Arroz con leche

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Gastronomía

Los chefs coinciden: "El mejor arroz con leche no lleva vainilla, sino 150 g. de azúcar, 1 tira de corteza de limón y 1 rama de canela"

Los pequeños cambios en la receta que pueden transformar por completo el resultado y evitar algunos de los errores más habituales en este postre

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El arroz con leche es uno de los postres más populares de la gastronomía española. Su receta parece sencilla, pero un pequeño error durante la elaboración puede hacer que el resultado sea demasiado pastoso, quede seco o que el arroz conserve un interior duro.

Los cocineros profesionales coinciden en que la clave no está en utilizar ingredientes difíciles de encontrar, sino en respetar algunos pasos concretos durante la preparación. La elección de la leche, el tipo de arroz y el momento en el que se incorpora el azúcar son determinantes para conseguir una textura cremosa y equilibrada.

La importancia de la base

Uno de los aspectos que más destacan los expertos es el uso de leche entera. Su contenido en grasa aporta la cremosidad característica del postre y permite obtener una textura mucho más sedosa que la que ofrecen las versiones semidesnatadas o desnatadas.

Algunas recetas profesionales incorporan además una pequeña cantidad de nata líquida, aunque muchos cocineros consideran que no es imprescindible si se mantiene una cocción lenta y prolongada. La proporción más habitual es de aproximadamente un litro de leche por cada 100 gramos de arroz.

Otro detalle relevante es la elección del cereal. Las variedades de grano redondo, como el arroz bomba, son las más utilizadas porque liberan almidón de forma progresiva durante la cocción y favorecen una textura más melosa.

Un paso previo poco conocido

Entre los cocineros que buscan un acabado especialmente refinado existe una técnica que cada vez gana más adeptos: el blanqueado previo del arroz.

Este procedimiento consiste en hervir el arroz durante un breve periodo en agua antes de comenzar la cocción definitiva en leche. El chef Jesús Sánchez, del restaurante El Cenador de Amós, es uno de los profesionales que emplean esta técnica para mejorar el resultado final.

Según los especialistas, este paso ayuda a controlar parte del almidón superficial y favorece una textura más uniforme y elegante en boca. Además, algunas recetas tradicionales asturianas también recomiendan una primera cocción en agua antes de incorporar la leche.

El error más frecuente

Si hay un fallo que los expertos señalan de forma prácticamente unánime es el de añadir el azúcar demasiado pronto.

Aunque pueda parecer un detalle menor, incorporarlo al inicio puede dificultar la correcta cocción del arroz y alterar la textura final. Por ese motivo, numerosos cocineros recomiendan esperar a que el grano esté prácticamente cocido antes de añadir el azúcar.

La misma recomendación aparece en recetas de profesionales como Joseba Arguiñano y Dani García, quienes reservan el azúcar para los últimos minutos de elaboración con el objetivo de mantener la cremosidad del conjunto.

Aromas que elevan el resultado

La receta clásica suele incorporar canela, piel de limón y, en algunas versiones, también corteza de naranja. Estos ingredientes aportan profundidad aromática sin enmascarar el sabor de la leche.

Los expertos aconsejan utilizar únicamente la parte exterior de los cítricos para evitar notas amargas procedentes de la parte blanca de la piel.

Con una buena materia prima, una cocción pausada y el azúcar añadido en el momento adecuado, el arroz con leche puede pasar de ser un postre correcto a convertirse en una elaboración memorable. En una receta tan tradicional, los pequeños detalles siguen marcando toda la diferencia.

Receta del arroz con leche

Esta es la receta del arroz con leche:

Ingredientes

  • 100 g de arroz de grano redondo tipo bomba
  • 1 litro de leche entera
  • 150 g de azúcar
  • 1 tira de corteza de limón
  • 1 rama de canela
  • Azúcar para caramelizar
  • Canela en polvo

Paso 1

Empezamos blanqueando el arroz y, para ello, ponemos a hervir agua en una olla. Añadimos el arroz, lo dejamos cocer un minuto, lo pasamos a un colador y lo enjuagamos bajo el chorro de agua fría para cortar la cocción. Reservamos.

Paso 2

Ponemos a calentar el litro de leche entera en un cazo aparte con la corteza de limón, la corteza de naranja y la rama de canela. Dejamos que infusione a fuego suave durante 10 minutos sin que llegue a hervir.

Paso 3

Incorporamos el arroz que tenemos reservado y cocinamos a fuego lento durante unos 20 minutos sin parar de remover con una cuchara de madera o de silicona para evitar que el arroz se pegue al fondo.

Paso 4

Retiramos la canela y la piel de limón, añadimos el azúcar y seguimos removiendo unos minutos más hasta que el azúcar se haya disuelto.

Paso 5

Repartimos el arroz en cuencos y dejamos enfriar en la nevera durante un mínimo de 4 horas, aunque lo ideal es dejarlos de un día para otro.

Paso 6

Antes de servir, opcionalmente, espolvoreamos una fina capa de azúcar sobre la superficie y la caramelizamos con un soplete. Otra opción es terminar con un toque de canela en polvo.