Marta Verona y alcachofas

Marta Verona y alcachofas CG

Gastronomía

Marta Verona, chef: "La cena más saludable no se hace con lechuga, sino con 300 g. de alcachofas en conserva y 100 g. de queso cottage"

La nutricionista convierte una conserva habitual en una crema rápida y fresca que aprovecha varios básicos de nevera sin calentar la cocina

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En las noches de agosto, encender los fogones puede ser lo último que apetece. La alternativa suele acabar entre panes, embutidos o cualquier solución improvisada, pero hay fórmulas igual de rápidas que permiten montar una cena más fresca y completa.

Una de ellas llega de Marta Verona, nutricionista, cocinera y ganadora de MasterChef 6. RTVE sigue contando con ella en sus contenidos y en 2026 ha participado en espacios vinculados al concurso, además de su trayectoria como divulgadora de cocina saludable.

Una conserva con recorrido

La base son 300 gramos de alcachofas en conserva, parte de su líquido, 100 gramos de queso cottage, un huevo cocido, un diente de ajo, aceite de oliva virgen extra y unos 30 gramos de jamón serrano. La cantidad da para dos raciones.

Todo salvo el jamón se lleva al vaso de la batidora y se tritura hasta lograr una crema fina y homogénea. Si queda demasiado densa, basta con añadir poco a poco el líquido de la conserva; el jamón se incorpora al final, ya en el plato.

No todas son iguales

La elección del bote importa, especialmente por la cantidad de sal y la lista de ingredientes. Conviene revisar la etiqueta y priorizar preparaciones sencillas, sin olvidar que la sal ya presente en la conserva y en el jamón puede hacer innecesario añadir más.

España cuenta además con figuras de calidad diferenciada, pero no son equivalentes. Alcachofa de Tudela es una IGP y su pliego incluye producto fresco y en conserva; Alcachofa de Benicarló/Carxofa de Benicarló es una DOP cuyo producto protegido se destina al consumo en fresco.

El papel del queso

El cottage aporta textura cremosa y proteína, aunque su composición cambia según la variedad. La base de datos oficial del Departamento de Agricultura de Estados Unidos diferencia, por ejemplo, entre versiones enteras y otras con un 2% de materia grasa, por lo que no conviene atribuir un único perfil nutricional a todos los envases.

Si no se encuentra, el requesón o una ricotta bien escurrida pueden acercarse bastante en textura. Un yogur natural espeso también sirve, aunque deja una crema más ácida y altera el sabor final.

Más que una crema fría

La alcachofa también aporta fructanos de tipo inulina, compuestos fermentables que interactúan con la microbiota intestinal. La literatura científica ha estudiado estos fructanos en distintas partes de la planta y su capacidad para favorecer el crecimiento de determinadas bacterias intestinales.

Y guarda una curiosidad difícil de olvidar: después de comer alcachofa, el agua puede percibirse más dulce. Un trabajo publicado en Science ya describió en 1972 ese efecto y señaló entre los compuestos implicados a la cinarina y derivados del ácido clorogénico.

Cinco minutos bastan

La receta, en cualquier caso, funciona por algo más sencillo. Resuelve una cena sin fuego, con pocos ingredientes y en apenas cinco minutos, siempre que el huevo esté ya cocido. Una conserva que suele quedarse como guarnición termina así convertida en el centro del plato, y demuestra que cenar rápido no obliga a cenar siempre lo mismo.

Ingredientes

  • Alcachofas en conserva, 300 g, con parte de su líquido
  • Queso cottage, 100 g
  • Huevo cocido, 1 ud
  • Ajo, 1 diente
  • Jamón serrano picado, 30 g
  • Aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada sopera
  • Sal, al gusto

Paso 1

Escurrimos el bote de alcachofas y reservamos el líquido.

Paso 2

Pelamos el ajo y le quitamos el germen del interior para que no repita.

Paso 3

Ponemos en el vaso de la batidora las alcachofas, el queso cottage, el huevo cocido, el ajo, el aceite de oliva y una pizca de sal.

Paso 4

Trituramos hasta que no quede ni un solo grumo y la crema quede brillante y completamente lisa, sin hebras de alcachofa.

Paso 5

Si ha quedado espesa, incorporamos el líquido reservado poco a poco; si está demasiado líquida se pueden añadir un par de cucharadas más de queso. Probamos y rectificamos de sal.

Paso 6

Servimos en cuencos o vasitos, repartimos el jamón picado por encima y terminamos con un hilo de aceite de oliva virgen extra.