Martín Berasategui y lata de sardinas

Martín Berasategui y lata de sardinas CG

Gastronomía

Martín Berasategui, chef: "La mejor receta con sardinas de lata no lleva limón, sino 100 g de quesitos, 100 ml de aceite y perejil fresco"

El ingenioso truco de Martín Berasategui para transformar las sardinas de lata en una cena espectacular sin encender los fogones

Otras noticias: Dani García, chef: "El error más frecuente al asar las sardinas no es el tiempo de cocción, sino en utilizar el tipo de sal mas adecuada al pescado"

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Llegar a casa cansados y quedarnos mirando la nevera buscando inspiración es una escena en la que todos nos hemos encontrado.

Para esos días sin ideas, las sardinas de lata son las mejores aliadas para resolver el menú en cuestión de minutos.

Esta situación la reconoce nuestro reconocido chef Martín Berasategui, proponiendo una fórmula sencilla para dar un salto de calidad a una habitual comida que tenemos en las despensas.

Esta propuesta demuestra que no hace falta complicarse en los fogones para disfrutar de una cena especial con ingredientes al alcance de la mano.

El secreto de la calidad en el plato

El afamado cocinero vasco, compartió esta ingeniosa elaboración durante su paso por el programa La noche D de RTVE.

Aunque se trata de una fórmula sumamente fácil y sin gran misterio, el verdadero éxito de la mezcla reside en un detalle clave: la materia prima utilizada.

Para conseguir un resultado sobresaliente, resulta fundamental emplear unas sardinas de lata en conserva de altísima calidad. Elegir buenos ingredientes de base marca la diferencia para transformar esta sencilla combinación en un bocado digno de diez.

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Un perfil nutricional extraordinario

Más allá de ser una solución rapidísima para resolver cenas en casa, las sardinas de lata son una auténtica joya para la salud que a veces pasamos por alto.

De hecho, la propia Fundación Española de Nutrición recuerda que con comerte tan solo una ración de este pescado azul ya estás cubriendo prácticamente el 100% de los ácidos grasos y omega 3 que nuestro cuerpo necesita al día.

A eso hay que sumarle que nos aporta una combinación completa de vitaminas como la A, D, E, B6 y la famosa B12, que vienen de maravilla para mantener las defensas fuertes y cargarnos de energía para aguantar la jornada.

Además su aporte proteico se complementa con los minerales tan necesarios como el calcio, el hierro, el fósforo, el magnesio y el yodo.

Vamos, que abrir una lata es cuidarse casi sin darte cuenta y disfrutando de un platazo de toda la vida.

Medidas y pasos a paso

Preparar esta receta no te va a suponer un dolor de cabeza a la hora de hacer la compra, porque lleva muy poquitos ingredientes y los puedes tener en casa.

Solo vas a necesitar una lata de sardinas, 100 gramos de quesitos en porciones, 100 ml de aceite de oliva, 100 ml de agua y un puñadito de hojas de perejil fresco que tengas que este bien lavado.

Es verdad que lo de echar mano de los quesitos en porciones suena un poco raro si piensas en alta cocina, pero la verdad es que marcan la diferencia porque le dan a la mezcla una textura suave y un cuerpo increíble.

Y no te preocupes si no tienes sardinillas pequeñas a mano y usas sardinas normales más grandes; la receta sale igual de rica, solo tienes que poner alguna pieza menos para que los sabores sigan estando perfectamente equilibrados.

Técnica de triturado y emulsión

Para lograr una textura fina, el primer paso consiste en retirar con cuidado las espinas centrales del pescado, un detalle opcional pero muy recomendable.

A continuación, se introducen las piezas limpias en el vaso de la batidora junto a los quesitos, el agua y las hojas de perejil.

La clave del éxito del proceso radica en comenzar a triturar mientras se vierte el aceite de oliva en un hilo constante y muy despacio, imitando el gesto tradicional de la mayonesa. Esta técnica consigue una emulsión perfecta, homogénea y muy sedosa que debe dejarse reposar en el frigorífico para que coja cuerpo y se sirva bien fresca.

Opciones para presentar y acompañar

Una vez refrigerada la crema untable, la forma clásica de llevarla a la mesa pasa por untarla sobre unas buenas rebanadas de pan tostado al gusto.

Asimismo, existe una alternativa muy apetecible para quienes buscan un aperitivo más ligero durante el fin de semana.

Servir este preparado acompañado de bastoncillos de vegetales crudos o crudités resulta una opción estupenda para untar de manera equilibrada y sin complicaciones.

Eleva tus cenados y aperitivos en casa

Disfrutar de la alta cocina en casa no requiere pasar horas ante los fogones ni invertir en ingredientes costosos o inaccesibles.

Puedes convertir unas sencillas sardinas de lata en un paté cremoso de autor siguiendo la fórmula de Martín Berasategui, perfecto para resolver una cena rápida o impresionar a tus invitados durante el aperitivo.

Ingredientes

  • 1 lata de sardinas
  • 100 g de quesitos en porciones
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 100 ml de agua
  • Hojas de perejil fresco (bien lavadas)
  • Pan tostado o bastoncillos de verduras (para acompañar)

Paso 1

Abre la lata de conservas y retira con cuidado la espina central de las piezas. Este paso es opcional, pero ayuda a conseguir una textura final mucho más fina.

Paso 2

Introduce el pescado limpio, los quesitos en porciones, los 100 ml de agua y las hojas de perejil fresco en el vaso de la batidora de mano.

Paso 3

Comienza a triturar los ingredientes a velocidad constante mientras viertes los 100 ml de aceite de oliva en un hilo muy fino y poco a poco, tal como se hace al preparar una mayonesa casera.

Paso 4

Una vez obtenida una pasta homogénea y sedosa, pásala a un recipiente hermético y guárdala en el frigorífico durante unos minutos para que tome consistencia y se sirva bien fría.

Paso 5

Sirve la crema untada sobre rebanadas de pan recién tostado o acompáñala con bastoncillos de vegetales crudos para un picoteo más ligero.