El AMB proyecta ciudades verdes e inclusivas. La futura reordenación de la avenida Alfons XIII de Badalona es un ejemplo
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La metrópolis del futuro ya está aquí: el modelo de ciudad que impulsa el AMB
Frente al cambio climático, la crisis de acceso a la vivienda y la necesidad de ciudades más saludables, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) desarrolla una red de proyectos que combina descarbonización, innovación social, arquitectura de calidad y renaturalización del territorio
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¿Cómo deben ser las ciudades del futuro? La pregunta ya no admite respuestas teóricas. El cambio climático, la dificultad para acceder a una vivienda asequible, la necesidad de recuperar espacios naturales o la creciente demanda de entornos urbanos más saludables obligan a actuar ahora.
Esa transformación ya está en marcha en el Área Metropolitana de Barcelona (AMB). Detrás de decenas de proyectos repartidos por distintos municipios existe una estrategia común que busca construir una metrópolis más verde, inclusiva, resiliente y preparada para los retos de las próximas décadas.
Recreación del futuro Parc Fluvial Masot, en Ripollet
Sostenibilidad, arquitectura, cohesión social y paisaje
La sostenibilidad, la calidad arquitectónica, la cohesión social y el paisaje son los cuatro ejes que articulan esta transformación. Desde la vivienda pública hasta los espacios fluviales, pasando por equipamientos, plazas, calles y grandes infraestructuras metropolitanas, el objetivo es construir una red de espacios, servicios y corredores ambientales capaz de mejorar la vida cotidiana de las personas y fortalecer el territorio frente a los desafíos ambientales y sociales del siglo XXI.
Las ciudades llevan años enfrentándose a desafíos cada vez más complejos. La emergencia climática, la presión demográfica, el acceso a la vivienda o la necesidad de reducir desigualdades exigen nuevas respuestas. Ya no basta con construir infraestructuras o levantar edificios; el reto consiste en crear entornos capaces de mejorar el bienestar colectivo y adaptarse a un futuro incierto.
Estos cuatro ejes se complementan y refuerzan mutuamente. La sostenibilidad implica construir ciudades más eficientes, saludables e inclusivas; la calidad arquitectónica contribuye al bienestar colectivo; la cohesión social se materializa en vivienda asequible, equipamientos y espacios de encuentro; y el paisaje actúa como elemento estructural de conexión entre naturaleza y ciudad.
En conjunto, estos proyectos configuran una nueva infraestructura metropolitana formada por espacios públicos, equipamientos, vivienda asequible y corredores ambientales que conecta municipios, mejora la calidad de vida y fortalece la capacidad de adaptación del territorio.
Arquitectura al servicio de las personas
La arquitectura metropolitana ha evolucionado profundamente durante los últimos años. Los nuevos proyectos priorizan la creación de espacios capaces de favorecer las relaciones sociales, fomentar la convivencia y responder a las necesidades reales de quienes los habitan. Esta visión está presente tanto en la vivienda pública como en los equipamientos y en la transformación del espacio público.
La innovación social se ha convertido en una herramienta fundamental para conseguirlo. Los espacios compartidos, las nuevas tipologías residenciales o los proyectos intergeneracionales muestran cómo la arquitectura puede contribuir a afrontar fenómenos cada vez más presentes, como la soledad no deseada o la fragmentación social.
Equipamientos, vivienda pública y espacio público comparten un mismo objetivo: reforzar la cohesión social y ampliar las oportunidades de acceso a servicios, vivienda y espacios de relación en todo el territorio metropolitano.
La nueva arquitectura se pone al servicio de las personas, con menos pasillos y más zonas abiertas
Los espacios públicos se diseñan para favorecer el encuentro, mejorar la accesibilidad y promover la vida comunitaria. Del mismo modo, las promociones de vivienda protegida y los proyectos de rehabilitación residencial contribuyen a garantizar el acceso a la vivienda, impulsar nuevas formas de convivencia y ofrecer respuestas a colectivos con necesidades específicas.
El objetivo es construir barrios más inclusivos, donde calidad arquitectónica, sostenibilidad y cohesión social formen parte de una misma estrategia de transformación urbana.
La descarbonización como eje estratégico
La otra gran transformación tiene que ver con la sostenibilidad. Reducir emisiones, disminuir el consumo energético y adaptarse a los efectos del cambio climático forman parte ya de cualquier actuación impulsada por el AMB.
La descarbonización no es una línea de trabajo más, sino un criterio transversal que condiciona desde la elección de materiales hasta la orientación de los edificios, la gestión del agua o el mantenimiento futuro de espacios públicos y equipamientos.
Todos los proyectos y obras de espacio público, vivienda e infraestructuras impulsados por el AMB incorporan criterios de sostenibilidad y descarbonización desde la fase de concepción hasta su ejecución. Esta estrategia se articula a través del Protocolo de Sostenibilidad de Proyectos y Obras del AMB y el IMPSOL, presentado públicamente en 2024 tras varios años de aplicación en proyectos piloto.
La guía establece 19 criterios ambientales destinados a mitigar el cambio climático y adaptar el territorio metropolitano a sus efectos, cada vez más visibles, como la escasez de agua, los episodios de calor extremo o la pérdida de biodiversidad. Sus objetivos son reducir la demanda energética y las emisiones de CO₂, impulsar las energías renovables, fomentar la economía circular, mejorar la gestión del agua y aumentar la presencia de naturaleza en la ciudad.
Los nuevos proyectos incorporan además soluciones bioclimáticas, sistemas de ventilación natural, recuperación de aguas pluviales y materiales con menor huella ambiental. La finalidad es crear espacios menos dependientes de la energía, más resilientes frente al cambio climático y mejor integrados en las condiciones naturales del entorno.
Exposición Espacio Público: futuro inmediato
Esta visión de ciudad encuentra una de sus mejores expresiones en la exposición Espacio Público: Futuro Inmediato, impulsada por el AMB en el marco de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026.
La muestra no plantea un ejercicio de imaginación sobre cómo serán las ciudades dentro de medio siglo. Habla de actuaciones que ya están en marcha. De proyectos reales que permiten entender cómo está cambiando el territorio metropolitano.
La exposición, que se podrá visitar hasta el 25 de octubre, propone una reflexión sobre la transformación del espacio público y el papel que juega la arquitectura en la construcción de ciudades más habitables.
Un grupo de personas visita la exposición Espacio Público: Futuro Inmediato
El recorrido expositivo gira alrededor de grandes retos urbanos. Entre ellos destacan la adaptación al cambio climático, la mejora de la movilidad sostenible, la recuperación de espacios naturales, la regeneración de barrios, la creación de vivienda asequible o la necesidad de reforzar los servicios públicos.
Lejos de ofrecer respuestas abstractas, la exposición muestra ejemplos concretos que ilustran cómo estos desafíos están siendo abordados desde el urbanismo y la arquitectura. El mensaje de fondo es rotundo: la transformación metropolitana ya no es una cuestión de futuro. Está ocurriendo ahora mismo.
Jaume Collboni, alcalde de Barcelona y presidente del AMB, durante su visita a la exposición
Principales actuaciones y obras en marcha
Los principios que definen la estrategia territorial metropolitana se materializan en numerosos proyectos repartidos por distintos municipios.
Todos ellos responden a una misma lógica: mejorar la calidad de vida de las personas mientras se refuerza la resiliencia ambiental del territorio.
Mapa de Actuaciones del AMB
El Pont del Petroli: recuperar un símbolo
Pocas infraestructuras representan tan bien la capacidad de adaptación como el Pont del Petroli de Badalona. Tras quedar gravemente dañado por el temporal Gloria en 2020, el emblemático puente afronta una reconstrucción integral que permitirá recuperar uno de los espacios más queridos del litoral metropolitano.
Pero la actuación, que tendrá un coste de más de 4 millones de euros, va mucho más allá de una simple reparación. El nuevo diseño incorpora criterios de resiliencia climática que permitirán soportar fenómenos meteorológicos mucho más intensos. La nueva plataforma final ha sido concebida específicamente para resistir el impacto de grandes temporales y reducir la presión del oleaje sobre la estructura. Se trata de una intervención que combina memoria histórica, innovación técnica y adaptación climática.
Pont del Petroli, en Badalona
Can Maragall: patrimonio vivo para la ciudadanía
La rehabilitación de la antigua masía de Can Maragall, en Cornellà, representa otra forma de entender la transformación urbana. El proyecto recupera un edificio histórico para devolverlo a la ciudadanía y convertirlo en un equipamiento plenamente integrado en el espacio público. La intervención apuesta por rescatar la esencia original de la construcción, respetando tanto sus sistemas constructivos como su comportamiento climático tradicional.
Muros de gran inercia térmica, ventilación cruzada, aprovechamiento de la luz natural y estrategias pasivas vuelven a cobrar protagonismo en una actuación que demuestra que la sostenibilidad también puede encontrarse en la arquitectura histórica.
Antigua masía de Can Maragall, en Cornellà
Can Trinxet: patrimonio industrial con nuevos usos
En L'Hospitalet, las antiguas naves de Can Trinxet experimentarán una segunda vida. La rehabilitación, cuyo coste alcanzará casi 2,89 millones de euros, permitirá albergar una nueva oficina de atención ciudadana y la sede del Distrito III, combinando conservación patrimonial y modernización administrativa.
El proyecto incorpora, además, una nueva plaza pública concebida como refugio climático, con abundante vegetación y espacios de estancia. La actuación refleja cómo los antiguos espacios industriales pueden convertirse en equipamientos contemporáneos sin perder su identidad histórica.
Antiguas naves de Can Trinxet, en L'Hospitalet
El nuevo Polideportivo Riu Sec
En Cerdanyola del Vallès se está construyendo uno de los equipamientos deportivos más importantes de los últimos años. El complejo, cuya inversión ronda los 8,7 millones de euros, incluirá pabellón deportivo, piscina cubierta, espacios verdes y nuevos recorridos peatonales.
La sostenibilidad vuelve a ser uno de los elementos centrales del proyecto. La iluminación natural, la ventilación cruzada, el uso de energía fotovoltaica, la reutilización de aguas pluviales y la cubierta ajardinada permitirán reducir significativamente el consumo energético y mejorar el confort de los usuarios.
Pabellón polideportivo de Riu Sec, en Cerdanyola del Vallès
La transformación de la avenida Alfons XIII
La remodelación de la avenida Alfons XIII, en Badalona, constituye uno de los ejemplos más visibles de renaturalización urbana. La intervención convertirá una vía tradicionalmente dominada por el tráfico rodado en un eje mucho más amable para peatones y ciclistas. Las aceras crecerán, se incorporarán nuevos carriles bici, aumentará la presencia de vegetación y se mejorará la conectividad entre barrios históricamente separados.
Las obras tienen un presupuesto de cerca de 6 millones de euros y afectarán a una superficie de 23.500 metros cuadrados. No se trata únicamente de una mejora estética. La actuación busca reducir emisiones, aumentar la calidad ambiental y reforzar la cohesión urbana.
Recreación de la futura reordenación de la avenida Alfons XIII, en Badalona
Nuevas políticas de vivienda (AMB - IMPSOL)
Si el espacio público constituye la gran infraestructura colectiva de la metrópolis, la vivienda representa su principal infraestructura social. Es allí donde se materializan muchas de las políticas destinadas a reducir desigualdades, garantizar derechos y construir comunidad.
La vivienda constituye una de las principales herramientas de cohesión social del modelo metropolitano. Las promociones impulsadas por el AMB a través del IMPSOL reflejan una evolución profunda en la forma de entender la arquitectura residencial. Ya no se trata únicamente de construir viviendas asequibles, sino de crear entornos capaces de responder a las transformaciones sociales, demográficas y ambientales de la metrópolis contemporánea.
Algunas de las promociones actualmente en marcha en Molins de Rei, Montgat, Sant Boi de Llobregat, Sant Vicenç dels Horts o Viladecans ilustran esta evolución. Incorporan criterios de sostenibilidad, espacios comunitarios y nuevas tipologías residenciales orientadas a favorecer la convivencia, el bienestar y la adaptación a distintas formas de vida.
Proyecto de futuras viviendas en Montgat
Nuevas tipologías para nuevas formas de vivir
La innovación tipológica constituye uno de los rasgos más característicos del modelo AMB-IMPSOL. Las viviendas se diseñan desde criterios de flexibilidad, inclusividad y perspectiva de género. Frente a los modelos residenciales tradicionales, desaparecen los largos pasillos y se favorecen distribuciones más abiertas y adaptables, capaces de evolucionar con las necesidades de quienes las habitan.
Las cocinas, zonas de lavandería y otros espacios domésticos adquieren la misma calidad espacial que el resto de la vivienda y se conciben para facilitar un reparto más equilibrado de las tareas cotidianas.
Viviendas asequible en Camí de la Font de Sant Josep, en Sant Vicenç dels Horts
Las promociones incorporan además terrazas compartidas, salas polivalentes, lavanderías comunitarias y espacios de relación vecinal que amplían las posibilidades de uso más allá del ámbito privado. Esta visión resulta especialmente relevante en un contexto marcado por el envejecimiento de la población, la diversificación de los hogares y la necesidad de combatir situaciones de aislamiento.
Algunas promociones incorporan también fórmulas innovadoras como los clústeres habitacionales, formados por varias unidades privadas que comparten determinados espacios comunes. Este modelo favorece la convivencia y demuestra cómo la innovación arquitectónica puede contribuir a generar nuevas respuestas sociales.
Sostenibilidad desde el diseño
La sostenibilidad forma parte del proyecto desde las primeras fases de diseño. Las promociones metropolitanas incorporan estrategias de arquitectura pasiva destinadas a reducir el consumo energético y mejorar el confort interior, como la ventilación cruzada, los atrios bioclimáticos, las galerías climáticas o el aprovechamiento de la iluminación natural.
Además de optimizar el comportamiento energético durante la vida útil de los edificios, los proyectos buscan reducir las emisiones asociadas a su construcción mediante sistemas industrializados y materiales de bajo impacto ambiental, como estructuras de madera o bloques de tierra compactada.
Viviendas en Viladecans orientadas hacia el sol en su mayoría
La sostenibilidad incluye también la gestión eficiente del agua, la incorporación de vegetación y la mejora de la biodiversidad urbana, contribuyendo a crear entornos más saludables y resilientes.
Uno de los objetivos fundamentales del modelo residencial metropolitano es garantizar la capacidad de adaptación de las viviendas a lo largo del tiempo. La arquitectura deja de imponer formas de vida rígidas para ofrecer espacios versátiles que puedan responder a diferentes etapas vitales, estructuras familiares y necesidades cambiantes.
Infraestructuras y espacios fluviales
La renaturalización del territorio constituye otro de los pilares de la estrategia metropolitana. La naturaleza ha recuperado un papel protagonista dentro de la planificación metropolitana. Los ríos y espacios fluviales ya no son únicamente infraestructuras hidráulicas. Son corredores ecológicos, refugios de biodiversidad y espacios de encuentro ciudadano.
ReviuBesos i refugio de biodiversidad: devolver la vida al río y a la desembocadura
El proyecto ReviuBesòs representa una de las actuaciones ambientales más ambiciosas de los próximos años. Su objetivo es recuperar ecológica, social y paisajísticamente la desembocadura del río Besòs mediante soluciones basadas en la naturaleza.
Cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través de la cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) i el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs.
ReViuBesòs recuperará ecológica, social y paisajísticamente la desembocadura del río Besòs
Refugio de Biodiversidad en el río Besòs - Santa Coloma de Gramenet
La primera fase, iniciada en 2022, permitió la creación de un refugio de biodiversidad entre el pont Vell y Can Zam, con una inversión de 906.120,21 euros financiada por el AMB (70%), el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet (30%) y ayuda europea del FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional).
Se acaba de completar la segunda fase promovida por el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet, también con financiación de fondos europeos y el soporte técnico de AMB.
La iniciativa contempla la creación de nuevos humedales, la restauración de lagunas existentes, la recuperación de vegetación autóctona y la reorganización de los recorridos peatonales y ciclistas. Además, convierte la cuenca fluvial en un corredor ecológico imprescindible en la infraestructura verde y azul metropolitana, puesto que conecta el Parc Natural de la Serra de Collserola y el Parc de la Serralada Marina con el litoral metropolitano. El proyecto busca aumentar la biodiversidad, mejorar la resiliencia frente al cambio climático y reforzar la conexión entre la ciudadanía y el entorno natural.
Estas actuaciones ayudarán a recuperar especies autóctonas, mejorar las condiciones ambientales para el desarrollo de la anguila europea (en peligro de extinción), reducir la presencia de especies exóticas invasoras de fauna y flora, mejorar la conectividad ecológica y aumentar la capacidad de adaptación de los ecosistemas urbanos. Al mismo tiempo, contribuirán a sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de conservar la biodiversidad.
El espacio fluvial del río Sec
La recuperación del río Sec en Ripollet sigue esta misma filosofía. La actuación permitirá restaurar el valor ambiental del cauce y mejorar su integración en la trama urbana. La actuación , incluida en el Programa de actuaciones en paisajes naturales y urbanos (PSG), comprende un ámbito de 18.000 metros cuadrados y ha supuesto una inversión de cerca de 1,5 millones de euros.
El objetivo es la restauración ecológica, generar un espacio más natural, accesible y conectado con los barrios cercanos, capaz de combinar funciones ambientales, sociales y paisajísticas. Para ello, se construirá un nuevo paso fluvial sobre el río Ripoll que consolidará un eje de conexión entre el Parc de Maria Regordosa i del Masot, el futuro hospital comarcal y el centro urbano de Ripollet.
Fotomontaje de la zona de recreo del parque fluvial de Riu Sec
Otros proyectos europeos
La dimensión europea también desempeña un papel fundamental en la transformación metropolitana. Programas como IMPULS BESÒS o TOP-SEC permiten acceder a financiación, conocimiento y experiencias compartidas con otros territorios europeos.
Más allá de los recursos económicos, estos proyectos facilitan el intercambio de soluciones innovadoras para afrontar retos comunes relacionados con el cambio climático, la gestión del agua o la regeneración urbana.
Impuls Besòs: regeneración integral de un territorio estratégico
IMPULS BESÒS sintetiza buena parte de la visión metropolitana actual porque combina regeneración urbana, movilidad sostenible, renaturalización, innovación social y cooperación institucional en una única estrategia integrada.
Se trata de un plan de actuación integrada que movilizará cerca de 15 millones de euros, (9 asumidos por el Govern y seis por el AMB y los ayuntamientos de Sant Adrià y Badalona), para seguir transformando una de las áreas con mayores retos sociales, urbanos y ambientales del territorio metropolitano.
El proyecto articula actuaciones en distintos barrios de Badalona y Sant Adrià de Besòs mediante tres grandes ejes de intervención: la mejora de la habitabilidad y la movilidad en torno a la C-31, la transformación urbana y renaturalización del antiguo eje de la N-II y la recuperación ambiental del frente fluvial del Besòs.
Vista aérea del ámbito de actuación del proyecto Impuls Besòs
Más allá de las actuaciones concretas, hasta un total de 12, Impuls Besòs representa una nueva forma de intervenir sobre el territorio, integrando sostenibilidad ambiental, cohesión social, innovación urbana y regeneración económica en una estrategia común.
Impuls Besòs articula una red de conexión con otros proyectos y actuaciones que el AMB ha llevado a cabo en la última década, como Estratègia Besòs, el Programa metropolità per a la millora de barris, la Bicivia metropolitana, la renaturalització del riu Besòs, o el PDU metropolità con proyectos como las Avingudes Metropolitanes.
TOP-SEC: naturaleza, biodiversidad y economía circular desde las cubiertas
Otro ejemplo de innovación europea es TOP-SEC, un proyecto liderado por el AMB que investiga nuevas cubiertas naturalizadas adaptadas al clima mediterráneo.
La iniciativa, que todavía se encuentra en fase de monitorización y testeo, desarrolla sistemas constructivos ligeros que utilizan vegetación adaptada a condiciones de sequía y substratos elaborados a partir de materiales de proximidad y biocarbón obtenido de residuos orgánicos.
El objetivo del proyecto TOP-SEC es naturalizar cubiertas planas y convertirlas en espacios verdes
El proyecto tiene un presupuesto total de 4,60 millones de euros, de los que 3,68 proceden del FEDER. Su objetivo es aumentar la biodiversidad urbana, reducir el efecto isla de calor, mejorar la gestión del agua de lluvia e impulsar modelos de economía circular.
Los resultados permitirán implementar cubiertas naturalizadas en distintos edificios metropolitanos y servirán como referencia para otras ciudades europeas interesadas en soluciones urbanas basadas en la naturaleza.
La metrópolis del futuro ya está aquí
La suma de todas estas actuaciones dibuja con claridad la dirección que está tomando el territorio metropolitano. La arquitectura deja de ser únicamente construcción. El espacio público deja de ser un simple lugar de paso. Los ríos dejan de entenderse como infraestructuras hidráulicas y la vivienda supera su condición de producto inmobiliario para convertirse en una herramienta de cohesión social.
Porque las ciudades del futuro no se construirán únicamente con tecnología o nuevas infraestructuras. Se construirán con espacios públicos de calidad, viviendas dignas, naturaleza integrada en el entorno urbano y arquitectura al servicio de las personas. Y en el Área Metropolitana de Barcelona, ese futuro ya ha comenzado.