Comer bien no siempre requiere tiempo ni grandes conocimientos culinarios. De hecho, cada vez más expertos coinciden en que una alimentación saludable puede ser sencilla y accesible, incluso en jornadas largas o con poco margen para cocinar.
El verdadero reto está en organizar los platos de forma equilibrada, combinando nutrientes esenciales sin caer en excesos ni en productos ultraprocesados. Una clave básica es apostar por ingredientes frescos y técnicas simples.
El equilibrio como punto de partida
Uno de los métodos más extendidos para lograr una comida saludable es el conocido como 'plato equilibrado', que propone repartir los alimentos de forma proporcional. Este modelo facilita controlar cantidades sin necesidad de contar calorías.
Así, la mitad del plato debe estar compuesta por verduras y hortalizas, mientras que el resto se divide entre proteínas de calidad e hidratos de carbono saludables. Este enfoque ayuda a cubrir las necesidades nutricionales diarias de forma sencilla.
Claves para una cena ligera
En el caso de la cena, los expertos recomiendan que sea una ingesta ligera, equilibrada y fácil de digerir. Esto favorece no solo el control del peso, sino también un mejor descanso nocturno.
Las guías nutricionales insisten en que una dieta saludable debe basarse en equilibrio, moderación y variedad, evitando excesos de grasas, azúcares o alimentos muy procesados.
Además, incluir proteínas saciantes y verduras en la cena permite evitar el picoteo nocturno y mantener una sensación de saciedad más estable.
La calidad de los alimentos
Más allá de las cantidades, la calidad de los productos es determinante. Las recomendaciones actuales apuestan por una dieta basada en alimentos frescos, de temporada y mínimamente procesados, como frutas, verduras, legumbres o pescado.
También, se aconseja priorizar grasas saludables, como el aceite de oliva virgen extra, y reducir el consumo de productos industriales o fritos, que dificultan la digestión y afectan al descanso.
Una receta sencilla
En este contexto encaja perfectamente la propuesta de Marta Verona, chef y nutricionista, que defiende una cocina rápida, saludable y sabrosa. Su receta de merluza en salsa verde con guisantes es un ejemplo claro.
Se trata de un plato que combina proteína de calidad, verduras y una elaboración ligera, cumpliendo con los principios básicos de una cena equilibrada. Además, su preparación es accesible incluso para quienes tienen poca experiencia en la cocina.
Comer bien
Adoptar una alimentación saludable no implica cambios drásticos, sino pequeñas decisiones sostenidas en el tiempo. Elegir mejor los ingredientes, planificar las comidas y apostar por recetas sencillas puede marcar la diferencia.
Al final, la clave está en entender que comer sano no es una obligación complicada, sino una herramienta para mejorar el bienestar diario sin renunciar al placer de la comida.
Receta saludable
Esta es la receta de la cena saludable de Marta Verona:
Merluza, 4 lomitos o rodajas
Guisantes, 120-150 g
Maizena, 1 cucharadita
Caldo de pescado o agua, unos 200 ml o lo suficiente para cubrir hasta la mitad la merluza
Vino blanco, un vaso aprox
Ajo, 2-3 dientes medianos picados
Puerro, 1 pequeño cortado fino
Sal, al gusto
Corta finos el ajo y el puerro y póchalos a fuego medio en una sartén con aceite y una pizca de sal. Cuando estén ligeramente dorados, añade la maicena y reparte bien durante 30 segundos para que se mezcle.
Luego incorpora el vino blanco, remueve para que no haya grumos, y deja unos 5 minutos para que se evapore. Ahora añade la merluza y los guisantes congelados o de bote. Cúbrelos hasta la mitad con caldo de pescado o con agua.
Cocina todo hasta que la merluza y los guisantes estén bien hechos. ¡Listo! Y, si quieres, decora el plato con un poquito de perejil.
