridad generalizada explica su refuerzo, anticipándose así a los conflictos que llegarían en los siglos posteriores.

Saqueos, incendios y ocupaciones extranjeras

A partir del siglo XVII, la fortaleza quedó atrapada en los grandes conflictos internacionales derivados de la condición fronteriza del territorio.

Durante las Guerras del Rosselló, la zona fue ocupada de forma reiterada por tropas francesas y, en 1677, se documenta un enfrentamiento entre fuerzas francesas y españolas frente al castillo.

El episodio más devastador llegó a finales del siglo XVIII, durante la Guerra Gran (1793-1795). El edificio fue ocupado por los republicanos franceses, saqueado e incendiado, marcando un punto de inflexión en su historia.

Años después, durante la Guerra del Francés (1808-1814), volvió a ser ocupado por tropas napoleónicas. Tras estos episodios, la fortaleza perdió definitivamente su valor militar: las guerras habían dejado cicatrices visibles en el edificio y habían agotado su función defensiva.

El giro definitivo

Con el fin de los grandes conflictos, el castillo inició una nueva etapa. Dejó de mirar a la guerra y se orientó al campo.

El edificio fue transformado en un casal de explotación agrícola, y sus espacios interiores se adaptaron para convertirse en almacenes, viviendas y dependencias productivas.

Defensa de las cosechas

Este cambio de uso fue clave para su supervivencia. Allí donde otros castillos quedaron abandonados, la actividad agraria permitió mantener la estructura y dar continuidad a la vida del edificio.

Los muros que antes protegían de ataques comenzaron a servir para resguardar cosechas y herramientas.

El castillo de Vilarnadal

El castillo de Vilarnadal WIKIPEDIA

En 1866, la propiedad fue adquirida por el hacendado figuerense Rafael Jordà i Pont, permaneciendo en manos de sus descendientes hasta 1964, cuando pasó a los parceros Joan Pagès y su esposa, quienes continuaron con su explotación agrícola.

A pesar de que hoy es una auténtica masía, el edificio medieval sigue siendo conocido como el Castell de Vilarnadal.

Patrimonio local

Situado en el núcleo de Vilarnadal, dentro del municipio de Masarac (Alt Empordà), se trata de una propiedad privada, no visitable de forma regular. Aun así, está catalogada como bien de interés patrimonial local.

Su valor no reside en la monumentalidad, sino en lo que representa: un ejemplo de cómo un castillo medieval pudo sobrevivir a guerras, saqueos e incendios gracias a su reconversión en una masía agrícola.