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Los garbanzos de bote son uno de esos ingredientes que conviene tener a mano. Ya están cocidos y permiten preparar una comida casera sin pasar por el remojo ni por las largas cocciones de la legumbre seca.

Esa comodidad tampoco implica renunciar a su interés nutricional. La Fundación Española de la Nutrición sostiene que las legumbres secas cocidas y las de conserva tienen un valor nutricional muy similar. La principal diferencia puede estar en la sal.

Una receta sencilla

Maku, abuela gallega conocida en redes por sus recetas veganas, utiliza este recurso para preparar un guiso con garbanzos, champiñones y patatas. La cocinera lo resume con una frase: “Esto está riquísimo”.

La elaboración comienza con un sofrito de ajo, cebolla, puerro, zanahoria y champiñones. Después añade tomate triturado, vino tinto, patatas, laurel, sal y especias. Los garbanzos y un poco de caldo vegetal completan la receta.

El punto del guiso

Una vez reunidos los ingredientes, el plato exige poca atención. La clave está en dejar que las patatas terminen de cocinarse junto al resto, para que absorban el sabor del sofrito, el tomate, el vino y las especias.

El resultado es un plato de cuchara fácil de adaptar. Puede hacerse con más o menos caldo y permite cambiar las verduras según lo que haya en casa. Además, evita planificar el remojo desde el día anterior.

Conserva y nutrición

La idea de que una legumbre en conserva es muy inferior a una cocida en casa no se sostiene. El informe de la FEN confirma un valor nutricional muy similar y señala la sal como principal diferencia en determinados productos.

Los garbanzos aportan proteína vegetal, fibra, folatos, hierro y fósforo. Harvard añade que tanto los secos como los de conserva presentan un índice y una carga glucémica bajos, relacionados con una absorción más gradual de sus hidratos.

Fibra que sacia

La combinación de fibra y proteína ayuda a explicar su capacidad saciante. Harvard señala que los alimentos ricos en fibra pueden favorecer la plenitud al retrasar la digestión y aportar volumen a las comidas.

También contienen rafinosa, un oligosacárido que puede ser fermentado en el colon por bacterias beneficiosas. Este proceso se relaciona con la producción de ácidos grasos de cadena corta y con la interacción entre las legumbres y la microbiota intestinal.

Antes de la olla

El punto que merece atención en algunas conservas es la cantidad de sal. Conviene revisar el etiquetado. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda lavar las conservas vegetales y las legumbres antes de utilizarlas.

Escurrir y aclarar los garbanzos bajo el grifo puede reducir su sodio. Harvard estima que este gesto puede eliminar alrededor del 40%. También pueden elegirse variedades con menos sal o sin sal añadida.

Una despensa útil

AESAN sitúa las legumbres entre los alimentos vegetales que conviene potenciar dentro de una dieta saludable y sostenible. Su versatilidad permite utilizarlas en ensaladas, cremas y guisos sin recurrir siempre a elaboraciones largas.

Ese es el atractivo de esta receta: pocos pasos, ingredientes cotidianos y un resultado completo. Un bote de garbanzos puede pasar de la despensa a la mesa en un guiso caliente y casero, demostrando que ahorrar tiempo no obliga a renunciar a comer bien.

Receta de los garbanzos

Esta es la receta de los garbanzos con champiñones y patatas de la cocinera Maku:

Ingredientes

  • 1 bote de garbanzos cocidos
  • 5 patatas
  • Champiñones
  • 1 cebolla
  • Zanahoria
  • 1 puerro
  • Ajos
  • 4 hojas de laurel
  • 1 vaso de tomate triturado
  • 1 vaso de vino tinto
  • Caldo vegetal
  • Aceite de oliva
  • Sal al gusto
  • Especias al gusto

Paso 1

Preparar y sofreír. Picar la cebolla, el puerro, la zanahoria, los champiñones y el ajo. Cortar las patatas y dorar primero el ajo en una olla con aceite. Añadir el resto de las verduras y sofreír durante unos minutos.

Paso 2

Añadir tomate y vino. Incorporar el tomate triturado, mezclar bien y dejar cocinar unos minutos. Verter el vino tinto y dejar que reduzca antes de añadir las patatas, el laurel, la sal y las especias.

Paso 3

Incorporar los garbanzos. Escurrir y aclarar los garbanzos de bote antes de agregarlos a la olla. Añadir un poco de caldo vegetal y remover para integrar todos los ingredientes.

Paso 4

Cocinar. Dejar cocer a fuego medio hasta que las patatas estén tiernas. Si el guiso queda demasiado espeso, se puede añadir un poco más de caldo.

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