Mejillones en lata

Mejillones en lata CG

Gastronomía

Los chefs coinciden: "Los mejillones en lata mejoran con 1 limón, 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, media cebolla morada y medio pimiento rojo"

Los mejillones al natural permiten preparar platos ligeros, ricos en proteínas y llenos de sabor en apenas unos minutos

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Cenar bien no siempre implica pasar mucho tiempo en la cocina. Existen alimentos que permiten preparar platos completos en apenas unos minutos y con un coste muy bajo. Uno de ellos son los mejillones en conserva al natural, una alternativa práctica que cada vez gana más adeptos entre quienes buscan una alimentación saludable.

A diferencia de los clásicos mejillones en escabeche, esta versión permite controlar mejor la cantidad de grasa, sal y condimentos. Además, su sabor neutro hace posible combinarlos con verduras frescas, cítricos o incluso arroz integral para conseguir una cena ligera y muy saciante.

Una fuente de proteínas

Los expertos destacan que los mejillones son una excelente fuente de proteínas de alta calidad. También aportan minerales como hierro, zinc, fósforo y selenio, además de vitamina B12, fundamental para el sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos. Diversos estudios nutricionales señalan además su contenido en ácidos grasos omega 3 beneficiosos para el corazón.

Otra de sus ventajas es el bajo aporte calórico. Según varias guías nutricionales, 100 gramos de mejillones contienen alrededor de 10 gramos de proteínas y menos de 90 calorías, lo que los convierte en un alimento muy interesante para quienes desean mantener o perder peso sin pasar hambre.

El truco del limón

La forma más sencilla de potenciar el sabor de los mejillones al natural consiste en preparar una vinagreta rápida de limón. Solo hace falta añadir unas gotas de zumo recién exprimido, una pequeña cantidad de aceite de oliva virgen extra y un poco de pimienta negra.

El limón aporta frescura y vitamina C, mientras que el aceite de oliva ayuda a absorber mejor determinadas vitaminas y añade antioxidantes naturales. El resultado es una mezcla ligera que mejora mucho el sabor sin necesidad de recurrir a salsas pesadas o ultraprocesadas.

Para completar el plato basta con incorporar algunas verduras frescas. El pimiento rojo, la cebolla morada o el pepino añaden fibra, textura y más sensación de saciedad. Además, el contraste de colores hace que el plato resulte mucho más apetecible.

Ideas rápidas para la cena

Una de las opciones más sencillas es preparar una ensalada mediterránea. Solo hay que mezclar hojas verdes, tomate cherry, pepino y aceitunas negras con los mejillones escurridos. El aliño de limón y aceite de oliva termina de dar personalidad al plato.

Otra alternativa muy popular consiste en preparar unas tostadas integrales con aguacate. Sobre el pan tostado se coloca el aguacate machacado con limón y pimienta, y encima los mejillones. Unas rodajas finas de cebolla morada aportan el toque final.

También funcionan muy bien con arroz integral frío, acompañado de zanahoria rallada y espinacas frescas. Incluso pueden servirse templados junto a tomate natural salteado y unas hojas de albahaca fresca.

Una alternativa cada vez más popular

Los mejillones en conserva llevan años presentes en las despensas españolas, pero ahora están viviendo una segunda juventud gracias al interés creciente por las cenas rápidas y saludables. Su precio económico, la facilidad de conservación y el alto valor nutricional los convierten en uno de los recursos más prácticos para el día a día.

Además, permiten improvisar recetas diferentes sin apenas esfuerzo y sin necesidad de encender los fogones durante mucho tiempo. Una solución sencilla para quienes quieren cuidarse incluso en los días con menos tiempo disponible.

Receta con mejillones

Esta es una receta sencilla con mejillones que puedes hacer en tu casa:

Ingredientes

  • Mejillones al natural, 2 latas
  • Limón, 1 ud
  • Aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada
  • Cebolla morada, 1/2 ud
  • Pimiento rojo, 1/2 ud
  • Pimiento verde, 1/2 ud
  • Pimienta negra molida, al gusto
  • Sal, al gusto

Paso 1

Cortamos la cebolla morada, el pimiento rojo y el pimiento verde en cubos pequeños. Procuramos que los trozos sean de tamaño uniforme para que tenga una mejor textura al comerlo.

Paso 2

Abrimos las latas de mejillones, escurrimos el líquido de conserva y reservamos únicamente los mejillones.

Paso 3

En un bol, mezclamos el zumo de limón con el aceite de oliva virgen extra. Añadimos la cebolla y los pimientos picados. Salpimentamos al gusto y removemos bien para integrar todos los sabores.

Paso 4

Incorporamos los mejillones a la vinagreta y mezclamos con suavidad para no romperlos. Dejamos reposar la mezcla en la nevera durante al menos 15 minutos para que los sabores se integren.

Paso 5

Servimos los mejillones fríos. Podemos servirlos como cena de picoteo o acompañados de una guarnición de ensalada verde.