José María y un café con leche

José María y un café con leche CG

Gastronomía

José María Pellejero, barista: "Si añades mantequilla a tu café, absorbes la cafeína más lentamente ya que la grasa ralentiza la digestión"

La tendencia que gana adeptos por su efecto energético, aunque no convence a todos los especialistas

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El café es una de las bebidas más consumidas del mundo, pero su forma de preparación sigue evolucionando. En los últimos años, ha ganado protagonismo el llamado café con mantequilla, una combinación que mezcla café caliente con grasa animal y que promete mejorar la concentración.

El barista José María Pellejero, conocido en redes como @santoamaro, ha analizado esta práctica. Según explica, el interés radica en la idea de que la cafeína se absorbe de forma más lenta, lo que prolongaría sus efectos en el organismo.

Energía sostenida

Diversas investigaciones apuntan a que la presencia de grasa puede ralentizar la digestión, lo que influye directamente en la liberación de la cafeína. Un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) señala que la absorción de compuestos como la cafeína puede variar según la composición de los alimentos.

Esto se traduce en una liberación más progresiva de la energía, algo que ha hecho popular esta bebida en dietas como la cetogénica. En este tipo de alimentación, basada en grasas y baja en hidratos, el café con mantequilla encaja como complemento habitual.

@santoamaro.es Mantequilla y café, la nueva moda que dice que hacer esto ralentizará el efecto de la cafeína prolongándolo más ¿Está bueno? ¿Merece la pena o hay otras mejores opciones? #cafe #café ♬ sonido original - Santo Amaro

Sin milagros

A pesar de ello, Pellejero se muestra prudente. Reconoce que, aunque algunos estudios respaldan esta teoría, no existen evidencias concluyentes sobre una mejora clara en la concentración. En la misma línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que los efectos de la cafeína dependen de múltiples factores individuales.

Además, el experto insiste en que no es una solución imprescindible. Para la mayoría de consumidores, señala que resulta más práctico optar por un consumo tradicional de café en lugar de recurrir a mezclas complejas.

Sabor y recomendaciones

En cuanto al sabor, el propio barista admite que no es especialmente atractivo, aunque tampoco resulta desagradable. Se trata, en cualquier caso, de una experiencia más vinculada a la funcionalidad que al disfrute.

Más allá de esta tendencia, Pellejero pone el foco en un aspecto clave: la calidad del café. Según explica, muchos consumidores cometen el error de fijarse únicamente en la marca o el etiquetado comercial.

La clave está en el tueste

El experto subraya la importancia de la fecha de tueste, un dato que suele pasar desapercibido. No es lo mismo consumir un café recién tostado que uno que lleva semanas o meses almacenado.

Un estudio publicado en la revista científica European Food Research and Technology confirma que los consumidores perciben claramente las diferencias. Los granos más recientes conservan mejor sus aromas y matices, mientras que los más antiguos pierden calidad.

Cambios químicos

Este fenómeno se explica por la oxidación de los compuestos volátiles, responsables del aroma y el sabor. Con el paso del tiempo, estos elementos se degradan, reduciendo la complejidad del café.

Aunque a nivel sanitario el café puede consumirse durante años, los expertos coinciden en que la calidad óptima se mantiene solo durante las primeras semanas tras el tueste.

Elegir el mejor café

Por ello, Pellejero recomienda optar por cafés con una fecha de tueste reciente, preferiblemente dentro de las dos primeras semanas. Este detalle, según indica, es un indicador de transparencia por parte del productor.

En definitiva, mientras el café con mantequilla sigue generando debate, la clave para disfrutar de una buena taza sigue siendo clara: priorizar la frescura y la calidad del grano por encima de cualquier tendencia pasajera.