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El chef Jordi Cruz ha compartido un valioso consejo a través de su cuenta en TikTok sobre cómo conservar y evitar que las patatas germinen echándose a perder en la despensa.

La clave de esta técnica se basa en la interacción química que se produce al almacenar juntos distintos tipos de hortalizas.

Guardar los tubérculos al lado de productos inadecuados puede acelerar su deterioro y provocar el nacimiento de brotes no deseados.

Si entendemos las sustancias que emite cada ingrediente resulta mucho más fácil prolongar su frescura en la cocina de casa.

La acción del etileno en cebollas

Tal y como advierte el cocinero, "la cebolla emite un gas que se llama etileno, una hormona vegetal que al igual que el plátano o las manzanas acelera la maduración, la germinación de ciertas semillas, raíces, tubérculos y demás".

Este elemento químico de origen natural actúa como el verdadero regulador del envejecimiento de las plantas.

Al ser liberado por vegetales emisores, el etileno ablanda las texturas, altera los colores y acentúa aromas, acelerando la descomposición de los productos sensibles situados alrededor de él.

Por esta razón, almacenar ambos alimentos juntos propicia que la patata reaccione de inmediato y pierda su firmeza.

El riesgo de la solanina tóxica

Al mantener ambos alimentos juntos, "si guardamos cebollas con patatas y están maduras, esta va a brotar y producir una sustancia que se llama solanina". Este fenómeno natural altera por completo la composición interna del ingrediente.

El chef recuerda que se generan "otras sustancias que, en grandes cantidades, son tóxicas, no molan nada, y es mejor siempre no consumir patatas que hayan germinado".

Aunque aclara que "hay que consumir muchas para que sean malas, pero es mejor siempre evitarlo".

El efecto protector del ajo verde

En contraposición a la cebolla, "el ajo contiene un compuesto que se llama alicina, también otros compuestos azufrados".

Estas sustancias químicas tienen un comportamiento completamente diferente en el almacenamiento.

Los elementos del ajo "pueden inhibir la germinación de ciertas semillas, raíces y tubérculos", actuando como una barrera natural. Su presencia previene el deterioro sin alterar las propiedades ni el sabor de los alimentos cercanos.

Además de retrasar los brotes, la alicina destaca por sus múltiples beneficios para la salud avalados por investigaciones científicas.

Sus potentes propiedades antimicrobianas, antioxidantes y cardioprotectoras ayudan a controlar la tensión arterial, regular el colesterol y combatir bacterias en el organismo.

La gestión según el estado inicial

Existe un uso práctico para el gas de la cebolla si el producto está inmaduro. El cocinero explica que "si la patata está un poco verde, la vamos a poner un poquito con las cebollas para acelerar su maduración".

Sin embargo, deja una advertencia importante: "cuando estén perfectas, cebollas lejos, y los ajos ahí cerquita para que protejan nuestras patatas y duren muchísimo más días, perfectas".

Así se logra el punto idóneo de conservación en el hogar.

El almacenamiento óptimo en el hogar

Para aplicar este conocimiento técnico en el día a día, basta con reorganizar los espacios de almacenaje dentro de la despensa.

Es indispensable separar los productos que emiten etileno de aquellos que sufren ante su presencia.

Un espacio fresco, seco y resguardado de la luz solar constituye el entorno ideal para guardar estos ingredientes. La ventilación continua evita además que se concentre humedad y aparezcan hongos indeseados.

Conserva tus alimentos sin riesgos

Puedes mejorar la conservación de tus patatas en casa aplicando este sencillo truco de separación desde el día de la compra.

Mantén las cebollas apartadas y coloca unos ajos al lado para disfrutar de un producto seguro y libre de brotes.

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