Irene y almejas en salsa

Irene y almejas en salsa CG

Gastronomía

Irene, cocinera de 'Recetas Fáciles': "La mejor receta de las almejas en salsa lleva un poco de pimentón dulce, 2 hojas de laurel y 1 vaso de vino"

Un clásico gastronómico que gana cuerpo con un sencillo giro en la salsa

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Las almejas en salsa se han consolidado como un entrante festivo en muchas mesas españolas. Su combinación de marisco fresco y salsa aromática permite un resultado elegante en poco tiempo. No es solo un plato tradicional, sino una preparación que eleva cualquier comida cotidiana a una experiencia más cuidada. La clave está en el equilibrio entre sencillez y sabor intenso.

La cocinera y creadora de contenido Irene propone una versión donde la salsa adquiere protagonismo. Su enfoque introduce una cucharada de maicena, otra de pimentón y un vaso de vino blanco en la base del guiso. Con estos ajustes, el resultado gana cuerpo, aroma y profundidad, sin alterar la esencia del plato tradicional gallego, sino potenciándolo.

Un giro en la salsa

La base comienza con cebolla pochada, ajo y un toque de guindilla, creando un fondo aromático reconocible. A ello se suma la salsa de tomate, que aporta color y suavidad, junto con el laurel, encargado de redondear el conjunto. Este sofrito inicial es esencial para que la salsa tenga una identidad equilibrada y persistente sin eclipsar al marisco.

La incorporación de la maicena permite una textura más sedosa y homogénea, evitando una salsa demasiado líquida. El pimentón dulce añade un matiz ahumado y color intenso, mientras que el vino blanco aporta notas aromáticas que se integran durante la cocción. El resultado es una salsa más compleja, pero sin perder ligereza para acompañar a las almejas.

El punto de la textura

Antes de cocinar, la limpieza de las almejas es un paso fundamental. Deben permanecer en agua con sal para eliminar restos de arena, repitiendo el proceso varias veces con agua limpia. Esta fase garantiza que el plato sea agradable al paladar y evita interferencias en la textura de la salsa. La paciencia en este punto determina en gran parte el resultado final.

Organismos como la AESAN, la EFSA y las autoridades marisqueras de Galicia coinciden en la importancia de consumir bivalvos correctamente depurados. Estas instituciones destacan que la depuración adecuada reduce riesgos sanitarios y mejora la calidad del producto final. Sus recomendaciones, actualizadas en 2026, refuerzan la necesidad de respetar los tiempos de limpieza antes de la cocción.

Seguridad en el marisco

La cocción de las almejas se realiza en su propio vapor natural, sin añadir agua ni caldo adicional. Al abrirse, liberan sus jugos, que enriquecen la salsa final de forma progresiva. Tapar la cazuela permite una cocción uniforme y concentrada. Este método evita diluir el sabor y potencia la intensidad marina del plato.

El resultado es un plato de cocina tradicional con un matiz renovado que mejora su presencia y sabor. La combinación de técnica sencilla e ingredientes bien medidos convierte estas almejas en salsa en una opción fiable para celebraciones o comidas especiales. El equilibrio final entre marisco y salsa deja una impresión duradera en el paladar.

Receta de las almejas

Esta es la receta de las almejas en salsa:

1 kilo de almejas

1 cebolla

2 dientes de ajo

2 cayenas o 1 guindilla

1 cucharadita de maicena (si no tienes, sustituye este ingrediente por harina)

1 cucharada de salsa de tomate

1 cucharada de pimentón dulce

2 hojas de laurel

1 vaso de vino oloroso

Perejil fresco

Aceite de oliva

Sal al gusto

Pon las almejas en un recipiente grande y cúbrelas con agua. Añade un puñado de sal y déjalas reposar durante al menos una hora para que liberen la posible arenilla. Cuando pase este tiempo, cambia el agua por agua limpia sin sal y déjalas reposar 30 minutos más. Repite este último paso de 2 a 3 veces para asegurarte de que queden completamente limpias.

Pela y corta los ajos y la cebolla en dados pequeños. En una sartén, calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen y añade los ajos junto a la cayena. Espera unos minutos (2-3) e incorpora la cebolla troceada y saltéala durante aproximadamente 5 minutos.

Cuando la cebolla comience a estar transparente, haz un hueco en el centro y añade la maicena. Mezcla bien y deja que se tueste durante 2 o 3 minutos. Incorpora el pimentón dulce y remueve para integrarlo.

Rápidamente, para evitar que el pimentón se queme o pegue, añade la salsa de tomate y deja calentar unos minutos. Agrega las hojas de laurel, sube el fuego a temperatura alta y vierte el vino. Deja que hierva y el alcohol se evapore durante unos minutos.

Incorpora las almejas (bien escurridas) a la sartén y tápala. No añadas agua ni caldo, ya que las almejas se abrirán con el vapor de su propia agua. Déjalas a fuego medio-alto durante unos 5 o 6 minutos. Cuando veas que la mayoría se han abierto, destapa la olla para permitir que las restantes se abran (el proceso total de apertura tomará unos 7 u 8 minutos).